Mirador

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John Dee era dueño de la mayor biblioteca de su tiempo. 

Toda la sabiduría de los antiguos y modernos se contenía en ella. Sus volúmenes guardaban las ciencias y las artes que el hombre había creado en su largo devenir.

A los 50 años de su edad Dee descubrió que en ninguno de sus libros, ni en todos ellos juntos, estaba la respuesta a las preguntas que se hacía, sencillas y profundas a la vez: 

¿Quiénes somos? 

¿De dónde venimos? 

¿A dónde vamos?

Entonces John Dee vendió su biblioteca y repartió el dinero entre los pobres.

 Dijo a sus amigos:

-Ahora tengo la certidumbre de que mis libros han servido 

para algo. 

¡Hasta mñana!...