El pasado fin de semana inicio el torneo de futbol “Guard1anes 2020”, lo cual es un grave, irresponsable y mortal mensaje para la sociedad mexicana; la crisis sanitaria generada por la pandemia del Covid – 19 no ha terminado, al contrario nos encontramos en el nivel más alto de contagios y número de muertos; en el mundo hay millones de infectados y miles de personas muertas; para el 27 de julio en México había 395,489 casos de contagio y 44,022 fallecidos; surge la pregunta: ¿Por qué volvió el futbol?
El Covid – 19 es una enfermedad que ha generado un confinamiento total y el futbol se ha visto afectado, principalmente en lo económico; se ha calculado que las perdidas por suspender el torneo de futbol ascendieron a 2,430 millones de pesos, que incluyen venta de boletos, consumo de bebidas y alimentos al interior de los estadios, venta de espacios de publicidad y pérdidas en los contratos de derechos de televisión; la mayor parte de los clubes mexicanos no cuentan con ingresos para cubrir su nómina y hacer contrataciones espectaculares de nuevos futbolista.
En Italia la Seria A tuvo una perdida de 500 millones de euros; en España las perdidas ascendieron a 753 millones de euros; en Inglaterra la Premier League tuvo perdidas por 600 millones de libras; los clubes de estos países están en crisis, pero no solo ellos, sino también las cadenas privadas de televisión que transmiten sus partidos y las empresas que se anuncian durante los partidos de futbol; así como las compañías que se anuncian en su vestimenta deportiva.
El regreso del futbol en México y el mundo se ha dado por presiones de las televisoras, las empresas patrocinadoras y algunos actores políticos que desean tranquilizar a la sociedad en tiempos de incertidumbre; pero estos actores, solo atienden sus intereses económicos y no se han dado cuenta de las graves consecuencias en la salud; con el reinicio del futbol se envía el mensaje que todo está en normalidad, que la crisis sanitaria ha quedado en el pasado, que hay que seguir disfrutando del espectáculo con la camiseta del equipo favorito puesta.
La realidad es otra, el futbol es un deporte de alto contacto por lo que se pueden contagiar entre ellos en el campo de futbol, en el vestidor, en los entrenamientos e incluso en los hoteles de concentración; lo cual se puede extender a los aficionados, quienes en sus hogares invitan a sus amigos para ver por televisión los partidos, con lo cual no solo se ponen en riesgo de contagio ellos, sino también a sus familias; los aficionados a este deporte están contentos aunque no asistan a los estados.
El regreso del futbol no solo ha sido en lo profesional, sino también en las ligas locales, cuyo reinicio ha coincidido con el profesional; cada sábado y domingo en cualquier municipio del país es común encontrar a jóvenes vestidos de futbolista que caminando, en bicicleta o motocicleta llegan a cumplir con su compromiso deportivo, en ellos el riesgo de contagio también es alto, pero la fuerza de su juventud los hará asintomáticos, pero no es lo mismo con sus familiares vulnerables con quienes conviven al regresar a sus hogares.
El futbol profesional regresa sin aficionados en los estadios, pero se da en un contexto de alta intensidad de contagios por Covid, el riesgo es alto para los jugadores profesionales, amateurs y sus amigos que los acompañan a los partidos, para sus familiares con quienes conviven, pero no solo eso, sino que con ello se incrementa la movilidad en las calles, se envía el mensaje de normalidad y relajamiento en tiempos que hay que cuidar la salud, no ha sido el mejor momento para tomar esta decisión.
En síntesis, el regreso del futbol profesional ha sido por presiones comerciales; el reinicio del futbol amateur es por imitación; sus consecuencias serán graves, ya que seguramente se incrementará el número de contagiados y fallecimiento de personas por Covid, pero como lo dijo el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación en abril de 2020: “ningún partido de fútbol vale más que una vida”, en estos momentos tenemos que pensar solo en cuidar nuestra salud y la de nuestros seres queridos Próxima colaboración: 12 de agosto de 2020.
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