EL ELEFANTE EN LA COCINA
La celebración del centenario de la autonomía universitaria se perfilaba como posible ocasión propicia para restablecer condiciones de entendimiento y armonía entre el Ejecutivo estatal y nuestra Máxima Casa de Estudios. No ocurrió así, pero hay que reconocer que por lo menos no se intensificaron las tensiones y el nuevo año camina sin que de Palacio hayan salido nuevas diatribas o impugnaciones, lo cual ya es ganancia.
Los más optimistas de la comarca veían en la eventual presencia del gobernador Gallardo Cardona en los eventos universitarios (a los que estuvo invitado) la oportunidad de unas palabras que echaran bálsamo sobre las aguas. No ocurrió tal, pero por lo menos en las varias entrevistas que concedió a los medios ese mismo día se cuidó de no decir nada que pudiera encresparlas más.
Entre las muchas declaraciones recogidas por la prensa durante la conmemoración, hay una que me parece muy interesante y que pasó prácticamente desapercibida. La hizo el subsecretario de Educación Superior, Luciano Concheiro, quien brevemente dijo a los reporteros que “se reunirá con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona para dialogar, por iniciativa propia”. Enseguida agregó que “el gobierno federal verá cómo apoya al gobierno local sin que esto vaya en detrimento de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí”.
Hasta ahí lo dicho por Concheiro sobre el tema Gobierno del Estado-UASLP. No abundó mayormente, pero en la brevedad de sus declaraciones aporta un dato relevante. La iniciativa de diálogo partió del propio gobernador potosino, lo cual parece ser una buena señal.
El añadido de que “el gobierno federal verá como apoya al gobierno local sin que esto vaya en detrimento de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí”, también tiene miga. Según interpretación nuestra, lo dicho por el subsecretario, que es el principal interlocutor del gobierno lopezobradorista con todas las instituciones de educación superior, públicas o privadas, estaría insinuando que Gallardo está gestionando que la aportación de la federación al presupuesto universitario se incremente para que la estatal disminuya.
Si en efecto ésta es la razón de esa reciente búsqueda de diálogo por parte de las instancias locales, el camino parece poco prometedor. Por una sencilla razón: con datos a finales del año pasado, la universidad pública con menos subsidio estatal en todo el país es la potosina. Efectivamente, mientras que en un extremo la veracruzana recibe el 100 por ciento de su financiamiento público del Gobierno del Estado, en el otro extremo está la nuestra con únicamente el 11 por ciento. Justamente para ir equilibrando las aportaciones de ambos niveles de gobierno, hace un año se firmó un convenio de colaboración entre la SEP (vía Concheiro), el rector Zermeño y Gallardo, en el que este último se comprometía a llevar al 15 por ciento el aporte de su administración. Justamente los más de 150 millones que se negó a pagar en el transcurso del 2022 son por ese compromiso incumplido.
En el entendido de lo importante que pueden ser las conversaciones entre Gallardo y el Subsecretario, sobre todo para alejar de nuestro escenario la posibilidad de conflictos sociales de alcance impredecible, conviene tener en cuentas desde ahora que durante el año recién concluido, este funcionario -que ya veía venir los desencuentros- solicitó entrevistarse con el gobernador potosino dos o tres veces. Lo batearon gacho. Nunca le dieron cita.
Desde otra perspectiva, y perdón lo reiterativo pero es que de repente como que nadie quiere hablar del elefante en la cocina: qué argumentos atendibles puede llevar a la mesa de negociación un gobernador que no paga a la universidad 150 millones de pesos previamente comprometidos pero que al mismo tiempo está anunciando un gasto similar para hacer un nuevo edificio a nuestro puramente ornamental Congreso, y ¡el doble! (300 millones, de entrada) para un centro de espectáculos ya bautizado como Arena Potosí, que nadie está solicitando y que para nada necesitamos (serviría para lo mismo que El Domo, de propiedad privada que no costó ni cuesta un centavo al erario estatal).
Como sea, hay que ser optimistas y, con todo y lo muy cuesta arriba que se ve el asunto, esperar a que se verifique el diálogo anunciado por el don Luciano Concheiro, con la esperanza de que haya resultados satisfactorios para las partes, y se despeje del horizonte potosino el riesgo ya no de un desencuentro sino de un encontronazo entre Palacio y Fundadores.
LA HUASTECA Y SUS CAÑEROS
Ante la denuncia de las extorsiones que desde hace más de un año vienen sufriendo los productores cañeros de la Huasteca, principalmente los de la zona de Ciudad Valles que abastecen el Ingenio Plan de San Luis, las autoridades estatales reaccionaron bien y rápido. Habrá que esperar un poco para ver si también lo hacen con eficacia.
El viernes pasado, un día después de que en esta columna publicamos que la delincuencia organizada, valiéndose de falsos sindicatos y federaciones obreras estaba extorsionando con sumas muy importantes de dinero a todos los involucrados en la producción de caña y azúcar, viajaron a Valles los secretarios General de Gobierno, Guadalupe Torres Sánchez, y de Seguridad y Protección Ciudadana, general Guzmar Ángel González, así como el Fiscal General del Estado, José Luis Ruíz Contreras, atendiendo instrucciones del gobernador.
En el ejido La Hincada, epicentro del conflicto, los funcionarios mencionados y otros de menor rango que los acompañaban, escucharon las quejas de los afectados, quienes insistieron todo el tiempo en que ya antes las habían hecho llegar a las dependencias ahí representadas, pero que nadie les había hecho caso.
Torres, González y Ruíz se comprometieron a actuar. Pidieron un breve plazo para organizar las cosas y enfáticamente solicitaron a los líderes cañeros, que por favor se abstuvieran de revelar a los medios de comunicación lo que ahí se platicaba, para no entorpecer las futuras acciones.
Una de las solicitudes más enfáticas de los productores fue el restablecimiento lo antes posible de la base de operaciones de la policía estatal que estaba desde hace tiempo frente al Ingenio Plan de San Luis, misma que misteriosamente fue desmantelada a poco del cambio de titulares en el Gobierno del Estado y en el Ayuntamiento vallense. Teóricamente, esta podría ser una de las primeras acciones concretas de las autoridades, pues restablecer una estación policiaca que ya existía no debe representar mayor problema. Hasta el martes por la tarde no se había hecho nada.
Hubo otros planteamientos y otros compromisos que no abordaremos para que si se malogran no nos echen la culpa. En nada afecta (creo) si les platico que en algún momento de la reunión del viernes, el fiscal Ruíz Contreras salió con su sempiterno rollo de que para hacer algo necesita denuncias formales y que por eso los exhortaba a acudir a presentarlas ante el Ministerio Público. Uno de los dirigentes cañeros que lo escuchaba se paró de inmediato y con firmeza le dijo algo así como que ya han presentado denuncias en momentos anteriores, y agregó que si el funcionario no las conoce es porque entonces no tiene remota idea de lo que pasa en la dependencia a su cargo.
En nuestra columna del jueves pasado, precisamente en la que abordamos el tema de las extorsiones en la Huasteca por parte del crimen organizado, señalamos que nuestro texto se apoyaba ampliamente en trabajos previos del periodista huasteco Samuel Roa Botello, quien radica en Ciudad Valles.
La madrugada del martes, frente a la casa de Samuel fue dejada una hielera con dos cabezas de cerdo y un puño de trozos de caña, en un obvio intento de intimidación. A este incidente, el conocido columnista de El Universal Héctor de Mauleón dedicó ayer su leída columna, a la que se sumaron muestras de solidaridad semejantes de otros comunicadores. También, Roa recibió llamadas de los más altos funcionarios de la Secretaría de Gobernación, garantizándole protección.
En lo personal ya hablamos vía telefónica, le envié un abrazo solidario y quedamos de vernos pronto. No está de más: Cuídate Samuel.
COMPRIMIDOS
Lo diré una vez más y seguramente lo seguiré diciendo largo tiempo: es endemoniadamente difícil seguir la lógica de Ricardo Gallardo Cardona. Molesto porque una dirigente menor de Morena medio defendió a Leonel Serrato de la zarandeada mediática que se estaba llevando, el lunes declaró nuestro inescrutable gobernador que “los partidos políticos no deben meterse en temas de gobernabilidad, deben de respetar las decisiones y el actuar del gobierno”.
¡Por amor de Dios!, si justamente esa es una de las tareas esenciales de los partidos, meterse en las cuestiones de gobernabilidad: cuando están en el poder, lo hacen a favor o en defensa de las autoridades emanadas de sus filas, y esa es una forma clara de intromisión. Cuando son oposición, hacen críticas a sus adversarios en el gobierno, lo cual también es una forma de meterse en temas de gobernabilidad. Actualmente, considerando los tres niveles de gobierno, todos los partidos de nuestro país son al mismo tiempo poder y oposición. Las formaciones políticas se dedican a tareas electorales unos cuantos meses cada tres años. Según Gallardo, el resto del tiempo deberían apagar la luz, bajar la cortina y dejarse de estar jodiendo. (Y mañana puede hacerles el mismo enérgico llamado a los medios de comunicación, por ejemplo; al Arzobispado o al Club de Leones o a la Cruz Roja).
Ya todos sabemos que en San Luis Potosí hay varios “Temas Malditos” (o sea, muy mal vistos, objeto de repudio inmediato), como la deuda pública estatal, la urbanización de la sierra de San Miguelito y la instalación de confinamientos de desechos industriales. Las instancias federales que andan buscando o van a comenzar a buscar en territorio potosino sitios apropiados para depósitos de residuos peligrosos (incluidos ¡nucleares!), mejor que ni le muevan. Lo bueno es que en el mismo documento donde informan de sus exploraciones, advierten que si hay bronca deben irse a buscar en otros lados.
El lunes fuero atrapados en la Ciudad de México otros dos exfuncionarios del gobierno de Miguel Mancera, con los cuales ya suman siete los acusados de intervenir comunicaciones privadas en plan de espionaje político. Entre “la morralla” que espiaban figuran unos tales Andrés Manuel, Ebrard, Sheinbaum y sígale usted. El jefe nato de todos ellos lo tenemos por aquí protegido entusiastamente por Gallardo. Sí, ese es, ese que ya huele a celda.
Hasta el próximo jueves.



