Ciro
La semana que pasó una noticia estremeció nuestro país, entre la euforia mundialista y el plan B para disminuir al Instituto Nacional Electoral, uno de los periodistas mexicanos más serios y reconocidos de latinoamerica, fue víctima de un cobarde atentado contra su vida, Ciro Gómez Leyva, una institución del periodismo, un hombre que desde sus distintos espacios y de un modo siempre respetuoso pero contundente, es siempre referente de opinión, con su estilo educado y objetivo, Ciro ha realizado sólidos cuestionamientos a la autodenominada cuarta transformación, como también lo hizo en su momento al calderonismo y al peñanietismo.
Con objetividad, ha permitido a la sociedad mexicana enterarnos a partir de extraordinarios reportajes, igual de actos de corrupción que de masacres, porque si el periodismo tiene una esencia, esta es la crítica fundada desde una investigación seria, donde hablar y decir la verdad será siempre incomodo para el poder, se trate de un poder legal o de algun otro poder fáctico, como los que lamentablemente abundan en este México que sufrimos.
Esa noche, las balas infames que pretendían privarnos de una voz autorizada del periodismo, impactaron en el blindaje de un vehículo que por fortuna impidió una tragedia, pero los huecos provocados por las ráfagas nos dejan ver a todos lo vulnerables que somos, y por supuesto, nos recordaron a las y los comunicadores asesinados en los últimos quince años e incluso antes, en una nación donde la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo es ya, una profesión de altísimo riesgo.
Ciro Gómez Leyva, es a partir de esa noche un sobreviviente, convertido en testimonio vivo de lo que le duele a este México, su voz, que si antes del atentado ya era fuerte, ahora ha cobrado un extraordinario poder, porque será la voz de aquellos periodistas que no lo lograron, que estoy seguro hablarán a través de él, convertido en testimonio de vida, pues ningun periodista, ninguno, debería sentir temor por realizar su trabajo.
Los líderes de oponión, como Ciro Gómez Leyva, son actores indispensables para la vida democrática, sus voces necesariamente incómodas para el poder, jamás deberían ser amedrentadas desde los espacios públicos, pues el derecho de réplica no implicará nunca una descalificación mordaz.
La prensa libre y crítica es sagrada, lo que le corresponde al Estado Mexicano es garantizarla, no como un enunciado más en elaboradas legislaciones o mecanismos, sino en la firme convicción de que es sana la crítica a la función pública, y, cuando un trabajo periodistico revela verdades incómodas en temas que por su naturaleza se convierten en un riesgo, vg.-crimen organizado-, en esos casos el Estado debe otorgar la máxima protección para que esas verdades sean difundidas y el difusor, protegido en su vida e integridad.
De modo que, para quienes noche a noche nos informamos en el noticiero de Ciro Gómez Leyva, inclusive para quienes consideran que no es una voz a la que escucharían, tenerle con vida y en ejercicio pleno de su actividad es una buena noticia y, como él lo dice: “Ánimo”.
Excelente martes.
Los sigo leyendo en este correo:
jorgeandres7826@hotmail.com.
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