Un laberinto subterráneo, una nueva esperanza

Se halló una zona donde habría aire y podrían estar los mineros, lo que alentó a las familias

Un laberinto subterráneo, una nueva esperanza

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Sabinas, Coah.- La tensión se siente y aumenta a cada minuto que pasa en la comunidad Las Agujitas, al cumplirse tres días de que una decena de mineros siguen atrapados en un pozo de carbón.

A pesar del esfuerzo de centenares de rescatistas y autoridades, las familias de los mineros se sienten en incertidumbre, porque aseguran que ni representantes federales ni estatales que están en la llamada zona cero les han informado de los avances en las labores de rescate.

Desde la noche del jueves y durante todo el viernes, arribaron varios camiones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y particulares con equipo especial, como bombas, mangueras, plantas de luz y otros instrumentos, para continuar con la extracción de agua en los tres pozos.

En el perímetro de la zona cero se instaló una cerca de alambre de púas para impedir el acceso a la prensa y poder controlar el ingreso de los familiares, y se supo de la presencia de buzos, lo cual fue no fue muy alentador para algunas familias, aunque a otras les dio un poco de esperanza.

Algunos familiares señalaron que los rescatistas, entre ellos un equipo de buzos, no han podido ingresar a los tres pozos, pero les informaron que se encontró una zona en el laberinto subterráneo donde hay aire y ahí podrían estar los 10 mineros.

Mayra Tijerina, hermana de Hugo, uno de los 10 mineros atrapados, afirmó que hay posibilidades de que en las próximas horas puedan entrar los rescatistas a los pozos, porque está bajando el nivel del agua y se localizó un área donde hay aire, "ahí podría estar mi hermano".

"Nos dijeron ayer que entrarían los equipos de rescate a las tres de la mañana de hoy (viernes). Después que a las cinco. Tenemos esperanza de que como ya están bombeando más agua, ocurra en las próximas horas (del sábado el rescate)", indicó la mujer en el campamento que montaron a unos 50 metros de uno de los pozos.

La mujer explicó que al cumplirse 48 horas del accidente, aún tienen la esperanza de encontrar con vida a Hugo. 

Tiene 29 años y es padre de cuatro hijos, y desde los 15 años, como la mayoría de los jóvenes de esta región carbonífera, se dedica a la extracción del mineral.

Rolando Mireles, exminero y padre de José Luis, uno de los 10 trabajadores atrapados en el pocito, aseguró que "aquí todo el mundo sabía que la mina, los pozos de carbón, tenían una falla, porque andaban bordeando la fractura para sacar el mineral. Se cambió de otra mina para acá porque le ofrecieron un poco más de sueldo, pero es porque los dueños, encargados e incluso, los mineros, sabían que estaba dañada, fracturada y había mucho riesgo, pero la necesidad de los trabajadores es mucha", relató don Rolando.