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Gabriel Boric, la nueva generación

Por Jorge Andrés López Espinosa

Diciembre 25, 2021 03:00 a.m.

En esta columna lo hemos señalado con insistencia, el implacable paso del tiempo, como las aguas de los ríos, el fluir constante da pauta necesariamente a la renovación de las aguas; en política también ocurre algo similar, aunque en apariencia pudieran parecer siempre las mismas aguas, en lo más profundo de los ríos sucede la metamorfosis, las aguas jóvenes en algún momento emergen a la superficie refrescando con su pureza la vida de los ríos. 

A la nación hermana chilena le ha ocurrido algo similar, un joven intrépido, disruptivo y contestatario ha llegado al poder con un gran respaldo popular, quienes hemos seguido desde México su trayectoria surgida del movimiento estudiantil más importante de las últimas décadas, encontramos en él un líder que abrazó las causas que la vieja política no quiso ni pudo acompañar, las de una justicia social con rostro humano, la de una izquierda social demócrata que caminó las calles de Santiago hombro con hombro sobretodo con los jóvenes y las mujeres, Boric representa el triunfo más simbólico de una generación que siendo de izquierda sabe perfectamente que el enemigo no es el capital privado, en su discurso desde campaña por primera vez escuchamos a un líder de izquierda con argumentos no polarizantes, supera el viejo discurso socialista de la lucha de clases, Boric va más allá, sabe que la unión del pueblo de la nación que ahora representa, es fundamental para lograr las grandes transformaciones en Chile y porque no ser un ejemplo de éxito para América Latina. 

Sabemos que a lo largo de la historia en Sudamérica han surgido liderazgos impresentables, pero también mujeres y hombres quienes adelantados a su tiempo, fueron víctimas de la incidia y la traición que no les permitió culminar proyectos de nación, verbi gracia Salvador Allende. 

Con su arribo a la Presidencia de la República de Chile, llega también por primera vez un proyecto político trazado en ejes rectores de gobierno planteados de forma muy clara y sin medias tintas: Feminismo, Derechos Humanos, Pueblos Originarios, Crisis Climática, Medio Ambiente, Pensiones y Recuperación Post Pandemia, todos con indicadores de políticas públicas realizables en el corto y mediano plazo. 

Ahora bien, es importante destacar que Boric no llega sólo al poder, le acompaña una camada de liderazgos multi generacional que superando incluso la barrera de la geometría política, pusieron en la coalición: “Apruebo Dignidad” lo mejor de sus capacidades para construir el proyecto político de nación que me atrevo a calificar, como el más articulado de la historia reciente de latinoamerica. 

Vendrá ahora lo más importante, conducir a Chile por la vía de la social democracia que se convierta en ejemplo de futuro, donde la dignidad de las personas sea el principal hilo conductor de las políticas sociales, a sus 35 años Boric asemeja un poco al Justin Trudeau canadiense de hace algunos años, desde su cosmovisión una sajona y otra latina, ambos pertenecen a una generación que observa al mundo de otra manera, un mundo que a través de las tecnologías dejó de ser inalcanzable y que de pronto se convirtió en una aldea digital, que al tiempo que nos acercó también hizo evidentes las desigualdades, que son el verdadero enemigo del vivir mejor. 

Así, Chile se coloca a la vanguardia nuevamente por una apuesta política distinta, difícil no pensar en lo que se avecina el 2024 para México, será en sumo interesante no dejar de observar el desempeño de Boric en los próximos años, ojalá acertemos y podamos constatar que, una social democracia latinoamericana exitosa Sí es posible. 

Hasta la próxima. 

jorgeandres.manoizquierda@gmail.com