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Instituciones, democracia y dineros

Por José Ramón Jiménez Martínez

Noviembre 23, 2023 03:00 a.m.

A

-“El hábito no hace al monje”, dice el proverbio popular; 

-“Pero lo distingue”… suele contestar el astuto bribón cuando se siente aludido y afectado en sus intereses.

Sabemos que los refranes son el producto de la sabiduría popular; la experiencia transformada en una expresión precisa y amplia que alude a la realidad en forma metafórica pero que, aludiendo a lo real, no lo explica; las explicaciones corresponden a otra dimensión del entendimiento humano: al conocimiento.

Sin embargo, si bien un refrán no explica lo real de la compleja situación del presupuesto para el siguiente año electoral del Consejo Estatal Electoral y de Participación Ciudadana (CEEPAC) en nuestro estado potosino, sí, en cambio, nos permite llamar la atención sobre las posiciones encontradas entre quienes han propuesto reducir el presupuesto y quienes se quejan de ello.

Hay una idea muy generalizada de confundir “las instituciones” con las cosas en sí mismas. 

Quizá el ejemplo más común es la confusión entre los templos y las iglesias. Una cantidad muy grande de personas creen que los templos son las iglesias y no es así, “la iglesia” es la conjunción entre las personas que practican un ritual litúrgico en un espacio determinado donde, el templo es parte de esta conjunción, pero no es el todo (no es la iglesia) por más de que así se crea.

Desde este ejemplo, es factible señalar que la democracia no es el ceepac, ni los partidos políticos, ni el congreso o el poder ejecutivo. Tampoco lo somos los electores, ni los políticos.

Todos estos entes formamos parte de la democracia actual en nuestra entidad y no es razonable reducirla a una de sus partes pues ello es un absurdo.

El planteamiento de reducir el presupuesto para el ceepac es parte de la facultad de la autoridad como lo es la facultad de los representantes de los partidos quejarse. Así mismo, es facultad del Congreso decidir sobre la propuesta de reducción presupuestal, negarla o modificarla.

El sistema democrático que nos compete es muy muy complejo, lejos del entendimiento simple y por consecuencia, aludido desde expresiones simples. No obstante, lo que sí nos queda muy claro, es que usted o yo, como simples electores, en una democracia representativa como la nuestra, no tenemos ninguna facultad inmediata para influir en ello, sino sólo ser testigos de una batalla entre políticos en la lucha por el poder.

¿Qué está en disputa?.... Evidentemente el dinero.

Y, no es que uno sea mal pensado pero, regresemos al refrán del monje y el hábito asociada a la histórica frase del priísta Carlos Hank González (1927-2001): “Político pobre es un pobre político”… quizá coincidamos en la idea de que, ciertamente, la participación política no busca el dinero, pero, sin dinero quizá no habría tanta política.

Al final, el hábito distingue de forma simple al monje, ¿no cree usted?...

joseramonuhm@hotmail.com