IA en la Administración Pública
La inteligencia artificial (IA) es una nueva herramienta que se utiliza de forma más común, en la vida cotidiana, laboral, en los trámites y servicios públicos que realizamos a veces si darnos cuenta. Lo seguro, es que cada día toma mayor relevancia. La inteligencia artificial forma parte de la informática, se centra en crear sistemas que pueden realizar tareas que de forma tradicional requieren inteligencia humana, como el aprendizaje, el razonamiento, y la percepción.
Estos sistemas pueden percibir su entorno, razonar sobre el conocimiento, procesar la información derivada de los datos y tomar decisiones para lograr un objetivo determinado, en el caso específico de su aplicación en la administración pública el objeto es transformar y eficientar los trámites y servicios públicos donde aplique, o agilizar procesos, optimizar tiempos, entre otros.
Existen dos tipos de inteligencia artificial, de acuerdo a la Comisión Europea: 1) Software: asistentes virtuales, software de análisis de imágenes, motores de búsqueda o sistemas de reconocimiento de voz y rostro; y 2. Inteligencia artificial integrada: robots, drones, vehículos autónomos o el Internet de las Cosas.
A nivel internacional en la administración pública, hay una mayor cantidad de actividades que aplican la inteligencia artificial; en México, en los últimos años se ha incrementado su aplicación en la esfera pública, esto, se ve reflejada en la automatización y estandarización de tareas rutinarias, que agilicen el tiempo para hacerlos más eficientes.
Como refería anteriormente, por ejemplo, el Instituto Nacional Electoral, difundió en el mes de enero que utilizará inteligencia artificial para capturar actas en la elección de 2024, a partir de una herramienta de reconocimiento de texto para hacer más ágil la captura de las actas de cómputo. En otras áreas de la administración pública, se utilizan las compras por internet y publicidad, lo que ahorra dinero y optimiza estos procesos.
Otros ejemplos que podemos identificar en la prestación de servicios públicos en línea son los asistentes personalizados digitales o virtuales, como los chatbots.
Un beneficio más que tiene la aplicación de la IA, es la capacidad de personalizar los servicios públicos ofrecidos a la ciudadanía; ya que esta puede analizar patrones de comportamiento para detectar las necesidades individuales de las personas y ofrecer servicios y recomendaciones. Ejemplo de esto, se puede ver en materia de salud donde la IA puede ayudar en predecir enfermedades y sugerir recomendaciones personalizadas de acuerdo a lo detectado. O en materia de educación, a través de IA se puede adaptar un programa educativo a las necesidades de cada estudiante. El objetivo final de su aplicación es mejorar la satisfacción del ciudadano y aumentar la eficacia de los programas educativos. También en materia de educación una herramienta muy utilizada es el ChatGPT, que tiene diversos usos y que es uno de lo más novedosos.
Cuando se tienen grandes cantidades de datos, la IA puede apoyar en el procesamiento y análisis de los mismos, detectar patrones que para el ser humano en ocasiones es complicado y tardaría una mayor cantidad de tiempo. Esta información es de utilidad para la toma de decisiones y la asignación de recursos.
Aún algunos funcionarios públicos se preguntan si el uso de la IA tiene considera algunos dilemas éticos en su aplicación, sobre todo los referentes a la seguridad de los datos y la información que se genera en las redes, garantizando el cuidado de los datos de los ciudadanos. Por otra parte, hay que trabajar en la formación de los perfiles de los servidores públicos en el manejo de los sistemas de información y en las nuevas tecnologías.
Mi estimado lector, ¿qué opina de estas nuevas tecnologías?, ¿está de acuerdo en su aplicación para mejorar la prestación de servicios públicos?
@Marbygm
mbygm99@hotmail.com




