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Monterrey, Nuevo León. Paradoja economía-ecología

Por Adolfo González Díaz Infante / PULSO

Abril 02, 2022 03:00 a.m.

El estado de Nuevo León en el noreste de México es un caso emblemático de lo que sucederá en todas las ciudades medias de México (Querétaro, San Luis, León, Aguascalientes, etc.) si se sigue el mismo camino, es decir AVANZAR EN ECONOMÍA SIN TOMAR EN CUENTA ECOLOGÍA.

Este estado nos ha puesto el ejemplo al resto del país de cómo construir una economía de primer mundo y es un ejemplo a seguir en este aspecto, especialmente el ÁREA METROPOLITANA DE MONTERREY, es decir Apodaca, García, Guadalupe, Monterrey, San Nicolás, San Pedro, Sta. Catarina y Escobedo. Toda esta área contiene el 84 % de la población del estado, es decir 4.7 millones de habitantes. Desde ahí empieza el desequilibrio y la mala planeación al concentrar esa población por motivos económicos y demográficos en esta área, descuidando el resto del estado.

Lo anterior está ocasionando un COLAPSO ECOLÓGICO de dicha área metropolitana, ya que sólo basta ver la calidad del aire que respiran esos 4.7 millones de habitantes, 24,000 veces al día cada uno de ellos. Existen ya varios estudios sesgados sobre la calidad del aire, pero sólo basta en las mañanas especialmente, tratar de ver esa hermosa SIERRA DEL CHIPINQUE para percibir la pésima calidad del aire. 

El otro gran problema -que es el que vamos a analizar un poco más a profundidad- es el agua, que acaba de empezar a ser RACIONADA en toda la ciudad, oficialmente cortando el suministro de la misma en un día a la semana, ya que se venía padeciendo la falta de la misma desde hace varias semanas. En el estado, el 57 % del agua que se consume es superficial, es decir presas, ríos, etc.; y el 43 % es subterránea, es decir de pozos. La ciudad se abastece de tres presas que están en capacidades críticas C. Prieto 7.6%, La Boca 14 % y el Cuchillo, que es la mayor 52 %. Estas presas almacenan parte de la precipitación anual, que en el estado es de sólo 600 mm; es decir, está en un rango SEMIDESÉRTICO, para darnos una idea, en Cd. Valles, SLP. llueven 1200 mm al año.

El agua se utiliza, según varias fuentes consultadas, de la siguiente manera: 70% agrícola, 25% pública y sólo 4% industrial. En este punto es donde los números no concuerdan con los de zonas altamente industrializadas similares a la de Monterrey, como ejemplo en Valencia, España el uso es agrícola 79%, público 15% e industrial 10%, es decir 2/3 del uso público que se repite en poblaciones industrializadas de diferentes partes del mundo, por lo que es altamente probable que este dato esté mal y especialmente si analizamos los siguientes aspectos.

El estado de NL produce el 8% del PIB nacional después de Cdmx y Edomex. Y tiene censadas 9,000 unidades industriales y 3,000 comerciales de todos tamaños. De las industriales sólo existen 1,400 contratos de servicio del sistema de aguas, las restantes 7,600 tienen concesiones de Conagua junto con tomas clandestinas, estas últimas dos clasificaciones con mecanismos de seguimiento bastante defectuosos. Del agua que se trata, sólo el 4 % se reutiliza y se calcula que pierde el 29 % de la misma en fugas de la red.

Ahora nos concentraremos en el caso especial del municipio de SAN PEDRO GARZA GARCÍA por ser emblemático de éxito industrial y financiero a nivel mundial y orgullo de todo México, ya que actualmente es EL MUNICIPIO MÁS RICO DE LATINOAMÉRICA, por lo que tiene el consumo de agua más alto del país, es decir 301 litros diarios por habitante, ya que su PIB per cápita es de 60 mil usd por año, siendo el resto del país en promedio 9 mil usd por año. También es el municipio más seguro del país y el de la población más educada.

Pero como producto de la bonanza mencionada se está produciendo la paradoja de ser EL MUNICIPIO MÁS RICO DE MÉXICO EN DINERO Y EL MÁS POBRE EN AGUA, ya que los municipios huastecos de San Luis, así como Tamaulipas y Veracruz acaban de negar rotundamente el plan de llevar el agua de los mismos hasta Monterrey y ahora lo único que queda es: 

1.- Esperar que llueva en tiempo y cantidad suficiente lo que sucede normalmente de julio a septiembre.

2.- Un plan de excavación y equipamiento de pozos profundos, que es una alternativa temporal.

3.- Construcción de nuevas presas dentro del estado, que es muy lento pero más real a mediano plazo.

4.- Eficientizar la agricultura para tener excedentes de agua y vender derechos a la ciudad e industria.

El resto del país debemos de poner atención a lo que ahí suceda en los próximos años y recordar que EL AGUA MÁS CARA ES LA QUE NO EXISTE. Podremos tener presas, pozos, sistemas de riego, aljibes de almacenamiento en nuestras casas, etc, pero sin lluvia no sirven de nada. Por un momento imaginemos qué pasa si no llueve: el 8% del PIB del país no funciona sin agua, de ese tamaño es el riesgo potencial de la sequía en Nuevo León.