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La oposición, unida por México

Por Alfredo Lujambio R.

Mayo 08, 2022 03:00 a.m.

El proceso que está en curso para unificar a 4 partidos de oposición con vistas a la elección federal del 2024, me parece que requiere que, antes de decidir al mejor candidato(a)  para la presidencia de la república, unifiquen su criterio para definir al país en el que queremos vivir los mexicanos y cuál sería el programa de gobierno que esta coalición de partidos propondría a los mexicanos. Primero definir el perfil de nación que buscamos y los programas conducentes, y  luego, seleccionar al candidato más capaz, con buena reputación en su vida profesional y personal.   

Me parece que quedó ya claramente demostrado el hecho de que la oposición unida, es fuerte. Que si los distintos partidos de verdadera oposición dejan a un lado, por un tiempo, sus legítimas diferencias y mantienen su alianza para poner en primer lugar el interés superior de México y de la Democracia, pueden detener y derrotar al populismo, la demagogia y la destrucción que caracterizan al actual régimen de la 4t. En los procesos electorales por venir, incluyendo el federal del año 2024, se deberán unir los ciudadanos mexicanos para sacudirse a este gobierno que tanto daño está causando a la nación: destrucción de la confianza, destrucción de riqueza pública, deterioro social, violencia desatada, corrupción e impunidad crecientes y una economía cada vez más precaria, que, vía inflación, daña a todos, pero, en primer lugar, a los más pobres.

En el mal llamado proceso de revocación del mandato, la 4t sufrió un rotundo fracaso por la ausencia en las urnas del 81% de los ciudadanos, a pesar del derroche criminal de recursos EN LA PROPAGANDA MORENISTA. También los diputados oficialistas tuvieron que reconocer la realidad actual de que, en lo sucesivo, ya no podrán atropellar la constitución acatando ciegamente la voluntad presidencial, porque los partidos de oposición están empezando a asumir su responsabilidad, como se demostró por el rechazo de su reforma energética. Los cuatro partidos de oposición, PAN, PRI, PRD Y MC, comprobaron que esa iniciativa presidencial, era un retroceso gigantesco en los esfuerzos por cuidar el medio ambiente y producir energía limpia suficiente para las necesidades del país a un menor costo.

El presidente sabe que todas estas iniciativas nacieron muertas por el peso legislativo del voto opositor, pero su verdadera intención es apartar la atención pública de los grandes problemas nacionales, inseguridad, violencia, salud, corrupción e inflación y por otra parte seguir polarizando al país echando culpas de sus fracasos y abusos en el manejo del presupuesto, a la oposición, con el manido recurso de “no me dejaron”.   Creo que la estrategia presidencial de saturar al congreso de iniciativas para reformar la constitución seguirá fracasando y topándose con una oposición resuelta a detenerlo.

Viene una calamidad más para la 4t, porque la iniciativa de reforma electoral que en días recientes envió al congreso, contiene elementos envenenados por la intención de acabar o controlar al INE, para imponerle al país un regreso de 60 años a un sistema electoral igual o muy parecido, al que le daba al gobierno, entonces del PRI, el control absoluto de las elecciones y del conteo de los votos, es decir, la aberración jurídica de ser juez y parte. Ya los partidos de oposición anunciaron que esa iniciativa nació muerta, porque requiere también mayoría calificada en la cámara de diputados y en la de senadores, en las que su partido no llega ni con la ayuda de sus compinches del Verde y del PT.

Está muy claro igualmente, que una de las estrategias más marrulleras del actual presidente para mantener su poder, a todo lo largo de su mandato, ha sido, como todo político demagogo, la de dividir a la sociedad, fraccionarla, aplicando aquella vieja consigna de “divide y vencerás”, que tan buenos resultados les ha dado a todos los regímenes autoritarios y demagógicos como los fascistas en la Europa de mediados del siglo XX, sembrando odio y elementos de discordia en las sociedades europeas, y los populistas-comunistas de América. 

A los demagogos hay que combatirlos con la verdad y con la razón. Uniendo esfuerzos y voluntades para desechar el divisionismo y la corrosión social que siembran por medio del odio, de la mentira y de la impunidad y su engendro que es la corrupción.

La “demagogia”, que tiene larga historia, por cierto, era ya bien conocida en la antigua Grecia y perfectamente explicada por Aristóteles, cuyas enseñanzas siguen impartiéndose hoy en día, en los centros escolares y Universidades de todo el mundo. En el “Libro de la Política” y en otras fuentes de información confiables, encontramos la definición aristotélica de la demagogia, que sorprende por su extraordinaria semejanza con la descripción del régimen de la 4t, a pesar de su antigüedad.   

El propio filósofo la definía como “la forma de gobierno que deriva de la degradación y corrupción de la democracia”. “La figura del demagogo es la que propicia la caída de la democracia”. Denuncia falsamente a quienes son poseedores de riqueza y arrastran a la masa para acabar con las instituciones y leyes democráticas. En la ciudad de Megara, en Grecia, para quedarse con los bienes y riquezas de los notables, un gobierno tiránico, los expulsó de la ciudad”. “Para complacer al pueblo, los demagogos trataban mal a los notables, repartían sus bienes, aumentaban los impuestos y los calumniaban, etc.” 

Sostenía que los demagogos eran “aduladores del pueblo” y que “su triunfo en la sociedad solía conducir a autocracias o tiranías personales”. A lo largo de la historia se ha observado también que, con la excusa de acabar con la desigualdad, se han instaurado numerosas dictaduras. 

Anterior a la época de Aristóteles, los demagogos eran tiranos, pero el auge de la retórica propició que los demagogos surgieran del propio pueblo, y que hasta el pueblo fuese declarado soberano de las leyes. (“El pueblo soy yo, luego yo soy el soberano”). 

Demagogia es también, una táctica o acción política, dirigida a la obtención del voto, apelando a los sentimientos y emociones de los electores a través de promesas o escenarios de dudoso realismo.

A la demagogia de la 4t hay que derrotarla por la vía democrática, por la de la razón, de la verdad, de la justicia y por la unión de los mexicanos. LA RESPONSABILIDAD ES DE TODOS LOS MEXICANOS.

alr020637@gmail.com  

PD.- Estemos atentos, porque ya viene muy pronto un Proyecto de Nuevos Planes y programas de Estudio para Educación Básica que la SEP dio a conocer recientemente, que propone un reordenamiento completo de la actividad educativa, “que se funda en una visión sectaria, doctrinaria y fantasiosa, que abandona los fines nacionales de la educación, renuncia a la búsqueda de la calidad educativa y la inserción en una sociedad moderna cada vez más global e interconectada” que critica la evaluación nacional e internacional del aprendizaje”, según lo señala la Universidad de Guadalajara en su desplegado del pasado 29 de abril en diarios nacionales.