Ideología, doctrina y pretextos

En días pasados llegó a mis manos un libro titulado “El PAN y su identidad política”, escrito por Fernando Rodríguez Doval, Secretario de Comunicación y Vocero del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, así como Director General de la Fundación Rafael Preciado Hernández.
El libro está muy bien redactado y, me parece, honra a su autor como un buen escritor, académico e intelectual. Sin embargo, no deja de ser un muestrario de pretextos para tratar de explicar lo inexplicable, de justificar lo injustificable y de convencer de lo inconvencible.
La línea central del texto va encaminado a tratar de llevar al lector a la certeza que el PAN, al aliarse con el Partido de la Revolución Democrática y con Movimiento Ciudadano, no trastoca su identidad política.
En la sección de presentación de la obra que hace el propio autor señala que no se trata de un libro oficial, sino que es su opinión personalísima, lo que dudo mucho, pues tanto por la oportunidad como por el contenido, me queda claro que es una obra por encargo que su amigo Ricardo Anaya debe haberle pedido; no tengo la certeza de esto pero es mi opinión, también personalísima.
Ya entrando en tema, uno de sus asideros principales para tratar de explicar el por qué la doctrina y la ideología no son lo mismo y, por tanto, es falso que el PAN tenga alguna incongruencia en su actuar al aliarse con la izquierda, es un texto de Carlos Castillo Peraza, “Doctrina, ideología, comunicación”; Rodríguez Doval dice que Castillo consideraba a la doctrina como una filosofía que debía ser enseñada y sus principios son afirmaciones universales y originarias que deben ser desarrolladas y continuadas; en cambio, la ideología es, precisamente, el despliegue programático de los principios de doctrina, es decir, la forma en que estos se desdoblan en políticas públicas, leyes y decisiones de gobierno. En este sentido, para Castillo Peraza: “…la ideología es un escalón debajo de doctrina. Lo doctrinal en el PAN, lo estrictamente doctrinal, es aquello que es punto de referencia fijo. Lo ideológico es lo que se sigue de lo doctrinal para dar una respuesta a un problema práctico”.
Esta interesante reflexión, a mi parecer, no deja de ser otra ocurrencia personalísima que pretende dar, eso sí, sentido distinto a algo para lo que todo mundo, Real Academia de la Lengua incluida, tiene una sinonimia evidente; recordemos que el sentido de las palabras lo atribuye esencialmente el uso y, por tanto, cualquier otra explicación, es meramente teórica.
Para el Diccionario de la Lengua Española, “Ideología” es un conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político; en atento que la “Doctrina” es el conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas por una persona o grupo.
¿Nota el lector el parecido?
Por mucho que el libro que comento vale la pena ser leído, por cuanto es extenso en dar a conocer lo que el Partido Acción Nacional piensa sobre muchas cosas, creo que fracasa al tratar de explicar razonablemente que un partido de su corriente doctrinal/ideológica se junte a hacer ronda con el PRD, antagónico en muchas ideas con el blanquiazul, así como con Movimiento Ciudadano, partido comodín que, realmente, puede jugar en cualquier cancha.
El autor que comentamos, define al Partido Acción Nacional como conservador-liberal, cualquier cosa que eso sea. Señala como enemigo natural al Partido Revolucionario Institucional, desde la perspectiva política e ideológica. Sin embargo, siendo que el PRI está definido como un partido social-demócrata, no me queda claro ese antagonismo con el tricolor pero no con el amarillo.
La única justificación que encuentro para la alianza PAN-PRD-MC, es la muy pragmática intención de ganar la elección y ya, más allá de los buenos deseos y oficios de Rodríguez Doval, tratando de dar explicaciones que a nadie convencen en un libro con un tiraje indefinido que, seguro estoy, dejará más en regalías a su autor que en votos a un Partido que, claramente, es igual que lo que cuestiona: ambicioso, convenenciero y sin rumbo definido.
El Partido Acción Nacional es lo más parecido a Groucho Marx, a quien se le atribuye la frase: “Damas y caballeros, esos son mis principios, y si no les gusta, tengo otros”. Vamos, ideología y doctrina al portador.

@jchessal