La multiculturalidad que todos necesitamos
M.C. Martha Paola Terán Flores, paola.teran@tec.mx
Dra. Brenda Verdugo González, brenda.verdugo@tec.mx
La globalización está más presente en nuestro entorno de lo que alcanzamos a reconocer. Si bien el intercambio de bienes y servicios es innato al desarrollo de las civilizaciones, es en las últimas décadas en donde la interdependencia económica e hiperconectividad de redes de información nos ha vuelto ciudadanos globalizados y, ojalá, en vías de multiculturalización.
Las interacciones entre países y culturas ya son parte de nuestras vidas y reconocerlas nos significara muchos beneficios. El número de personas que cambian de residencia va en aumento, tanto por seguridad o desigualdad, u oportunidades de trabajo. En el Censo de Población y Vivienda 2020 se identificaron un millón 163 mil extranjeros viviendo en México (Rodríguez, 2023). Por lo que no será una sorpresa que tengamos a un extranjero en nuestra colonia, escuela o lugar de trabajo. Por lo mismo, se ve la necesidad de una educación para la ciudadanía global.
OXFAM (2006) expresa que la educación para la ciudadanía global se enfoca en conocimiento y entendimiento, habilidades y valores que se necesitan para participar en una sociedad y economía global, para así asegurar un mundo más justo, seguro y sustentable. Esta educación requiere primero una comprensión profunda de quiénes somos y la cultura a la que pertenecemos. Sabemos que somos una composición de diferentes influencias que van desde la Conquista hasta movimientos migratorios más recientes. Lo segundo sería experimentar las diferentes culturas para conocerlas y comprenderlas. Esto va en buen tono con la campaña Por una Humanidad Compartida de la UNESCO (2023), la cual favorece el reconocimiento de una educación basada en la multiculturalidad. Después de todo, el mejor maestro es la experiencia y qué mejor que la inmersión cultural por la que está atravesando nuestro Estado.
En 1976, Edward T. Hall propone que la cultura es análoga a un iceberg, en donde solo 10% del mismo es visible en un momento y la mayor parte está oculta debajo de la superficie (Intercultural English, 2018). De la misma manera, la cultura tiene componentes visibles como la comida, la moda, el idioma y la literatura, entre otros. Este 10% lo podemos apreciar en redes y medios de comunicación. La cultura profunda, ese amplio porcentaje que desconocemos, puede apreciarse solo con experiencias de mayor temporalidad y conexión - vivir en otro país, por ejemplo, o una convivencia laboral multicultural de mayor profundidad.
El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Cultura y otras dependencias, ha organizado eventos donde podemos acercarnos a otras culturas. Una de ellas es la japonesa, que a través de la asociación Nikkei ha organizado el festival cultural más grande en la zona del bajío. Este festival contará con una degustación de comida, artes marciales y música; además de inaugurar un jardín japonés de manera permanente en el Parque Tangamanga I. Otro evento es el Oktoberfest, festival de la cerveza y comida alemana (bávara), celebrado durante septiembre y octubre desde hace más de 150 años en Alemania y que en San Luis Potosí se celebra en las mismas fechas, también en el bellísimo Parque Tangamanga. Ambas actividades muestran el lado visible del iceberg cultural.
En el otro 90% (la cultura profunda) se incluyen los estilos y reglas al comunicarse no verbalmente, las nociones de amistad o liderazgo; y lo que se considera equitativo y justo, así como los roles relacionados con la familia, actitudes hacia el trabajo o la autoridad y el enfoque hacia la religión o el matrimonio. Afortunadamente, tenemos la oportunidad de vivir aspectos de esta cultura que nos permiten desarrollar nuestra multiculturalidad. En las escuelas y universidades abunda la convivencia estudiantil, y en las empresas permea la interculturalidad laboral. Un ejemplo diferenciador puede ser observado en tan solo dos aspectos. Nos comentan que las empresas de origen japonés y alemán, particularmente, insisten a sus proveedores de transporte de personal en cumplir con una amplia gama de seguros y las mejores condiciones de traslado y seguridad para sus trabajadores, además de organizar momentos de integración familiar con las actividades de las empresas y ofrecer oportunidades de crecimiento y capacitación en el extranjero. Esto es multiculturalidad activa en el ámbito laboral.
San Luis Potosí, un estado con una estrategia bien definida para posicionarlo como la cuarta entidad federativa con más inversión extranjera a nivel nacional, necesita también de un plan para vivir la multiculturalidad, tanto superficial como profunda, que involucre a todos los habitantes. Ese plan debería de involucrar la educación en todos sus niveles para comprendernos y comprender mejor las distintas culturas, así como las actividades que actualmente se llevan a cabo que son para disfrute de toda la ciudadanía. De esa manera, los extranjeros que viven en nuestra comunidad y los que están por llegar se sientan acogidos en nuestro estado y que hagamos una maravillosa sinergia amistosa para beneficio de todos.
Dra. Brenda Verdugo González es Ingeniero Químico con especialidad en Procesos por parte de la Universidad de Sonora, cuenta con una maestría en Docencia en Educación Superior y un doctorado en Ingeniería Química con especialidad en Ingeniería Ambiental por parte de la Universidad de Arizona, Estados Unidos.
Mtra. Paola Terán Flores es maestra en Políticas Públicas por la Pontificia Universidad Católica de Chile, Licenciada en Relaciones Internacionales por el ITESM Campus Monterrey, y estudios de intercambio con enfoque en finanzas internacionales en el Ecole Superieur de Commer de Paris, ESCP-EAP.
Referencias:
Intercultural English. (2018). The Cultural Iceberg. YouTube. https://www.youtube.com/watch?v=a9Z83I_g4Hw
Oxfam GB (2006). Education for global citizenship: A guide for schools. Oxford, UK: Oxfam GB
Rodríguez Ramírez, G. (2023a). ¿Qué extranjeros viven en México? La Jornada. https://www.jornada.com.mx/2023/02/10/opinion/014a2pol
UNESCO. (2023) Por una humanidad compartida. https://www.unesco.org/es/sharing-humanity



