Acapulco, otra advertencia ecológica de nuestro planeta
Tratando de vencer a nuestra corta memoria debemos recordar algunas TRAGEDIAS ECOLÓGICAS que se nos olvidan: el Gilberto en Cancún, Tamaulipas y Monterrey en el año 1988; los temblores en México en 1985 y en 2017, y podríamos seguir con una lista enorme hasta llegar a este último huracán Otis en Acapulco apenas este miércoles 25 de octubre de 2023. Por supuesto, muchos de estos fenómenos son incontrolables e inevitables, ya que tenemos referencias de ellos desde tiempos PREHISPÁNICOS. Recordemos que el dios de las tormentas se llamaba HURUA-KAN en lengua maya, mas son atenuables si se manejaran adecuadamente desde el punto de vista ECOLÓGICO. Se nos dice en este caso que aún falta mucho por analizar, ya que apenas hace algunas horas que impactó tierra en Acapulco, que este huracán se comportó de una manera nunca antes vista y que tuvo una aceleración inesperada, sobre todo en las últimas horas antes de tocar tierra en la zona hotelera de Acapulco, dándonos un mensaje a todos la propia Naturaleza, ya que con que golpeara unos 25 kilómetros más laterales en la costa los DAÑOS ECONÓMICOS serían mucho menores y el mensaje sería mucho menor.
Analicemos primero el motivo de la aceleración del huracán, que es debido al aumento de la TEMPERATURA DE LOS MARES, en este caso el Pacífico. El mar estaba en ese día a 31 grados centígrados, cuando en esta época su temperatura debe ser de 26 grados, es decir 5 grados mayor de lo normal, y la causa es muy sencilla analizando termodinámicamente: Calor= Energía=Potencia=Movimiento=Velocidad, que es lo que sentimos y vemos, vientos de más de 260 kilómetros por hora para lograr un SUPERHURACÁN de magnitud H5. Así de sencillo.
Nuevamente en ese aumento de temperatura todos tenemos nuestra parte de culpa por el exceso de CONSUMISMO con el que vivimos, en este caso especialmente de combustibles fósiles. La política de los PROTOCOLOS DE KIOTO y ACUERDO DE PARÍS son no pasar de aumento de temperatura de 1.5 grados centígrados, lo cual no estamos logrando. El otro problema es la velocidad con que se mueve el agua una vez precipitada a tierra y es favorecida por la urbanización de las ciudades y especialmente la deforestación, ya que las raíces y árboles hacen que el agua corra a menor velocidad y por lo tanto pega con menor fuerza y da más tiempo para todo lo que se tenga que hacer en esos casos.
En nuestro caso, las políticas ambientales -siempre y en todos los sexenios anteriores- han dejado mucho que desear, simplemente hay que analizar las cantidades de millones de hectáreas de selvas y bosque perdidos durante los últimos 100 años. Es el resultado final del mal manejo de SEMARNAT, PROFEPA, CONAFOR que siempre aclaramos tienen personal comprometido y capacitado, pero se mueven en un MARCO LEGAL OBSOLETO creado por nuestros diputados y con presupuestos muy limitados. Pero en este sexenio la indolencia ante el sector ambiental ha generado los peores presupuestos de la historia, así como sus MEGAPROYECTOS que atentan contra la ecología.
Pero el COSMOS, LA NATURALEZA O DIOS, como lo conceptualicemos cada uno de nosotros, está golpeando y tratando de equilibrar el balance ecológico roto por todos nosotros principalmente y en especial nuestro actual gobierno, al generar la propia Naturaleza este superhuracán y golpearnos en uno de los lugares donde más duele, ya que ya que el 8.65% del PIB NACIONAL LO GENERA EL TURISMO, y Acapulco genera una derrama económica de 6,300 millones de pesos al año, mismos que ya no existirán en varios años; pensemos positivamente y que en dos años vuelva a estar Acapulco como antes del huracán. Nuestro costo país es de 12,600 millones de pesos, que es casi el doble del presupuesto al sector ambiental en 2023.
Así que la multa que estamos pagando por nuestro desprecio a la ecología tanto personal como gubernamental es de 12,600 millones de pesos más los gastos de reconstrucción. Siempre al mediano plazo nos saldrá más caro remediar que prevenir. CAMBIA TUS HÁBITOS DE CONSUMO EN LO PERSONAL. Tus hijos y descendientes te lo agradecerán o te lo reclamarán.



