logo pulso
PSL Logo

El México surrealista de 2024

Por Jorge Andrés López Espinosa

Septiembre 23, 2024 03:00 a.m.

A

Si aquel ya lejano 1º diciembre de 2018 algún escritor o guionista en un ejercicio de proyección futurista nos hubiera planteado la forma en que culminaría el sexenio este septiembre de 2024, dificilmente lo habría imaginado, por ejemplo en aquel entonces era muy complicado pensar que los 150,451 homicidios dolosos que dejaba el gobierno federal saliente, podrían serían superados, sin embargo a tan sólo 8 días de concluir el actual y con dos meses menos de ejercicio sexenal, según cifras oficiales al día de hoy tenemos: 197,905 homicidios dolosos, por lo que resulta evidente el rotundo fracaso de la política de canjear balazos por abrazos. 

Otro de los escenarios no considerados en aquel inicipiente inicio de sexenio, fue la aparición de la pandemia COVID-19, que si bien ningún gobierno pudo haber prevenido su magnitud, el manejo de la misma si era su responsabilidad, los números reales de personas fallecidas en México será muy dificil de conocerlas, pues mientras la Secretaría de Salud reconoce tan sólo 333,336 defunciones, el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática documentó con actas de defunción 511,081 muertes, datos que contrastan con el informe de la Comisión Independiente de Investigación para México, ente científico que documentó 808,619 muertes asociadas tanto a la pandemia, como la desatencio´n a otros padecimientos y la saturacio´n de los sistemas de salud; no obstante estos datos duros, el discurso oficial sostiene que la sanidad en México no está al nivel de Dinamarca, está mejor. 

En materia educativa, las mediciones más eficientes son siempre las que se realizan desde un ámbito independiente, en todo el mundo la prueba PISA ha sido por décadas un referente confiable para señalar los avances o retrocesos de la comunidad escolarizada, así, los resultados post pandemia nos colocaron 71 puntos por debajo del promedio general de la OCDE, (el peor de la historia), resultado del bajón documentado en conocimientos elementales como: matemáticas, lectura y ciencias; pero al igual que ocurre en materia de salud y seguridad, el discurso oficialista es que vamos requete bien. Y ya ni le cuento que no sólo no fueron localizados los 43 estudiantes de Ayotzinapa, sino que las desaparciones aumentaron 7.3% en 2023 y 6.3% en el 2024. 

En fin, a pesar de estos datos duros que no pueden ser negados por nadie, lo surrealista del caso mexicano es que el 30 de septiembre abandonará el poder el Presidente de la República con el más alto nivel de aprobación según distintas casas encuestadoras, se retirará a su rancho, quedándose eso sí con un altísimo 60% de popularidad entre la población, dejará el poder en manos de la candidata propuesta por él y su partido, con mayoría calificada en ambas Cámaras, con mayoría también en los gobiernos estatales y con una maquinaria política perfectamente aceitada, lista para continuar lo que autodenominó cuarta transformación, lo que sigue, la concentración absoluta del poder con la recién aprobada reforma a los poderes judiciales, el federal y también los de las Entidades Federativas, con una oposición visiblemente disminuida, sin liderazgos, que, como en esta misma columna se ha dicho, le urge reinventarse. 

Los analistas -de esos que cobran en dólares-, han pretendido explicar este fenomeno contemporáneo único en el mundo: ¿fue el apoderamiento de la narrativa con las mañaneras?, ¿fue el apapacho en el bolsillo de los históricamente desposeídos con los programas sociales?, ¿fueron las frases graciosas desde el “ricky riquin canallín” hasta el “tengan para que aprendan”? Quizá lo fue todo, pero hoy la consecuencia es que tenemos un México surrealista, surrealista porque millones -álgunos hasta el fanatismo-, defienden lo irracional, se abandona del debate público la lógica, la razón y la sensatez, se ignoran los datos y se mutila la realidad elevándose a verdades las mentiras, sólo porque las pronuncia la voz del mesías; no se Usted estimado lector, pero como demócrata y librepensador, de algo estoy completamente seguro al término de este sexenio, -reinventando la frase de Porfirio Díaz- “Pobre México, tan lejos de Copenhague y tan cerca de Caracas”. 

Los sigo leyendo en el correo: 

jorgeandres7826@hotmail.com.