No le alcanza el dinero, contraerá mas deuda
Es cierto que las “mañaneras” le han servido para tratar de promoverse a sí mismo y a su gobierno, también lo es que su locuacidad, su verborrea inagotable, sus mentiras continuas a lo largo de tres años y su actuación en casos como el de Lozoya, o su nula respuesta a otros casos de corrupción evidente en sus más allegados, han puesto al presidente en ridículo y lo han exhibido como un mentiroso contumaz, un mitómano lleno de soberbia y autocomplacencia que está hundiendo cada día más al país en la pobreza, en la corrupción, en la violencia y en la desconfianza para la inversión y la creación de empleo. Se ha dedicado a sembrar vientos y ya sabe usted lo que cosechará. Ojalá y no. Muchos mexicanos, creíamos que no podía estar peor este país, de lo mal que estuvo con un presidente tan corrupto como Enrique Peña Nieto. Pues ¡qué equivocados estábamos!
Hoy estamos peor, tal vez mucho peor. Mayor violencia, más pobres en el país, más corrupción, misma impunidad, miles de muertes evitables por una pandemia mal manejada, descrédito internacional por sus arrebatos y complejos que fracturan, dividen a la sociedad y ahuyentan inversiones por la falta de confíanza en su gobierno. La actual inflación que ya ronda el 6% y se estima podría llegar hasta el 7 o 7.5% a fines de este diciembre, están empezando a causar estragos en la economía de las familias y a carcomer el poder de compra de los trabajadores. Miles de empresas que cerraron en el 2020 y 2021, tuvieron que hacerlo por falta de apoyo gubernamental.
Faltan solo cincuenta y cuatro días para el fin del 2021 y es necesario ya empezar a pensar cómo será el 2022 o mejor dicho, cómo desearíamos que sea el año por llegar, ya que los problemas y las calamidades que nos han acompañado en el actual, reclaman toda nuestra atención y nuestra voluntad y esfuerzos para que no se sigan deteriorando las condiciones sociales, económicas y políticas del país, de la sociedad mexicana, tomando en cuenta la absoluta falta de capacidad y de comprensión de los principales problemas, generados por un presidente-dictador, atrapado en su propia soberbia y en la falta de una actitud abierta e inteligente a la crítica, que es necesaria para empezar a corregir el rumbo.
Al conocer los primeros datos del Presupuesto Federal para el año próximo, se observa que el 2022 será otro año difícil, quizás más que el 21, de dispendio y desperdicio de las energías y los recursos de la nación, porque se continuarán dilapidando cuantiosos recursos para sostener a un cadáver económico como lo es PEMEX, cuyas pérdidas financieras del 2020 ascendieron a 21,417 MILLONES DE DÓLARES, UN UN 38.2% MÁS QUE EN 2019. Las pérdidas del 2020 equivalen a 420 MIL MILLONES de pesos pudiendo resultar mayores en el 2022 por los recursos que se seguirán aplicando al proyecto de Dos Bocas y a la restauración de 6 refinerías que se encuentran muy deterioradas por la falta de mantenimiento adecuado, proyectos todos ellos que resultan extemporáneos y antieconómicos, porque al país le cuesta menos comprar las gasolinas fuera, que producirlas en México con el pesado aparato burocrático de la empresa cuya deuda anda en los 50 mil millones de dólares, (UN MILLÓN DE MILLONES DE PESOS).
También, del hecho inevitable de que la cámara de diputados, que es la que tiene que aprobar cada año las leyes económicas, está dominada por una mayoría que no actúa al servicio de los gobernados, sino sometida servil y vergonzosamente a la voluntad caprichosa e irracional no de un presidente demócrata, sino de un tirano que exige no cambiar ni una coma a las iniciativas de ley que envía con la orden terminante de “SU aprobación”, anulando la posible participación y aportaciones de distintas fuerzas políticas que podrían mejorarlas.
Es necesario examinar el contenido de las leyes económicas que regirán en el 2022, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), del que hasta el momento solo hemos podido conocer algunos de sus principales rubros o conceptos y de los cuales se pueden ya ir sacando algunas conclusiones, porque de la aplicación de los recursos del erario dependen en gran medida, las acciones y decisiones que habrá de tomar el gobierno federal que incidirán directamente en la vida de todos y cada uno de los habitantes de este país.
Y, las cuentas no cuadran porque los ingresos que habrá de tener el gobierno federal el año próximo, simplemente no dan para las necesidades del gobierno y para cubrir las pérdidas de PEMEX y de la CFE. Ni el enorme monto de las pensiones que ascenderán a casi un millón de millones de pesos. Tampoco para completar los gastos corrientes del gobierno como las nóminas y las prestaciones laborales. Revisando algunos números encontraremos que para el 2022, el ejecutivo federal está solicitando un endeudamiento nuevo por más de 912 MIL MILLONES DE PESOS, a pesar de que nos ha venido repitiendo continuadamente, que este gobierno no se endeudaría más de lo que dejó el sexenio anterior. Una mentira más. La Deuda Pública alcanzó en el 2020 un aumento del 7.5% con relación al 2019 y llegó a ser la pesada carga del 52% del PIB.
PONGA ATENCIÓN, POR FAVOR el PIB de México en el 2020 fue de 1076 BILLONES DE DOLARES, ES DECIR 1076 VECES UN MILLÓN DE MILLONES DE DÓLARES, POR LO TANTO EL MONTO DE LA DEUDA NACIONAL, EL 52%, ES DE 540 MILLONES DE MILLONES DE PESOS HASTA EL 2021, MAS LO QUE SE ACUMULE EN 2021. ES DEMENCIAL. Solo Pensemos cuanto tiempo transcurrirá para pagarla.
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