Política de contención de México es inhumana, dice líder de caravana
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Mermada, cansada y enferma llegó esta mañana a Acayucan, Veracruz, la caravana de migrantes que partió el 23 de octubre de Tapachula, Chiapas, negándose aceptar durante 29 días las visas humanitarias que el gobierno federal ofreció a través del Instituto Nacional de Migración (INM).
Para Irineo Mujica, coordinador de la caravana, durante casi un mes el gobierno de la Cuarta Transformación apostó por una política inhumana que tenía el objetivo de "matar a los migrantes de cansancio" al impedirles transportarse en tracto camiones y obligarlos a caminar 627 kilómetros desde la frontera chiapaneca hasta el sur de Veracruz.
Irineo Mujica informó que mientras la caravana descansa en Acayucan, Veracruz, él y otros migrantes se trasladarán a Coatzacoalcos, Veracruz, para organizar a los migrantes dispersos en la zona y trasladarlos hasta Acayucan. Así, reforzarán el primer contingente, para luego seguir avanzando.
El defensor de derechos humanos descartó esperar la segunda caravana que salió de Tapachula el pasado 17 de noviembre, pues tendrían que esperar más de una semana y es demasiado tiempo.
La caravana que hoy descansa en el parque y pasillos del palacio municipal de Acayucan caminó 627 kilómetros, atravesando 10 municipios de los estados de Chiapas, Oaxaca y Veracruz.
El contingente que partió el 23 de octubre de Tapachula, Chiapas, con alrededor 3 mil 500 personas de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe, mermó en número al desertar 80 % de sus integrantes por cansancio y enfermedad.
La mayoría de ellos aceptaron las visas humanitarias que el Instituto Nacional de Migración (INM) les otorgó con una vigencia de un año, para transitar por el territorio nacional y trabajar, otros más se adelantaron en su trayecto y algunos fueron deportados.
El porcentaje más alto de deserción se registró en el territorio oaxaqueño, con más de mil 500 personas que se entregaron voluntariamente a migración y al Grupo Beta.
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