Realmente se puede motivar a los empleados
Tema totalmente controversial entre quienes piensan que si se pueden motivar a los empleados y quienes dicen que no es posible, lo cierto es que quienes hemos tenido la oportunidad de trabajar como consultores y realizar intervenciones en beneficio del “Talento Humano” hemos descubierto y desarrollado herramientas que nos permiten no solo motivar a los colaboradores, sino que también hemos logrado permear en ellos una cultura de automotivación en la que no es necesario que tengan siempre a alguien que les esté “sobando la espalda” cada que se sientan con las pilas bajas.
Estas herramientas pueden ser base de una estrategia general, sin embargo para que tengan un mejor funcionamiento, es recomendable que se personalicen y se adapten a las necesidades, cualidades, habilidades, y demás características tanto de las personas como de las empresas en las que se desempeñan.
Los colaboradores antes de ser empleados son personas, la cuales tienen necesidades igual que las pueden tener los patrones. En la mayor parte de las ocasiones la falta de empatía hacia ellos y las situaciones que viven día a día provocan sentimientos en contra de la empresa e incluso hacia los jefes y compañeros, traduciéndose esto en “desmotivación”.
El ciclo semanal del trabajo; en donde con ansias la gente espera el fin de semana debido a que vienen horas de descanso, disfrute de la familia o incluso tiempo libre de manera personal. Conforme se acerca el lunes inicia una baja de ánimos acelerada debido a que está por arrancar nuevamente la jornada laboral, provocando incertidumbre sobre cómo será el trabajo la siguiente semana, a ver de qué ánimo viene el jefe, seguramente me pedirán doblar turnos y una serie de situaciones que pesar de que se justifiquen con algún pago, es probable que se harán de mala gana debido a que es de manera forzada y no necesariamente por convicción. Es ahí donde la “Motivación” juega un papel importante, provocando que los trabajadores lleguen a sus respectivos centros de trabajo no solo por cumplir sino que disfruten sus actividades.
En varias ocasiones me han dicho “¡Estás loco!” ¿Cómo voy a disfrutar mi trabajo? Puede ser que esté loco, lo que es cierto es que no soy el único que disfruta mi trabajo, sino que hemos encontrado las formas de contagiar a un sinnúmero de colaboradores que antes les daba flojera ir a trabajar y ahora disfrutan cada día; provocando en las empresas de forma positiva el que disminuyan las tasas tanto de ausentismo como de rotación de personal, aumentan la fidelidad y la productividad.
¿Quién tiene la culpa de que los empleados no disfruten sus trabajos?
¡Sería muy injusto decir que las áreas de recursos humanos o la alta dirección!
Y es que todos forman parte de un engrane que debería hacer que la maquinaria funcione de manera perfecta. Por tal motivo, tendríamos que revisar desde la misión, visión, políticas, estrategias corporativas, cumplimiento de objetivos, etc. de cada empresa y analizar la forma en que éstas se dan a conocer o se promueve su difusión e implementación internamente.
Lo cierto es que hemos podido desarrollar programas en los que las áreas antes mencionadas juegan un papel importante en el contagiar al resto de los colaboradores para incrementar sus niveles de motivación y logren aumentar su productividad.
QUÉ NO SE DEBE DE HACER PARA
MOTIVAR A LOS EMPLEADOS:
* Dar incentivos económicos con base en cumplir con las actividades que son parte de su obligación.
* Otorgar permisos para ausentarse de forma constante.
* Establecimiento de metas u objetivos bajo presión y sabiendo que éstos no se pueden cumplir
ALGUNOS “TIPS” PARA MANTENER A LOS EQUIPOS DE
TRABAJO MOTIVADOS DE MANERA PERMANENTEMENTE
* Promover cultura del bienestar: ejercicio, manejo del estrés, descansos continuos, alimentación saludable.
* Establecer objetivos de forma clara y precisa de acuerdo con cada área de la empresa.
* Desarrollar líderes no jefes.
* Incentivar la búsqueda de objetivos personales.
Mail: l.gil@demcomkt.com
Twitter: @LuisGilOjeda



