¿Medio ambiente = Seguridad nacional?
El miércoles participé como ponente en México Verde, primero de tres encuentros de la Convención Nacional “Repensando el Futuro en Verde” del Partido Verde –que busca “formar los cimientos para construir una verdadera agenda ambiental que se refleje en acciones en el futuro”.
Muchos colegas me han criticado por aceptar la invitación. Lo hice porque estoy convencido que la seguridad alimentaria-hídrica-energética, salud pública, justicia social y la presencia del Estado son, en conjunto, sinónimo de seguridad nacional –y quería intentar convencer a unos 300 consejeros, senadores, diputados, presidentes municipales y regidores del Partido Verde que asistieron.
Ignoro si mis argumentos –resumidos aquí– fueron lo suficientemente persuasivos.
México es uno de los 17 países que albergan 70% de la diversidad biológica del planeta; esa diversidad de especies vegetales/animales, genética y de ecosistemas que nos da servicios de valor incalculable: recreación, valores espirituales, alimentos, materias primas, agua, medicinas; regulan calidad del aire, enfermedades, eventos climáticos.
Según Conabio, somos el cuarto país más biodiverso. Tenemos 138 millones de hectáreas de bosques, 11,000 km de litorales y una zona económica exclusiva marina de 3 millones de km².
Paradójicamente, somos un país de pobres. Según Coneval y Conapo, de 130 millones de mexicanos, 55.7 millones son pobres: 10.8 millones viven en pobreza extrema, 44.9 millones en pobreza moderada. 28.6 millones sufren carencia alimentaria, 24.4 millones rezago educativo y 11.4 millones de indígenas son los más pobres y vulnerables.
Según INEGI, nuestras cuentas económicas-ecológicas en 2021 revelan un desbalance brutal entre lo que nos cuesta el agotamiento/degradación ambiental –$1,177, 969 millones, 4.6 % del PIB– y los recursos que destina el gobierno a la protección ambiental –$109,115 millones, 0.45% del PIB.
Según Inecc, Coneval, INSP, Conagua, México es muy vulnerable al cambio climático y la mala calidad del aire mata 20,000 mexicanos/año. 18% de los acuíferos están sobreexplotados, 75% de cuencas contaminadas y 77% de los mexicanos en grave riesgo de escasez de agua. Los ríos reciben aguas residuales domésticas crudas y contaminantes tóxicos.
Según Coneval, Semarnat, Inapesca, Conabio, perdimos 50% de nuestra cobertura vegetal natural y cada año perdemos 128,000 ha de bosques. La pesca está en crisis. Y 127 especies mexicanas se extinguieron; 1,213 especies están en peligro.
Las especies miden diversidad biológica, las lenguas diversidad cultural –ambas son parte de nuestra identidad nacional. Con 364 lenguas, México es el quinto país más diverso lingüísticamente; pero 64 están en muy alto riesgo de desaparecer –sobreviven menos de 100 hablantes– y 13 se extinguieron. La lengua y el mamífero en mayor peligro están en Baja California: sólo dos hablantes de Kiliwa y menos de 10 vaquitas sobrevivían en 2022.
México tiene 187 áreas protegidas, la herramienta más eficaz para conservar la biodiversidad, servicios ambientales y lenguas. Abarcan 11% de su superficie terrestre, 22% marina y están en prácticamente todas las entidades federativas. Áreas en donde el Estado tiene presencia a través de los guardaparques –mujeres y hombres pilares para su protección. Pero los recursos federales se han reducido drásticamente y la Conanp se asfixia.
México es un país letal para quienes defienden el medio ambiente. De acuerdo con CEMDA, 148 defensores fueron asesinados en 2014-2022: 29 en 2017, 25 en 2021, 24 en 2022.
Representantes del Partido Verde: ¿Medio ambiente = Seguridad nacional?
(Científico y ambientalista)



