La justicia como encuentro razonado, como medio entre nosotros

San Jodidón es un santo que se me ocurrió para ayudar a nuestro pueblo, otro santo diferente, nuevo...
RJH

En el primer discurso ante la prensa, después de ser convalidada la tendencia de triunfo por los presidentes del INE y la Presidencia de la República, Andres Manuel López Obrador (AMLO) señaló que “la paz y el desarrollo se dan con la justicia”.
En el marco de este discurso, señaló también que las personas que menos tienen, entre los que mencionó a los indígenas y las personas de la tercera edad, serán objeto de su proyecto de gobierno. Puntualizando que, a partir del primer día de su gobierno, incrementarán los apoyos económicos a las personas de la tercera edad.
Amartya Sen (Premio Nobel de economía 1998), señala en su libro “La idea de la justicia” (2010) que es necesario que exista un sentimiento importante entre una sociedad sobre una injusticia para que se de la posibilidad de cambiarla.
La condición de que en nuestro país exista un sentimiento importante por su magnitud, en cuanto a la cantidad de personas que comparten tal sentimiento de injusticia social, puede considerarse que existe si se toma como indicador el índice de personas que votaron por AMLO. Esto es, lo que representa el índice de personas que creen necesario un cambio y que votaron en consecuencia por quien prometió encabezar ese cambio.
Siguiendo al mismo Amartya Sen, señala que las personas actúan en consecuencia respecto a la injusticia cuando consideran que un cambio es posible.
El punto es, que existe en nuestro país un sentimiento generalizado, una percepción, de que hay injusticia; así mismo, hay también la idea de que cambiar la injusticia por justicia es posible. Sin embargo, como lo indica Amartya, no obstante que algunos cambios concretos nos permitan considerar que se dismiuye la injusticia, “no podemos considerar que existe una justicia perfecta”, es necesario, por lo tanto, modificar el rumbo en el análisis de la justicia.
En tal sentido, ¿de qué habla AMLO cuando señala que la paz y el desarrollo se dan con la justicia?
Amartya Sen expone que la idea de que la razón (el razonamiento sobre lo que es justo) es una forma tradicional de abordar el tema de la justicia, sin embargo, destaca que las emociones y los impulsos juegan un papel relevante en relación a la justicia y que, por lo tanto, considerarlos al momento de hablar de la justicia es necesario; lo cual, señala él mismo, representa un modelo de análisis complementario.
Es decir, la propuesta que Amartya expone en su texto sobre la idea de la justicia está encaminada a explorar nuevas formas de analizar la justicia y, entre estas formas posibles, plantea que es necesario retomar el modelo de análisis que considera “las diferentes maneras en que las personas pueden orientar sus vidas, bajo la influencia de las instituciones pero también del comportamiento real de la gente, las interacciones sociales y otros factores determinantes”. Modelo de análisis que se denomina Teoría de la elección social.
Lo que aquí se destaca es que, ciertamente, el planteamiento de AMLO sobre la necesidad del cambio hacia la justicia representa un factor decisivo que le permitió recibir el apoyo social y la facultad del poder ejecutivo del sistema de gobierno federal, no obstante, permitir que “la razón” de lo que es justo defina la política de gobierno sin considerar las diferentes formas en las que las personas orientan sus vidas, será repetir un modelo que se ha elegido cambiar.
Lo que sugiere Amartya es “el encuentro razonado” que permita la comprensión de lo que es justo entre quienes puedan presentar diversas posiciones razonables. Donde, “encuentro” implica a unos y a otros. En este marco, el verdadero cambio no vendrá cambiando a quien razone por ti, por mi o por nosotros, sino cuando nosotros razonemos (expongamos argumentos) sobre lo que nos es justo con quienes instauran las razones del Estado y configuremos conjuntamente las políticas públicas.
En tal sentido, la justicia no sería lo que sea definido por los otros, sino lo que surge del encuentro razonado. Por lo cual, elegir nueva administración no es lo que nos hará libres, sino la creación de nuestros propios espacios de participación. Así, crear no significa repetir lo que ya se ha hecho, sino generar lo que es necesario.
El punto es, que al considerar que AMLO representa en sí mismo el cambio, es repetir lo que el sistema de elección nos ha dado: grupos
de poder.
En otro sentido, al considerar que la elección de AMLO representa la oportunidad de participar, es incluirnos como agentes del cambio, participar en el encuentro.
En suma, todo cambio real en nuestra sociedad está más allá de la elección y comienza con nuestra participación y, toda participación de la cosa pública es política en su sentido más amplio.
Entendido de esta forma, si nos repetimos la pregunta, ¿de qué habla AMLO cuando habla de justicia para la paz y el desarrollo?
Entendemos que habla de la posiblidad de hacer política, de participar en la cosa pública; de ir al encuentro razonado para generar el verdadero cambio definiendo lo que es justo, no como una verdad de Estado, sino como una necesidad entre quienes compartimos este espacio, en este tiempo.
Si es así, la paz y el desarrollo no puede ocurrir sin ti, sin nostros.