“Si por azares del destino llego al puesto
y no les cumplo, mándenme a chingar a mi madre, se los digo de frente porque así soy”
“Layín”, Ex Presidente Municipal
de San Blas Nay., buscando la candidatura
a Gobernador del Estado.
¿Quién controla a las policías municipales en México? Seria interesante hacer un ejercicio del “hubiera”, en caso de haber sido aprobadas ya sea en el año 2010 con Felipe Calderón o en el 2014 con Enrique Peña, las reformas constitucionales en materia del Mando Único Policial.
Que asombro se han deber llevado cuando descubrieron, primero Calderón, que la estrategia de seguridad emprendida en su Estado natal de Michoacán, de los cientos trece municipios solo once eran de su partido político, y el resto en manos del PRI y del PRD con alta incidencia de penetración del crimen organizado, inclusive sus once municipios del PAN estaban infiltrados, incluyendo Uruapan. Con Peña Nieto fue diferente el asombro por los sucesos brutales de Iguala Gro., cuarenta y dos desaparecidos, levantados por los policías municipales y entregados al crimen organizado, donde el Presidente Municipal era su empleado.
Pero en ambos contextos la lectura es la misma, “la responsabilidad de actuar en la materia de seguridad pública, cada día recae más en los municipios, alejándose de la Federación y de los Estados, lo que ha resultado en una disparidad y falta de coordinación que ha imposibilitado al Estado mexicano a cumplir con esa función esencial”.
“Hay un aproximado de seiscientos municipios en los cuales por razones de carácter político o presupuestal, no existe una corporación policial, llegando en algunos casos a instaurar las tampoco controladas policías comunitarias. Mil ochocientas corporaciones policiales municipales representan el 32% del total de la fuerza policial del país y el 86 % tienen menos de cien elementos. Las 20 corporaciones policiales municipales más grandes de México concentran el 25% del total de los elementos policiales municipales y el 10% se dispersa en mil ciento diez municipios con 12 elementos en promedio”.
Los dos últimos Presidentes de la Republica presentan más o menos el mismo diagnóstico en sus iniciativas, asociado a otro que no se señala públicamente; aquellas corporaciones municipales en la cuales se ha hecho un buen trabajo de años para: Dignificar la función policial al establecer la remuneración mínima y prestaciones básicas de los integrantes de las instituciones policiales y sus familias; hacer de los policías ciudadanos mejor preparados, al promover el incremento de la escolaridad promedio de sus integrantes; mejorando la eficacia operativa y el despliegue geográfico, brindando mayor seguridad donde más se requiera; combatiendo la improvisación y pulverización de los mandos así como su constante rotación ante los cambios de los ejecutivos municipales; homologando los protocolos de actuación ante el hecho de que hoy son heterogéneos o inexistentes; mejorando la colaboración entre la federación y las entidades federativas; fortaleciendo las capacidades municipales para llevar a cabo políticas públicas de prevención de las infracciones y los delitos; construyendo verdaderos servicios de carrera policial con posibilidades de ascenso por méritos y mecanismos de reconocimiento y estímulo al buen servicio y reformando y no solo medio reorganizando las instituciones policiales, colocando al ciudadano como el principal usuario de un servicio público de seguridad de calidad.
De modo tal, que las poquísimas instituciones municipales que están bien y pueden llegar a ser de excelencia, “Houston, tenemos un problema”, sus Presidentes Municipales y parte operativo de su gabinete son miembros activos de un Cártel. Los Ayuntamientos que deberían ser órganos de representación popular encargados del gobierno y la administración del municipio, administran y controlan criminalmente no solo a la policía, sino todos los servicios municipales, incluyendo el manejo de recursos financieros tanto federales como de recaudación.
TAPANCO: “Reconocimiento de un crecimiento inusitado en índices delictivos de alto impacto y la diversificación de actividades delincuenciales, generado en un contexto de debilitamiento de algunas estructuras institucionales en distintos niveles de gobierno, sean municipales, estatales o incluso federal”. SEGOB.
Artículo 21 constitucional vigente (si él hubiera coexistiera). La Seguridad Pública es una función a cargo de la federación y las entidades federativas. Los Municipios, participarán desde el ámbito de su competencia, en el diseño y ejecución de políticas públicas de prevención no policial de los delitos. Artículo 115 constitucional.- La aplicación de los bandos de gobierno e infracciones administrativas por conducto de agentes administrativos que en ningún caso tendrán el carácter de policía. La seguridad de los municipios estará a cargo de los gobernadores de los Estados por conducto de su corporación policial estatal. Pregunto ¿Les interesaría a los Gobernadores? Para algunos Ejecutivos Estatales, su seguridad púbica es una cuestión de bajo, muy bajo nivel y de ruina política.
Francisco.soni@uaslp.mx
y no les cumplo, mándenme a chingar a mi madre, se los digo de frente porque así soy”
“Layín”, Ex Presidente Municipal
de San Blas Nay., buscando la candidatura
a Gobernador del Estado.
¿Quién controla a las policías municipales en México? Seria interesante hacer un ejercicio del “hubiera”, en caso de haber sido aprobadas ya sea en el año 2010 con Felipe Calderón o en el 2014 con Enrique Peña, las reformas constitucionales en materia del Mando Único Policial.
Que asombro se han deber llevado cuando descubrieron, primero Calderón, que la estrategia de seguridad emprendida en su Estado natal de Michoacán, de los cientos trece municipios solo once eran de su partido político, y el resto en manos del PRI y del PRD con alta incidencia de penetración del crimen organizado, inclusive sus once municipios del PAN estaban infiltrados, incluyendo Uruapan. Con Peña Nieto fue diferente el asombro por los sucesos brutales de Iguala Gro., cuarenta y dos desaparecidos, levantados por los policías municipales y entregados al crimen organizado, donde el Presidente Municipal era su empleado.
Pero en ambos contextos la lectura es la misma, “la responsabilidad de actuar en la materia de seguridad pública, cada día recae más en los municipios, alejándose de la Federación y de los Estados, lo que ha resultado en una disparidad y falta de coordinación que ha imposibilitado al Estado mexicano a cumplir con esa función esencial”.
“Hay un aproximado de seiscientos municipios en los cuales por razones de carácter político o presupuestal, no existe una corporación policial, llegando en algunos casos a instaurar las tampoco controladas policías comunitarias. Mil ochocientas corporaciones policiales municipales representan el 32% del total de la fuerza policial del país y el 86 % tienen menos de cien elementos. Las 20 corporaciones policiales municipales más grandes de México concentran el 25% del total de los elementos policiales municipales y el 10% se dispersa en mil ciento diez municipios con 12 elementos en promedio”.
Los dos últimos Presidentes de la Republica presentan más o menos el mismo diagnóstico en sus iniciativas, asociado a otro que no se señala públicamente; aquellas corporaciones municipales en la cuales se ha hecho un buen trabajo de años para: Dignificar la función policial al establecer la remuneración mínima y prestaciones básicas de los integrantes de las instituciones policiales y sus familias; hacer de los policías ciudadanos mejor preparados, al promover el incremento de la escolaridad promedio de sus integrantes; mejorando la eficacia operativa y el despliegue geográfico, brindando mayor seguridad donde más se requiera; combatiendo la improvisación y pulverización de los mandos así como su constante rotación ante los cambios de los ejecutivos municipales; homologando los protocolos de actuación ante el hecho de que hoy son heterogéneos o inexistentes; mejorando la colaboración entre la federación y las entidades federativas; fortaleciendo las capacidades municipales para llevar a cabo políticas públicas de prevención de las infracciones y los delitos; construyendo verdaderos servicios de carrera policial con posibilidades de ascenso por méritos y mecanismos de reconocimiento y estímulo al buen servicio y reformando y no solo medio reorganizando las instituciones policiales, colocando al ciudadano como el principal usuario de un servicio público de seguridad de calidad.
De modo tal, que las poquísimas instituciones municipales que están bien y pueden llegar a ser de excelencia, “Houston, tenemos un problema”, sus Presidentes Municipales y parte operativo de su gabinete son miembros activos de un Cártel. Los Ayuntamientos que deberían ser órganos de representación popular encargados del gobierno y la administración del municipio, administran y controlan criminalmente no solo a la policía, sino todos los servicios municipales, incluyendo el manejo de recursos financieros tanto federales como de recaudación.
TAPANCO: “Reconocimiento de un crecimiento inusitado en índices delictivos de alto impacto y la diversificación de actividades delincuenciales, generado en un contexto de debilitamiento de algunas estructuras institucionales en distintos niveles de gobierno, sean municipales, estatales o incluso federal”. SEGOB.
Artículo 21 constitucional vigente (si él hubiera coexistiera). La Seguridad Pública es una función a cargo de la federación y las entidades federativas. Los Municipios, participarán desde el ámbito de su competencia, en el diseño y ejecución de políticas públicas de prevención no policial de los delitos. Artículo 115 constitucional.- La aplicación de los bandos de gobierno e infracciones administrativas por conducto de agentes administrativos que en ningún caso tendrán el carácter de policía. La seguridad de los municipios estará a cargo de los gobernadores de los Estados por conducto de su corporación policial estatal. Pregunto ¿Les interesaría a los Gobernadores? Para algunos Ejecutivos Estatales, su seguridad púbica es una cuestión de bajo, muy bajo nivel y de ruina política.
Francisco.soni@uaslp.mx

