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Memoria de la Transformación

Por Miguel Ángel Hernández Calvillo

Febrero 20, 2024 03:00 a.m.

A

Circula el más reciente libro de Andrés Manuel López Obrador, titulado “Gracias” (Ed. Planeta, México, 2024). Aún sin concluir la lectura de un texto voluminoso, pero que se lee con deleite y de manera ágil por tratarse de una prosa sencilla para un público amplio, se puede plantear que se trata de un libro que recoge desde apuntes biográficos del actual Presidente de México, hasta el momento en que se prepara la conclusión de su mandato constitucional, pasando por toda una serie de acontecimientos decisivos que han marcado su larga lucha como dirigente político y social. Por supuesto, el eje de todo ese avatar, es la búsqueda persistente de una transformación profunda de la vida institucional del país. Podría decirse que se trata de una memoria de la transformación de las instituciones nacionales y que pudo empujarse de manera sólida en 2018, al ganar la elección presidencial con un enorme respaldo popular, respondiendo de manera positiva para superar lo que el maestro Adolfo Gilly denominó como “memorial de agravios”, esto es, las condiciones subjetivas que generaron una revolución pacífica en las urnas en 2018, recordando que, en épocas decisivas de cambio social, se acude a votar ampliamente, aparte de la expectativa de un futuro mejor, sobre todo por la posibilidad cierta de no seguir soportando condiciones objetivas de pobreza, marginación y abuso para los más, como tanto tiempo sucedió con los gobiernos de corte neoliberal en detrimento de la vida material digna de la mayoría de la población. 

Por lo demás, con este libro de AMLO cae toda esa especulación generada, inútilmente, por sus adversarios, en el sentido de que pretendería reelegirse en el cargo, y queda como mera gana de la derecha de estar jeringando. En el texto se insiste en el sentido ético de la lucha social y política para transformar la realidad de manera pacífica y razonable, tal y como se puede apreciar cuando se refiere a la protesta social: “cuando hay protestas debe considerarse que una cosa es el agravio que sentimos los dirigentes, y otra muy diferente es el ultraje y la humillación que secularmente ha padecido nuestro pueblo y que tiende a generar reacciones muy fuertes” (Ibid., p. 43). La capacidad de conciliar, pues, lo que un clásico (Max Weber, dixit) refirió como “la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad”. Quedan para el contraste las actitudes infames de expresidentes que no estuvieron a la altura de sus responsabilidades y actuaron con la peculiar moral… del árbol que da moras, como Zedillo y Fox, por citar a conspicuos personajes que terminaron cortados por la misma tijera de actuar sin ese carácter de “estadista” que obliga a ver más allá del corto plazo o del interés inmediato.

La responsabilidad de “construir un nuevo ordenamiento político y de convivencia social, acompañado de un modelo viable de desarrollo económico” (Ibid., p. 369)., es el eje que ha impulsado los esfuerzos del gobierno de la transformación, refiere AMLO, precisando que “es posible un rumbo nacional distinto, que la modernidad puede ser forjada desde abajo y que el desarrollo no tiene que ser contrario a la justicia social” (Ibid.); en suma, como antes lo hemos comentado en este espacio, la transformación institucional es una suerte de nuevo paradigma de comprensión de la realidad nuestra, que conlleva una serie de principios y postulados para orientar la actuación en el ejercicio del poder público de una manera distinta a las precedentes. Finalmente, se trata de un libro que, además de reveladoras anécdotas, contiene análisis histórico y reflexión ético-política.