Filigrana y encaje de bolillo

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Si durante los próximos tres años el Congreso del Estado funciona bien, a secas, será sorprendente, pero si cumple sus responsabilidades con eficacia, eficiencia y probidad, será algo milagroso.

El voto diferenciado y malicioso de los potosinos en el ámbito de las diputaciones locales determinó una fragmentación de la representatividad que va a dificultar muchísimo la construcción de consensos.

Armar una mayoría simple (14 votos) va a ser complejo, y alcanzar una mayoría calificada (18 votos) se ve en chino. Para poder legislar a partir de acuerdos, la nueva camada de diputados va a tener que hacer filigrana política.

Los números son importantes, pero sobre todo pesarán las posibilidades de mantener las coaliciones y alianzas electorales, la capacidad de superar agravios y la prevalencia, o no, de turbios intereses personales sobre los generales implícitos en su representación.

En la legislatura que agoniza, un solo partido, el PRI, tiene nueve diputaciones propias (siete de mayoría relativa, incluyendo a Gerardo Serrano “prestado” al PVEM, y dos plurinominales); su alianza con el Panal le aportaba dos más y con el Verde otra, por lo que de entrada contaba con doce votos.

Conseguir dos más entre los “sueltos” de Conciencia, Morena, Movimiento Ciudadano y PT, era relativam ente sencillo y no demasiado caro. Sin excluir los frecuentes “amarres” con panistas, cuya fracción de siete está dividida perrunamente en dos bloques, uno de cuatro y otro de tres.

A partir del próximo 15 de septiembre, las dos fracciones unipartidistas más grandes serán las de Morena y el PAN, ambas con seis diputados cada una (cuatro de mayoría y dos pluris); siguiéndolas de cerca el PRI con cinco (tres y dos). Luego, la pulverización: PT, PRD y Verde con dos cada uno; Nueva Alianza, Conciencia Popular, Movimiento Ciudadano y Encuentro Social con una cada cual.

Pero estos números son engañosos. De entrada, conservando la coalición formada para las elecciones, Morena cuenta con los tres votos del PT y del PES, lo que en los hechos la convierte en el bloque más numeroso con nueve en total, pero lejos todavía de los 14 de la mayoría simple.

Con la misma lógica, el PAN puede sumar fuerzas con el único diputado del MC y llegar a siete. Pensar en que pueda arreglarse con los dos perredistas/gallardistas es iluso.

Ahí los agravios insatisfechos son muy difíciles de superar. En otras circunstancias, del PRI podría pensarse en que a sus cinco propios podría agregar los tres diputados del Verde y del Panal para consolidar un más decente bloque de ocho, pero eso parece cada ves más improbable.

¿Por qué? Para empezar porque a nivel nacional, fiel a su espíritu mercenario, la dirigencia del Verde ha iniciado pláticas con Morena, para hacer alianza no sólo en el Congreso de la Unión, donde puede ser que a éste último no le interese demasiado, sino también en congresos locales donde su aportación puede tener mayor interés.

Si esto se concretara, el bloque Morena-PT-PES pasaría aquí a ser de once, pero le seguirían faltando tres para la mayoría simple y siete para la calificada.

Mención aparte merece el hecho de que la tenebrosa personalidad de los dos legisladores verdes -Cándido Ochoa y Edgardo Hernández Contreras- hace que puedan ser pésimos compañeros de viaje.

Es fácil prever que aún si se sumaran, tratarían de hacerse con el control de ese agrupamiento mayoritario, más para velar por sus turbios intereses que por los propósitos políticos del proyecto lopezobradorista.

Si la asociación con el Verde no prosperara, otra opción disponible para Morena-PT-PES sería una alianza legislativa con el PAN, con cuyos seis legisladores sumarían 15, suficientes para la mayoría simple pero insuficientes para la calificada. Lo mismo sucedería de haber un entendimiento con el PRI y sus cinco votos, eventualmente seis si jala el Panal.

Dicho de otra forma, la mayoría calificada de 18 votos únicamente es susceptible de alcanzarse mediante un entendimiento entre los tres bloques mayoritarios (Morena-PT-PES; PAN-MC y PRI-Panal). Las cinco curules de la chiquillada: PRD (2), PVEM (2) y Conciencia Popular (1), no alcanzan.

¿Por qué es importante la mayoría calificada? En primer lugar, porque se necesita para cualquier reforma constitucional, pero se puede reducir al mínimo este tipo de modificaciones para no estar sufriendo con las negociaciones.

No, el problema no es ese; lo es el hecho de que también se necesitan mínimo 18 sufragios para una serie de nombramientos importantes, como los de magistrados del Supremo Tribunal de Justicia (11 de su total de 16 deben ser sustituidos o ratificados en el 2020), integrantes y/o titulares de organismos tan relevantes como el Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana, de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, de la Comisión Estatal de Garantías de Acceso a la Información, del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa (el actual funciona violando la constitución), etcétera, etcétera.

También los miembros del Consejo de la Judicatura del Estado deben ser nombrados o ratificados por el Congreso con mayoría calificada. Por lo pronto, hay que cubrir la vacante dejada por el recién fallecido Juan Carlos Barrón Lechuga, aunque pudiera ser que por tratarse del representante del Poder Ejecutivo, Juan Manuel Carreras se apresure a enviar su propuesta a la actual legislatura.

Total, ya sabe cuánto cobran gente como El Cochiloco, el Tekmol, La Cafetalera, Barrera, Cardona Mireles o don Pepe y todos los demás muertos de hambre.

Sí, definitivamente en la siguiente legislatura habrá que hacer filigrana, encaje de bolillo y zurcido invisible para sacar las cosas adelante. La angustiante pregunta es: ¿Quiénes?

¿Cuál es la alternativa? Que en las cosas que verdaderamente le importen –presupuestos, reformas constitucionales, nuevas leyes, nombramientos- Juan Manuel Carreras quiera arreglarlo todo a billetazo limpio. Con todo lo que eso implica.

ASÍ QUE SEA

Que no, que de ninguna manera, que por ningún motivo y que a ningún precio el futuro alcalde capitalino Xavier Nava Palacios está dispuesto a llegar a arreglos de ningún tipo para “llevársela tranquilo”, es decir para hacerse de la vista gorda ante lo irregular e ilícito que encuentre en el Ayuntamiento.

Gente que lo conoce muy bien y desde hace mucho tiempo, nos insiste en que Nava Palacios jamás se prestará a componendas corruptas que lo lleven a hacerla de tapadera o cómplice de sinvergüenzadas, no tanto por cuidar su futuro político sino porque su formación personal, sus principios y sus convicciones no se lo permitirían, y además porque al final del día es cabeza de un proyecto en el que participa mucha gente que no sólo no convalidaría cualquier trato sucio sino que serían los primeros en denunciarlo y denostarlo.

Adicionalmente, parece claro que más allá del freno que puedan significar aliados inflexibles y activistas de la transparencia y la honestidad en el servicio público que son sus simpatizantes, hay también competidores políticos dentro del mismo PAN a los que nada les produciría más gusto que ver a Nava Palacios flaquear o echarse para atrás en su propósito de recibir la alcaldía con cuentas claras y verificables.

A estas alturas, es difícil saber si el alcalde electo está pensando ya en la reelección o en la gubernatura, pero no puede evitar que en el ámbito albiazul se le vea como prospecto, sobre todo para lo segundo, y que quienes así lo ven estén convencidos de que cualquier debilitamiento o tropiezo que se le pueda provocar sirve a sus intereses.

Tiempo habrá para observar como evolucionan las cosas en ese campo, pero por ahora un servidor estima que en el 2021 la competencia real por la gubernatura se dará entre Morena y el PAN, cada cual con los aliados que se consiga.

Por cuanto hace al partido de López Obrador, al día de hoy prácticamente no hay nadie que se perfile como eventual contendiente, mientras que del lado panista ahí están, en el arrancadero, Marco Gama, Josefina Salazar y hasta Sonia Mendoza, en su caso dependiendo de si consigue la coordinación de la fracción de su partido en el Congreso Local.

En cuanto a nuestro señalamiento de la semana anterior, en el sentido de que eso de “llevársela tranquilo” era sugerencia reiterada del gobernador Juan Manuel Carreras, no recibimos confirmación pero tampoco desmentido.

Algo que también escuchamos entre los allegados a XNP con quienes conversamos en días pasados, fue que tampoco hay intenciones aviesas de inventar irregularidades, inconsistencias o pillerías a los que se van.

Lo que sea que esté mal, se dirá, se denunciará y se sancionará. Nada más, pero nada menos.

Finalmente, todo indica que el equipo del alcalde electo se tendrá que esperar hasta el próximo miércoles 15 para que dé inicio el proceso de entrega-recepción, pues la administración gallardista se mantuvo firme en su interpretación de la normatividad correspondiente y no aceptó que diera inicio ayer.

COMPRIMIDOS

Tómelo con reserva, pero en los corrillos perredistas se comenta que el cambio de su dirigencia estatal que debe hacerse a finales de este mes será diferido para los primeros días de octubre. ¿La razón? Que la quiere don Ricardo. Tiene sentido si lo que se busca es mantener presencia política, aunque sea morralla.

A propósito de las empanadas de calabaza, el inefable Sergio Desfassiux afirmó desde lo que alguna vez fue la tribuna más alta del estado y ahora es una letrina, que Gallardo Juárez perdió la reelección porque está rodeado de una bola de cabrones y es jefe de una bola de pendejos. Lo único que no aclaró don Sergio es a cuál grupo pertenece él.

Las diputadas electas de Morena y del PT informaron a principios de semana que cuando estén en funciones donarán a instituciones sociales el 50 por ciento de su salario. Gesto muy encomiable pero insuficiente. Lo que deberían de intentar es que oficialmente la dieta de los 27 legisladores se reduzca a la mitad y se supriman los apoyos mañosos que la triplican. De lo contrario, sería algo voluntario sacrificar o no ese ingreso.

Si no consiguieran los votos suficientes, entonces sí que hagan lo que anunciaron. O también, pueden declararse en huelga de hambre hasta que se legisle la reducción y pueden estar seguras de que López Obrador viene a solidarizarse con ellas. Se imaginan ustedes los encabezados nacionales: “diputadas lopezobradorista en huelga de hambre hasta que les reduzcan sus salarios”. Las iban a adorar en todo el país. Puede que hasta El Mijis jale.

El palo que la Secretaría de la Función Pública le dio a la administración municipal capitalina en el asunto de las obras de la avenida Fray Diego de la Magdalena se veía venir.

La forma como se manipularon las cosas para hacer una adjudicación directa fue muy torpe. Si cometen la insensatez de querer darle vuelta con alguna artimaña estarán invocando al diablo, que por aquí anda. Y trae el tridente bien afilado.

Hasta el próximo jueves.