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Claves para evaluar candidaturas: Más Allá de las Promesas Electorales

Por Marco Iván Vargas Cuéllar

Marzo 14, 2024 03:00 a.m.

A

(Parte II)

Recordará Usted que la semana pasada publiqué en este espacio la primera parte de una reflexión tendiente a centrar el razonamiento sobre la manera en que evaluamos a las candidaturas que se presentan para solicitar nuestro voto pensando en la trayectoria, integridad y viabilidad de las propuestas de estas personas.

Hablamos de la relevancia de la historia política y profesional de las personas candidatas como indicadores de su capacidad para ocupar un cargo público, enfatizando la importancia de investigar no solo sus éxitos sino también sus fracasos y aprendizajes. Mencionamos también la implementación del sistema “Candidatas y Candidatos, Conóceles” por el INE y los Institutos Electorales de los estados como una herramienta para brindar información detallada sobre las personas candidatas, buscando maximizar la transparencia y fomentar un voto razonado.

Además, discutimos la importancia del equipo de trabajo propuesto por las personas candidatas, argumentando que refleja el tipo de gobierno que se pretende establecer y la capacidad de este para enfrentar los desafíos de una sociedad moderna. La diversidad y competencia del equipo son presentadas como indicativos de una administración enfocada en resultados concretos y bienestar público, mientras que un equipo homogéneo o inexperto podría señalar deficiencias en la gestión gubernamental.

Hoy quisiera continuar con dos claves que me parecen relevantes y que tienen relación directa con la calidad de las candidaturas y, sobre todo, de los compromisos que asumen.

La viabilidad de las 

políticas propuestas

Más allá de las promesas de campaña, es esencial evaluar la viabilidad y el impacto real de las políticas propuestas. Esto implica un análisis crítico de los planes de gobierno presentados, considerando su factibilidad económica, social y ambiental. Los votantes deben preguntarse si las propuestas abordan las raíces de los problemas o si, por el contrario, son medidas populistas diseñadas para ganar votos sin una visión de largo plazo.

El peligro de las promesas 

del clientelismo electoral

Una práctica común en periodos electorales es la promesa de beneficios directos a cambio de votos, una estrategia que apela a las necesidades inmediatas de la población pero que rara vez contribuye a soluciones sostenibles. Este tipo de promesas fomenta el clientelismo electoral, erosionando la calidad de la democracia. Es indispensable que adoptemos una postura crítica frente a compromisos que parecen demasiado buenos para ser verdad, evaluando las propuestas en su conjunto y su potencial para generar dependencias nocivas entre la población y el gobierno.

La democracia se fortalece con un electorado informado y crítico que no solo busca lo mejor en lo individual -y de corto plazo- sino para la sociedad en su conjunto. En este proceso electoral, es nuestro deber como ciudadanía el profundizar en la calidad de las candidaturas, escudriñar las propuestas y evaluar la viabilidad de los compromisos asumidos. Un voto informado es un voto por la democracia, la transparencia y el desarrollo sostenible. 

En este momento crucial, nos encontramos en una encrucijada donde nuestras decisiones no solo modelarán el inmediato panorama político sino también el legado que determina el futuro de nuestras comunidades. ¿Nos conformaremos con ser meros espectadores, dejándonos llevar por el torrente de promesas electorales, o asumiremos el papel activo que nos corresponde como pilares de nuestra democracia? Es tiempo de cuestionar, de profundizar y de exigir cuentas, no solo por nuestro bienestar, sino por el de toda la sociedad. Que este proceso electoral sea un punto de inflexión, donde el interés por evaluar de manera crítica a nuestras candidaturas se transforme en una práctica habitual. El futuro está en nuestras manos, y cada voto cuenta. Asegurémonos de que sea un voto informado, consciente y, sobre todo, comprometido con el bienestar colectivo y el desarrollo sostenible de nuestra comunidad.

Léase de nuevo en la primera semana de junio: La calidad de nuestras democracias depende de la calidad de nuestras elecciones, y éstas, a su vez, de la calidad de nuestras decisiones como electores. Es un llamado a la acción para todas y todos: este proceso electoral es una oportunidad para demostrar que somos una ciudadanía madura, crítica y comprometida con el futuro. La decisión está en nuestras manos.

X (antes twitter). @marcoivanvargas