Artistas y Pandemia 19
“CÓMO SANAR UN MUNDO HERIDO” es el nombre la cumbre virtual realizada por El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en abril de 2021 debido a la enfatización los efectos de la pandemia en las crisis sanitarias económicas y sociales en muchos países de América Latina y el Caribe, obligando a buscar formas para sanar y reorganizar como sociedad y como región.
El BID en abril 2021 reunió a lideres culturales, artistas y expertos para abordar la problemática de la era postpandemia cuyo contenido puede encontrarse en el original que lleva el título ya señalado entre comillas.
Datos y efectos de dos años de encierro:
44 millones de personas cayeron en la pobreza en 2020
Aumento a 31% de la población de la región
El futuro de toda una generación amenazado
La cumbre es una reflexión sobre estos desafíos y sobre cómo el arte y la cultura podrían proporcionar un espacio para sanar, reencontrarse, colaborar y desarrollar soluciones.
La actitud oportuna y visionaria con que los artistas naturalmente responden a las crisis es fundamental para ayudar a encontrar formas de sanarnos, reconfigurarnos y recuperarnos como sociedad. De una u otra forma, su trabajo siempre se ha destacado por aproximarnos a los traumas del desgarrado tejido social y de la violencia social en lo privado y en lo comunitario.
“Mirar las heridas, pensar, sanar” es la premisa que propuso Voluspa Jarpa, artista e investigadora chilena. Para ella y el grupo de reflexión de la cumbre, “el silencio de la cuarentena y del toque de queda eran sin duda el reverso exacto del levantamiento y la confrontación que habían tenido lugar en las calles de algunas poblaciones de Chile, y también de la energía creativa, anónima y colectiva, que había sido expresada con mucha intensidad vital. Así, plantearon la pregunta de qué hacer con esa energía creativa. La pregunta de si la misma tenía un sentido o lugar. La pregunta de si el arte serviría para un contexto así.
Así nació el proyecto “al aire, libre”. Los artistas fueron invitados a hacer gestos, acciones u obras —físicas o digitales— reflejando el momento que estuvieran viviendo. sirviendo para cuestionarse sobre el espacio del objeto artístico y de la acción artística en el momento actual. Así comenzó un ejercicio co-creativo completamente abierto, colectivo, des-jerarquizado y no-institucional, que evolucionó en una especie de archivo del modo en que se sentían y pensaban el momento y a los otros.
“Al aire, libre”. es un ejemplo de varios proyectos que nacieron de la cumbre y que involucraron tanto a la comunidad artística como a diferentes públicos. Ello dio apertura para hablar de los impactos en la salud física individual y comunitaria, así como la herida emocional de la población provocada por las pérdidas de familiares y amigos, abuelos o hijos que no resistieron la peste moderna.
Las conclusiones de “cómo sanar un mundo herido” motivaron la creación de redes de colaboración y diálogo entre artistas, destacando el papel que deben jugar en momentos de crisis.
Mediante las reflexiones fue posible determinar que el modelo económico y social que existe en gran parte de Latinoamérica está basado en lógicas de dominación pues son las personas dominadas, como las mujeres, quienes deben delimitar los contornos de la herida latinoamericana, porque solo entendiéndola puede ser sanada.
Hubo finalmente un consenso sobre los requerimientos del proceso de sanación a través de la consideración de conceptos como, creatividad, colectividad, libertad, transformación y resistencia. Pues el arte puede jugar un rol estratégico para leer las claves del presente y sentar las bases para la construcción de la esperanza que implica el futuro.



