No es “percepción”, son hechos, son delitos duros y por desgracia cotidianos
México Evalúa A. C., ES UN CENTRO INDEPENDIENTE, APARTIDISTA, que evalúa las políticas públicas y la operación gubernamental, para elevar la calidad de sus resultados y hace propuestas para incidir activamente en ellas. En el 2020, estimó la impunidad en 92.3%, pero ya en el 2021, alcanzó el 94%, lo que significa que solo un 6% de los delitos, son denunciados y de estos, solo un 14% se resuelven, con ligeras variaciones en las entidades federativas. Tal vez por eso es que EL GOBIERNO RECURRE AL ENGAÑOSO TÉRMINO DE “PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD”, para referirse a la terrible ola de crímenes y delitos de todo tipo, de la que dan cuenta cada día los medios de comunicación aquí en esta capital y en otras partes del estado, pero que no se denuncian por falta de confianza en las instituciones de justicia, o por el temor de sufrir represalias. Así, la realidad se relativiza y se oculta un grave daño a toda la sociedad.
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD es una expresión, que parece implicar que “se trata tan solo de una percepción” que ayuda a disimular la falta de cumplimiento de la Ley y la negligencia de la autoridad para cumplir su primera obligación legal, que es brindar seguridad a los ciudadanos, a todos. Referir como PERCEPCIÓN a los trágicos asaltos violentos, robos, extorsiones, secuestros, etc., que sufrimos en San Luis, es tan solo un eufemismo, una forma de disimulo.
De no ser así, ¿Por qué los del poder, los que gobiernan, usan todo un aparato de custodios, guardias, o guardaespaldas, para su protección personal y la de sus familiares, a donde quiera que van? Si se tratara de solo una PERCEPCIÓN, ¿porque no se movilizan por la ciudad como ciudadano de a pié, sin guardaespaldas, para demostrar que no hay peligro de ser asaltados y violentados en cualquier rumbo y calle de la ciudad a cualquier hora del día?
¿Cómo explicaría el gobernador Gallardo el incumplimiento de su compromiso de campaña, asegurando a la ciudadanía, que, en su gobierno, podríamos “vivir sin miedo”? Pues por si no se ha dado cuenta, le notificamos que sí hay temor en un altísimo porcentaje de la población potosina, y que es un temor completamente natural y justificado, basado en los hechos crudos y duros de cada día de los que nos enteramos por los distintos medios de información y por la comunicación habitual con nuestra familia, con nuestros amigos, o con nuestros compañeros de trabajo. Se agudiza ese temor al no observar ninguna acción ni estrategia claras, para disminuir la inseguridad y comprobarlo en los hechos, no en el discurso ni en la propaganda oficial.
El miércoles 20 asaltaron a mano armada, a la joven hija de una amiga nuestra, en una de las esquinas del parque del DIF estatal, donde se cruzan las calles de Basalenque yJuan Ruíz de Alarcón, en la colonia Virreyes, a mano armada, a la 1 de la tarde, exactamente frente a una tienda OXXO, (que por cierto ya ha sido asaltada como 20 veces en los últimos 12 meses). Exactamente igual le ocurrió al que esto escribe, hace como un año, en el mismo lugar, a las 6 de la tarde. Parece que el asaltante es el mismo, o al menos de la misma banda. Proceden igual, mismo “modus operandi”, con un lenguaje vulgar y agresivo. A la joven, le arrebataron como a mí, su celular y sus tarjetas de crédito y su INE, junto con otros valores y cantidades que llevaba como producto de su trabajo de varios días.
No es verdad que la inseguridad esté disminuyendo: los hechos, las noticias, la experiencia propia así lo señalan. Se requiere urgentemente una mayor y mejor dedicación de la autoridad del Estado y de la del Municipio, y no tanta fiesta ni presentaciones de artistas del momento.
MULTAS MUNICIPALES EXORBITANTES
Si de lo que se trata es solo de sacarle su dinero a la ciudadanía, nada más, se trata de fines recaudatorios abusivos e insensibles a la dura situación económica de la ciudadanía, pero no se justifica, porque las multas que está imponiendo el Ayuntamiento de la capital, al menos las de tránsito, son francamente abusivas. Es necesario respetar las disposiciones de tránsito municipal, para regularlo, ordenarlo, y que quienes las infrinjan, deben tener una penalización, pero también quienes tienen la autoridad del Ayuntamiento, deben estar conscientes de que no es válido abusar de su poder y de que la abrumadora mayoría de los vehículos que circulan en la ciudad, pertenecen a ciudadanos de bien, que trabajan y casi siempre cuentan con un ingreso limitado, por lo que las multas de tránsito municipal afectan su presupuesto para lo indispensable.
Aun considerando que las multas económicas se reducen cuando se pagan en un plazo perentorio, siguen siendo tan elevadas, que ni con el descuento del 50%, llegan a tener un costo accesible para la ciudadanía. Y por lo tanto, cabe esperar que el Ayuntamiento revise sus tarifas a la baja, para hacerlas más razonables. Que le bajen, que se pongan en los zapatos del ciudadano que no dispone de un ingreso tan generoso como el de ellos, los altos funcionarios del Ayuntamiento.
Por eso esperamos que el Ayuntamiento, que debe ser una representación genuina del interés de los ciudadanos, haga accesibles las multas de tránsito, que además, aparecen al reverso de la infracción en letra casi microscópica, ilegible, y con los importes de las diversas multas expresados no en pesos, sino en UMA´s, para disimular su monto excesivo, que le aseguro que nadie sabe que significan esas siglas, por lo que al momento de ir a pagar, se llevan la muy desagradable noticia de que el importe en UMAS, hay que multiplicarlo por 19.26, para convertirlos a pesos. De suerte que, si logra leer los números microscópicos de la multa que tiene que multiplicar la cifra por el factor de 19.26, y entonces si la multa era por ejemplo, de 100 “umas”, resultará en un desembolso de 1926 pesos para el ciudadano de a pie, que vive en estrechez económica y no pudo acudir a pagarla en un plazo perentorio.
Alfredo Lujambio R.



