Cobra más la CFE

"Competencia es asegurarse 

que entre la luz". 

Ruth Richardson

En su afán de argumentar a favor de la contrarreforma eléctrica, los acólitos de la Cuarta Transformación no se dan cuenta de que, a veces, presentan razonamientos que servirían más bien para desecharla. 

Ahí está el caso del coordinador de comunicación social de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, quien difundió en redes sociales este 11 de octubre un gráfico titulado "Así se paga la luz en México". El gráfico señala que el "hogar mexicano" paga 5.2 pesos por kilovatio, Oxxo 1.8 pesos, Bimbo y Walmart 1.7 pesos. Además, comenta el funcionario: "Hay 239 permisos de autoabasto de electricidad para grandes fábricas, pero simulan tener 77 mil 767 socios (de a dólar) y les venden la electricidad a bajo precio, lo cual es ilegal. Oxxo, Walmart, Bimbo, FEMSA, Kimberly Clark y otras empresas pagan menos que una familia mexicana". 

Vamos a suponer que la información de Ramírez Cuevas es correcta, porque en realidad los cobros de electricidad doméstica de la Comisión Federal de Electricidad son un laberinto de tarifas distintas que hacen difícil calcular un promedio del "hogar mexicano". El portal de internet de la CFE registra 22 casos distintos nada más de la tarifa 1, los cuales dependen del nivel de consumo o de la temporada. Estas tarifas van desde 0.85 pesos por kWh por "consumo básico" hasta 3.018 pesos por consumo "excedente". La enorme mayoría de los consumidores domésticos paga estos precios y no los 5.2 pesos que cita Ramírez Cuevas. La tarifa DAC, máxima publicada por la CFE, y que solo cubre una minoría de alto consumo, va de 4.40 pesos en Baja California a 4.88 en la región central. 

Pero aceptemos las cifras de Ramírez Cuevas. Estas revelan que quienes más pagamos por electricidad somos los usuarios cautivos de la CFE. Las grandes empresas, que pueden recurrir a generadores privados, pagan menos a pesar de no recibir subsidios. Lo hacen porque las generadoras privadas producen electricidad a un menor costo. A todos nos convendría comprar electricidad a los privados. 

Una razón por la que empresas como Oxxo o Walmart pagan menos por electricidad, por supuesto, es que la adquieren al mayoreo. Si los funcionarios tuvieran un mayor conocimiento económico entenderían que los precios al mayoreo suelen ser menores que los de menudeo. Pero la razón principal es que han contratado con generadoras privadas cuyos costos de producción son más bajos. 

El mensaje de Ramírez Cuevas confirma que el propósito de la contrarreforma eléctrica no es bajar los precios de los consumidores domésticos, sino subir los de las empresas. El problema es que, si el gobierno logra aumentarlos, forzará a estas compañías a elevar también los precios a sus clientes. Las exportadoras perderían, mientras tanto, competitividad y mercados. La contrarreforma empobrecería a nuestro país. 

Para bajar los precios habría que promover una mayor inversión en electricidad y eliminar el monopolio de la CFE, que impide que los privados puedan vender electricidad barata a los hogares. Si hacemos una reforma liberal, los mexicanos tendríamos en nuestros hogares la misma electricidad barata y de buena calidad que las grandes empresas. 

Otro tema es simplificar el complejo sistema de precios que tenemos y que hace muy difícil para los consumidores reaccionar ante las fluctuaciones del mercado. Parece increíble que ni siquiera los portavoces del gobierno sepan cuánto paga un consumidor doméstico promedio. En la opacidad no puede haber un mercado funcional. 

El atraco

"Es un atraco lo que vive la CFE", dice su director general Manuel Bartlett. Pero la verdad es otra. El que las plantas privadas generen electricidad más barata que la CFE, sin embargo, no es un atraco. El robo es que la CFE obligue a los consumidores domésticos a comprarle su electricidad más cara y sucia. 

Twitter: @SergioSarmiento