La revocación... ¿otra farsa?
PREGUNTA: ¿Por qué promueve AMLO la consulta para revocación de su propio mandato? ¿No resulta una aberración? ¿Qué juego se trae entre manos? ¿No confía en las encuestas que aseguran que él (no su gobierno), cuenta con más de un 60% de aprobación? ¿Pretende desconocer su enorme costo? ¿Por qué trata de impedir que el INE cuente con presupuesto suficiente para realizarlo? ¿No es otro desatino e incongruencia mayor del presidente?
Los ciudadanos NO estamos demandando el ejercicio constitucional de Revocación de Mandato. Una abrumadora mayoría, no lo consideramos útil, ni necesario, ni pertinente. Ni siquiera los opositores de la 4t lo solicitan porque la elección del 2018, fue legal y, desafortunadamente, le otorgó a AMLO mandato por 6 años, exclusivamente, sin derecho a la reelección. Los seguidores de la 4t han tenido la desfachatez de pretender que se trata de votar una “ratificación de mandato”. Nada más alejado de la verdad. Ni siquiera existe una figura con tal nombre en la Constitución.
Que quede claro, conforme al espíritu de la Ley, la Revocación de Mandato, no es un ejercicio para ratificar al gobernante para que CONTINÚE EN EL PODER, ni para hacer su apología, como se le ha querido interpretar mañosamente. Es claramente para preguntar a los ciudadanos si debe de abandonarlo o no. Si se le revoca o no. EXCLUSIVAMENTE. Por eso se denomina REVOCACIÓN de mandato. Solo podrá solicitarse en una ocasión y dentro de los tres meses siguientes a la conclusión del tercer año de gobierno. Pero ¡cuidado!, este ejercicio que aparenta ser democrático, puede ser desvirtuado y utilizado por el propio gobernante como una palanca que le permita acaparar más poder y hasta perpetuarse en él, engañando otra vez a los electores y tergiversando taimadamente su propósito jurídico y democrático.
Conforme se acerca la fecha límite para que el INE, pueda proceder a realizar la consulta para la Revocación de Mandato, el presidente López que indebida e ilegalmente es el que la promueve, ya no oculta su nerviosismo. Y es que, conforme al artículo 35 fracción IX de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), esta consulta SOLO PUEDE SER SOLICITADA POR LA CIUDADANÍA, y el plazo legal es perentorio, está por extinguirse. El plazo para recabar las firmas de la ciudadanía, (3% de la lista), terminó en noviembre. El INE tendrá treinta días para comprobar los requisitos y en seguida emitirá la convocatoria. No lo puede solicitar algún partido político, ni alguna otra organización social, ni, mucho menos el propio gobernante, porque entonces resultaría una farsa monumental, como de hecho ya está ocurriendo, una muy costosa comedia política, que oculta fines electorales marrulleros de quien ostenta el poder y busca ubicar a sus gentes en los sitios clave para tener mayor control de los siguientes procesos electorales (2022 y 2024), y de los órganos encargados de la preparación y validación de los mismos, es decir el INE y los tribunales electorales competentes.
Con toda razón el INE ha solicitado un presupuesto enorme, parecido al que se requiere en las elecciones federales, porque la Revocación de Mandato, no es una tarea sencilla, tiene todas las complejidades de una elección; requiere un enorme ejercicio de reclutamiento por insaculación de personas, capacitación, la instalación de decenas de miles de casillas en TODO el territorio nacional, dotación de utensilios, computadoras, la impresión de papelería, la distribución de la misma para dotar a cada casilla y luego la recepción de la misma en los centros o distritos electorales y la transmisión de los datos a la sede donde se concentra la información en todo el país. Todo ello al costo para el erario público de más de 5,000 millones de pesos, si, leyó usted bien, CINCO MIL MILLONES DE PESOS. Además el INE ESTÁ OBLIGADO A PROMOVER LA CONSULTA A UN COSTO MUY ELEVADO EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. No resulta nada fácil reunir los 2.7 millones de firmas EN UN MÍNIMO DE 17 ENTIDADES, que se necesitan para poder realizar la consulta para la revocación de mandato, pues el plazo legal para ello se vence en pocos días y hasta estas fechas, aún falta casi un millón de firmas.
Según la CPEUM, este ejercicio de examinar el trabajo del que gobierna, solo se puede realizar si se cumplen las siguientes condiciones: Solo puede ser solicitado por los ciudadanos, el número de firmas debe ser de por lo menos el 3% de la Lista Nominal de Electores de cada una de al menos 17 entidades federativas, y, debe cumplir con, al menos, el tres por ciento del padrón Nacional.
La jornada se realizará mediante votación libre, directa y secreta a los 90 días de emitida la convocatoria, en fecha no coincidente con la jornada electoral y el INE, será el responsable de la organización desarrollo y cómputo de la votación y emitirá los resultados que podrían ser impugnados ante la sala superior del TEPJF, la cual realizará el cómputo final una vez resueltas las impugnaciones que se hubiesen presentado y emitirá la declaratoria de revocación y se procederá a lo dispuesto en el artículo 84 de CPEUM. “PARA QUE SE RECONOZCA LA VALIDEZ DEL PROCESO deberá comprobarse una participación al menos de un 40% de personas inscritas en la lista nacional. La revocación procederá por mayoría absoluta.
Como lo verá usted, estimado lector, además de que se trata de un montaje promovido por el presidente, está MUY complicado que se den todas las condiciones para tal revocación. Además de que para nuestro país, se causaría un caos político al designar al sucesor. Es menos dañino, el mal menor, que continúe y termine su mandato AMLO, y que se vaya a vivir a su rancho en Tabasco, como el ha dicho que lo hará.
ALFREDO LUJAMBIO R. alr020637@gmail.com
PD.- Mi columna se reanudará el próximo 9 de enero con el favor de Dios. Permítame desearle una muy feliz Navidad en unión de sus seres queridos y un año 2022 mucho mejor que el actual, con menor Covid, menos errores del gobierno y mayor salud y bienestar.
Nota aclaratoria.- A fines del mes pasado le informé el resurgimiento del FRENTE CIVICO POTOSINO lo que considero tiene gran importancia política para nuestro estado por el enorme vacío que crean la falta de acciones positivas de los partidos llamados “de oposición”, vacío que hay que llenar dando otras opciones a la participación política de los ciudadanos que no confían ya en los partidos. Me faltó añadir en aquel comentario un dato muy importante: el FCP no recibe ni recibirá financiamiento público para mantener su independencia del gobierno. TRABAJARÁ EXCLUSIVAMENTE CON LAS APORTACIONES VOLUNTARIAS DE LOS CIUDADANOS Y RENDIRÁ LAS CUENTAS RESPECTIVAS.




