pinta mal el panorama

Si se confirma que el gobierno federal ha decidido suspender la construcción de la prolongación de la avenida Juárez, vía alterna hacía la Zona Industrial para descongestionar la muy saturada carretera 57, esa será una muy mala noticia para la ciudad. El condicionante de la confirmación es porque hasta el día de hoy la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes no ha hecho ningún anuncio oficial al respecto, pero ha sido el gobernador Gallardo Cardona, quien en este tipo de cuestiones debe estar bien informado, quien ha hablado de la eventual suspensión definitiva.

En declaraciones del fin de semana, Gallardo Cardona dijo que la cancelación de esa obra se debería a la falta de recursos federales; un día después el secretario General de Gobierno abundó en el tema y agregó que el consejo consultivo empresarial estaba ya considerando la posibilidad de retomarla para asegurar su conclusión, y horas más tarde el titular de la Junta Estatal de Caminos dijo tener conocimiento de que la suspensión de los trabajos era por falta de recursos económicos. Falta, pues, una confirmación oficial de la dependencia federal responsable, la SICT.

El proyecto de esta ruta de algo más de 10 kilómetros, contempla o contemplaba prolongar la avenida Juárez desde el periférico sur hasta el Eje 140 de la Zona Industrial, con dos importantes conjuntos de pasos a desnivel para enlazar con el Eje 122 y el ya citado 140. Se trata de una vialidad de altas especificaciones con dos cuerpos de cuatro carriles cada uno, por lo que su presupuesto inicial -que ya debe de estar rebasado- fue de 2 mil millones de pesos. El gobierno estatal, en tiempos de Juan Manuel Carreras, aportó los terrenos con su derecho de vía y el proyecto ejecutivo.

Iniciado en abril del año pasado, debió concluirse en diciembre un primer tramo de dos kilómetros y este año debería concluirse un segundo de aproximadamente tres kilómetros, para completar el 50 por ciento del total. No se ha alcanzado ni el primero. Sin embargo, la problemática se planteaba en términos de retrasos por razones técnicas y financieras. En ningún momento se había hablado de una suspensión definitiva, que equivaldría a un abandono de la obra en las condiciones inservibles en que actualmente se encuentra, y que ya consumió una inversión de centenares de millones de pesos.

En los meses previos al arranque de esta vialidad, coloquialmente identificada como Vía Alterna a la Zona Industrial, mucho se habló de su urgencia para evitar un colapso, de proporciones mayúsculas, en la movilidad hacia el sur, con consecuencias en prácticamente toda la zona conurbada. La problemática de movilidad-conectividad permanece y se agrava día con día, lo que significa que si efectivamente esas obras se cancelan en definitiva, los riesgos de catástrofe son mayores.

En ese el peor escenario (cancelación y abandono), lo gastado hasta ahora se iría al cesto de la basura, pues los trabajos, como están, no son transitables y no conducen a ninguna parte.

Hace algunas semanas, el titular del Ejecutivo soltó como al aire la idea de construirle un segundo piso a la carretera 57 en su tramo urbano más congestionado, algo así como del Distribuidor Juárez al Eje 140. Entiendo que apenas se trabaja en un esbozo del proyecto, por lo que no hay claridad de dimensiones, características ni costo. Sin embargo, siempre que se ha hablado de esta idea nunca se ha mencionado que fuera para sustituir la prolongación de la avenida Juárez sino más bien una obra complementaria.

Dados los avances de la Vía Alterna, incluido proyecto ejecutivo y terrenos, y considerando que ya hay una inversión millonaria, quizá lo más sensato sea que el estado se haga cargo de su continuidad y difiera para mejor momento lo del segundo piso en la 57.

Aunque existe una segunda opción: desde fines de junio a los integrantes del consejo empresarial se les dio ya el visto bueno a una serie de proyectos de ejecución multianual, que se ha dicho requerirán una inversión cien por ciento estatal de 4 mil millones de pesos. Este conjunto de obras considera la terminación de la Vía Alterna, asumiendo que la federación planeaba concluirla. Si los empresarios de ese organismo consultivo lo analizan bien, quizá lleguen a la conclusión de que pueden hacer ajustes en su propuesta original y hacerse cargo de terminar la obra suspendida. Esta alternativa dejaría viva la posibilidad, para después, del piso elevado.

Pero hay más motivos de angustia: si efectivamente las obras de la avenida Juárez van a ser abandonadas simple y llanamente por falta de dinero en la federación -que está gastando muchísimo en subsidiar los precios de los combustibles y algunos productos básicos, y las obras presidenciales de Dos Bocas y Tren Maya- que no nos sorprenda que también se suspenda la modernización de la carretera Valles-Tamazunchale, que va un poco menos de la mitad, y la ampliación y rehabilitación del aeropuerto de Tamuín.

Este es el mejor momento para que la muchas veces presumida cercanía de Ricardo Gallardo Cardona con el Gobierno Federal deje de ser asunto retórico y se traduzca en hechos concretos. Si no es ahora, ¿cuándo?

Momento ideal, igualmente, para revisar el muy cuestionable orden de prioridades exhibido desde sus inicios por la actual administración estatal, notoria y hasta obsesivamente cargado hacia la gratuidad de todo lo que se ponga al alcance, el entretenimiento y la recreación populares, el ornato y el festejo.

SEGÚN EL CRISTAL CON QUE SE MIRA

Mucho, mucho se ha escrito estos últimos días a propósito de la jornada electoral realizada por Morena el pasado fin de semana. A Servidor lo que más claro le queda es una cuestión: en su inmensa mayoría los comentarios, análisis y opiniones al respecto denotan su paso previo por el laberinto de las filias y fobias de cada quién.

Me quedo con la idea de que las votaciones para elegir a los tres mil integrantes del Congreso Nacional del partido en el poder no fueron la apoteósica fiesta democrática que muchos quisieran, pero tampoco la debacle que otros deseaban.

Quizá la mejor opinión que leí estos días es la del joven politólogo Gibrán Ramírez, miembro fundador de Morena, muy cercano a la 4T y colaborador en varios medios de comunicación. Al término de la elección interna dijo que Morena mostró ser "un partido común y corriente". Lo dijo en el sentido de que se ve igual que otros, que no hay en los hechos nada que acredite aquello de que esa formación política sería notoriamente distinta de las demás y establecería nuevos parámetros políticos y éticos.

En declaraciones al noticiero El Financiero Bloomberg, Gibrán agregó: "El partido carece de una vida orgánica y de una dinámica constante de sucesión de sus órganos internos, en realidad Morena está formado por un público que sigue al presidente y se aprovecharon de eso los dirigentes, la cúpula del partido (...) para cerrar el paso a los líderes que podían parecerles incómodos rumbo a las elecciones del 2023 y del 2024 y para colocar a sus alfiles".

Interesante me parece también los datos aportados en su columna de Milenio por la empresaria cuatroteísta Patricia Armendáriz, quien se afilió a Morena hace pocos años. Dice que votó por ella misma para congresista e igual lo hicieron varios acompañantes que llevó exprofeso. Al concluir el cómputo de la correspondiente mesa de votación, no apareció uno solo de los votos que sabe y le consta que fueron depositados a su favor.

 Lo dicho, Morena es un partido común y corriente. Es decir, igual o por lo menos muy parecido a todos los demás.

En los ámbitos de la imagen y la política pura, me parece que hay ganancias y pérdidas. Entre las primeras destacaría la demostración de músculo. Sean los 2.5 millones que dicen los dirigentes morenistas o el 1.5 que sostienen sus detractores, de cualquier manera son muchos militantes los que fueron a votar. En el renglón de las pérdidas, creo que es notable que Morena ya no puede presumir de la reciedumbre moral de sus orígenes.

De la etapa fundacional del partido, hace apenas nueve años, abundan los discursos y declaraciones de su patrono mayor Andrés Manuel López Obrador, sosteniendo que Morena sería radicalmente diferente; que establecería nuevas formas de hacer política y que la ética conduciría su desempeño.

En lo local, las quejas más reiteradas de los morenistas es que hubo intromisión del gallardismo en su proceso. ¿Pues qué esperaban?

COMPRIMIDOS

Arranca la Feria y a cruzar los dedos. Del lado del Covid, la postura oficial es que la curva ascendente se aplanó y ahora es una planicie. Sí, pero muy alta. En materia de control de multitudes, la explanada del Teatro del Pueblo tendrá capacidad para 100 mil personas, pero sólo se permitirá la entrada a 70 mil. Dada la gratuidad ¿y si varios miles más quieren entrar a la fuerza? El día o los días de cheve gratis ¿habrá límites al consumo de alcohol? ¿Está contemplada la eventualidad de que la delincuencia organizada haga presencia activa en el evento? Se me hace que más que cruzar los dedos hay que ponerse a rezar.

De entrada, siguiendo con el tema de la FeNaPo, no tranquilizan nada las flagrantes contradicciones en que caen sus responsables: un día dice el Secretario de Seguridad que no se permitirá la entrada de carriolas (y uno supone que razones técnicas y empíricas debe haber) y horas después sale corriendo el gobernador a decir que eso no es cierto. Otro día declara Gallardo Cardona que la Feria generará una derrama por dos mil millones de pesos y al siguiente sale el presidente del patronato, Luis Antonio Zamudio, a decir que no, que será la mitad. Si así de buenos son para coordinarse, ¡ya valió!

Aun si nuestros diputados y nuestras diputadas no se arrugan y deciden dar cumplimiento cabal a la resolución del Tribunal Electoral Federal para que sancionen al gobernador Gallardo Cardona por haber violado varias disposiciones legales, pueden disponer que la sanción sea un simple apercibimiento o una amonestación privada. 

O sea, nada.

Hacía rato que este gobierno de baja calidad que padecemos no nos deleitaba con alguna de sus a veces sublimes burradas. En días pasados, en sus redes sociales, RGC difundió un nuevo cartel de promoción turística. Bajo el eslogan "Aquí te queremos" aparecen seis imágenes de distintos lugares del estado. La primera dice al pie "Real de Catorce" y la ilustra ¡¡¡el acueducto de Querétaro!!!  Otra gráfica muestra las cascadas de Tamul, identificándolas como "Cascada el Tamul". Siempre han sido "de" y en plural. Si alguien jaqueó las cuentas del mandatario, avisen.

Nos ausentamos dos semanas por vacaciones. 

Si les parece, nos reencontramos aquí el jueves 25. Gracias.