Ciudad de México.- El día en que la UNAM publicó los resultados de su examen de admisión a la licenciatura no había luz en casa de Carlos Antonio Santamaría, de 12 años. Su papá tuvo que conectar el módem a la batería del coche y sólo así pudieron revisarlos. Se quedaron pasmados: con 105 aciertos, el niño se convirtió en el universitario más joven en la historia de la institución.
“Realmente es estarle dando, nunca decir ‘no se puede, me voy a regresar a la primaria’. Nada más se trata [de que] si no te dejan meterte por la puerta, entrar por la ventana o el techo. Siempre hay una forma de entrar a las cosas”, contó Carlos.
Su fórmula fue no darse por vencido y sacar de su vocabulario la frase “no se puede”. Incluso, ante las dificultades que se ha enfrentado para poder concluir su educación básica, el bachillerato y ahora ingresar a la UNAM, buscó la manera de seguir estudiando.
“En lo que pasan las cosas, estudiar por internet. Hay muchas páginas que te dan buena información, ejercicios y todo. Así he aprendido biología y cálculo, la mayoría de lo que sé lo he aprendido por internet. Tampoco hay que renunciar así como así, y tratar de tener todo el apoyo de tu familia”, indicó.
Desde 2016, Carlos Antonio sorprendió al país cuando, en una visita al Palacio Legislativo de San Lázaro, les dijo a los diputados que de grande no quería ser como ellos, sino que quería ser un científico.
“Realmente es estarle dando, nunca decir ‘no se puede, me voy a regresar a la primaria’. Nada más se trata [de que] si no te dejan meterte por la puerta, entrar por la ventana o el techo. Siempre hay una forma de entrar a las cosas”, contó Carlos.
Su fórmula fue no darse por vencido y sacar de su vocabulario la frase “no se puede”. Incluso, ante las dificultades que se ha enfrentado para poder concluir su educación básica, el bachillerato y ahora ingresar a la UNAM, buscó la manera de seguir estudiando.
“En lo que pasan las cosas, estudiar por internet. Hay muchas páginas que te dan buena información, ejercicios y todo. Así he aprendido biología y cálculo, la mayoría de lo que sé lo he aprendido por internet. Tampoco hay que renunciar así como así, y tratar de tener todo el apoyo de tu familia”, indicó.
Desde 2016, Carlos Antonio sorprendió al país cuando, en una visita al Palacio Legislativo de San Lázaro, les dijo a los diputados que de grande no quería ser como ellos, sino que quería ser un científico.








