(Segunda y última parte)
Sin duda alguna el caso más notorio de corrupción, entre otros, de la administración estatal 1988/2003 fue el de los invernaderos de Santa Rita en la zona media. Desde el inicio de este proyecto hortícola, Pulso de S.L., nos dio “santo y seña” a través de la columna semanal “La Cábala”, de la periodista A. Ochoa, de esta “estafa maestra”. Son clásicos sus artículos, entre otros: “El sol tras el índice” (2/VII/2000); “Desde Madrid con amor” (30/VII/2000). “Una tormenta perfecta” (28/I/2001) “El rostro humano de Santa Rita” (27/IV/2007). Por ellos nos dimos cuenta de cómo empresarios españoles de dudosa reputación, engatusaron a codiciosos “servidores públicos potosinos de la época”; repitiéndose la historia de cambiar el oro por los espejitos. No aprenderemos del pasado. En este proyecto se gastaron millones de dólares en “inversión” y se están pagando millones y millones de pesos de intereses, y hasta la fecha, no quedó claro ¿qué pasó en Sta. Rita con la famosa factura de CP 92 de los dos millones de dólares?
La administración 2003/2009. Juntar el poder político con el económico, fue una calamidad para el pueblo potosino, fue el sexenio de los grandes negocios de cuello blanco, no se anduvieron con nimiedades, fue el juego de los millones. Así no lo dejan ver, varios periodistas en sus artículos publicados en Pulso de SL., quienes además calificaron a este sexenio como el más nefasto que hemos padecido. El caso más notorio, más no el único y significativo; fue Ciudad Satélite que convirtió a empresarios chihuahuenses en “ejidatarios potosinos” viviendo todos ellos en un solo domicilio y en zona residencial, según nos narra Edith Arguelles (8/V/2008). Pulso, a través de los periodistas: Jaime Hernández, Juan Antonio González, pero, sobre todo, J. J. Rodríguez en su columna las “Nueve esquinas” (15/XI/2015) y el recientísimo “Lo dicho no tienen llenadera” (I/VIII/2019). Así como, A. Ochoa, en sus entregas dominicales “La Cábala” del (2/VIII/2007) y la del (2/XI/2008) dejan evidencia clara del irresponsable manejo de los recursos públicos, donde las grandes obras materiales se pagaron con plástico (tarjeta de crédito), si, con deuda pública, que con sus intereses vamos a acabar de pagar hasta el año 2028. El anterior gobernador, el actual y el próximo, cargarán con esta deuda.
En esta reseña histórica del periodismo potosino, de Pulso el gran auditor, no podemos dejar de anotar, la publicación que hicieron los entonces diputados locales: Juan Ramiro Robledo Ruiz y Eduardo Martínez Benavente; sobre la terrible situación de la administración del gobernador De los Santos. (5/XII/2007) Ni podemos dejar de mencionar, las ocurrentes, pero llenas de verdad caricaturas, de Pingo publicadas durante este sexenio y que todavía en la actualidad, le dan material para satirizar este período, como la caricatura del (30/X/2019).
Del gobernador Toranzo (2009/2015) esperábamos tanto bien, en él teníamos puestas todas nuestras contemplaciones. Su figura mística y vestimenta blanca, nos parecía el ángel que traería la paz, después del infierno que sufrimos con las dos administraciones anteriores, Empezó bien, le reclamó al anterior la deuda millonaria que le dejo, diez y seis mil millones de pesos, pero algo paso que pronto se le hizo “bolas el engrudo”. Nosotros tardamos mucho en darnos cuenta que le faltaba oficio político y que le quedaba “grande el saco”. Quien advirtió inmediatamente, lo de sus deficiencias políticas y administrativas, fue el periodista Juan A. González; en su artículo “Un mes y contando le quedan 71” (Pulso 26/X/2009) si, a un mes de haber tomado posesión el gobernador, JAG., como clarividente nos dio el diagnóstico de lo que sería su administración, un gobierno mediocre, sin rumbo, ni agenda. Y así sucedió. Nosotros lo alertamos, tal vez ya tarde, tratando de rescatar su administración, con nuestro artículo “Dignificar el servicio público”, de esta misma columna (21/III/2013) pero le valió.
En cuestión de corrupción no lo podemos comparar con los anteriores gobernadores, lo más emblemático fueron los famoso desayunos del DIF, que tuvieron un costo para el gobierno, como si hubieran llevado a los niños a desayunar a la Gran Vía. Así como las irregularidades detectadas en la obra pública de los servicios de salud. O tal vez no fue tan evidente, porque el ejecutivo dictó sus “amables instrucciones” para qué a través de la secretaría general, impusieran al legislativo, un auditor superior “a modo” que le encubrió sus irregularidades, esto nos lo explica bien, la periodista A. Ochoa en la Cábala del (13/III/2011) “El hombre trepador”; donde nos dice…Sin explicación alguna, con su sola firma el auditor libero al gobernador. También J.J. Rodríguez, en su columna, Las nueve esquinas de las entregas del (19/VI/2013, la del 17/VII/2014 y la del 24/VII/2014) toca este tema en relación con los invernaderos de Sta. Rita, de cómo se dio la complicidad del auditor superior con el gobierno del Dr. Toranzo. Y quien hace un corolario de las irregularidades de asta administración, es E. Martínez Benavente en su artículo “Borrón y Toranzo limpio” del (18/X/2015). Coincide con lo que párrafos anteriores nos dice la Dra. Irma E. Sandoval “La impunidad y el encubrimiento seguirán campeando”.
Bueno lo anterior es solo una muestra de las publicaciones sobre la corrupción, que imperó en esas administraciones, las denuncias públicas las hizo Pulso de S.L. -- el gran auditor, cumplió con su deber-- , como un periódico cuya tarea ha sido, la de informar en forma libre, veraz y genuina. No se ha hecho justicia, ni se ha recuperado el monto de la robado, pero en la percepción, en la conciencia de los potosinos, queda el conocimiento de quien es quien en el quehacer público. Por sus frutos los conoceréis.
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