Pienso, luego voto
No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue, así que, como ya pudo darse cuenta por la invasión de publicidad, iniciaron ya las campañas federales para la elección de quien ocupará la titularidad del Poder Ejecutivo Federal a partir del 1 de octubre de 2024.
Además, se renovará la totalidad de las, los y les integrantes del Poder Legislativo Federal, a saber 128 Senadores y 500 Diputados, de modo que nuestro Congreso de corte bicameral, se renovará en su totalidad estando en juego si alguna de las expresiones contendientes obtiene mayoría calificada, mayoría simple o la votación se vuelve tan diferenciada que podría incluso darse un escenario legislativo de tercios, cualquiera de estas posibilidades es real y podría ocurrir, ninguna se descarta.
Quisiera focalizar en esta ocasión la importancia que tiene la elección y posterior conformación del Congreso Federal con sus 628 legisladores que lo integrarán sumando a Senadores y Diputados. Muy pocas veces se le da la justa dimensión a la importancia primero, de contar con el derecho al sufragio efectivo y segundo en que ese voto que depositaremos en el plano del deber ser, tendría que haber pasado por un arduo análisis personal, conscientes de que muy probablemente estemos colocando en la urna el futuro propio y el de nuestros hijos.
Por ello le propongo a Usted gentil lector de cada lunes, inicie hoy, un breve ejercicio diario de información y análisis que continúe hasta el día de la elección, fecha en que tenga ya muy claro a quien le dará su voto para integrar el Legislativo Federal.
Un primer paso es cerciorarse que su credencial está vigente, si esto es así verifique la Entidad Federativa de su domicilio y posteriormente el Distrito que le correspode. Una vez efectuados los pasos básicos anteriores, inicie por el listado de candidatos a Senadores, recuerde que cada Estado de la República será representado por tres Senadores los próximos seis años, la formula binomio que obtenga la mayoría en la elección tendrá dos espacios, pero el segundo lugar tendrá el derecho de incorporar al primero de su fórmula, pues aquí el orden de los factores si altera el resultado.
Pero además, recuerde que en el anverso de su boleta vendrán los nombres de los senadores por representación proporcional de una lista nacional, que contarán de acuerdo al partido que haya cruzado. Para el caso de Diputados, una vez localizado su distrito federal, se votará en singular por el de mayoría, por ende sólo uno se convertirá en legislador, pero ese voto contará para las candidaturas de las circunscripciones plurinominales que propone cada partido, de modo que, su voto también impulsará la llegada de diputados de representación proporcional.
Viene entonces el ejercicio ciudadano que le propongo, conocer a todos los candidatos que le serán presentados en esa boleta, tiene Usted casi tres meses efectivos para saber de cada uno (candidatos de mayoría y plurinominales) su origen, su historia de vida, su propuesta legislativa individual y de partido, ¿con qué preparación académica cuenta?, ¿qué ideología defiende?, ¿cómo llegó a ser candidato?, ¿tiene experiencia legislativa?. Y todas las preguntas que Usted le quiera hacer a quienes aspiren a esos cargos, en teoría se las deberían de responder con toda claridad pues el derecho ciudadano a la participación política implica también involucrarnos en los procesos a través del derecho a saber para decidir.
Recordemos que esas personas serán nuestros representantes, que Usted y yo les conferiremos un empleo público, -por cierto muy bien remunerado- (senadores $119,700 y diputados federales $75,600 mensuales aproximados). Luego entonces, más allá de espectaculares, de pejagosos estribillos y de frases que nada dicen, la invitación es a convertirnos en ciudadanos informados y reflexivos, ya lo dijo René Descartes: "Pienso, luego existo", yo le digo a Usted: "Piense, luego vote".
Excelente inicio de semana.
Los sigo leyendo en este correo:
jorgeandres7826@hotmail.com.



