Relevo Generacional
En el año 2000 para obtener el título como Abogado en la Facultad de Derecho de mi alma mater la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, escribí la Tesis: “Proyecto de un Nuevo Sistema Político Mexicano”, hace veintiún años en ese precario esfuerzo discursivo, relataba como concebía el país un joven inquieto que, desde la trinchera ciudadana observaba como la inercia de un sistema político caduco envolvía y en ocasiones ahogaba el vitalismo de personas bien intencionadas que poco o nada podían hacer por cambiar un monstruo que parecía tener vida propia.
Desde la óptica del derecho los cambios parecían darse a cuenta gotas, al tiempo que, por ejemplo, en aquellos ayeres desde los espacios que se nos abrían en los Institutos de la Juventud, muchos de mi generación levantabamos la voz para que los derechos humanos se reconocieran en la Constitución.
Era el México de principios del siglo XXI, nos sentimos un poco privilegiados de poder presenciar la primera alternancia en el Poder Ejecutivo Federal con la llegada de un partido distinto al que gobernó más de setenta años de forma continua, aún recuerdo al Doctor Zedillo reconociendo por primera vez que los resultados no le favorecían a su partido; sin embargo, con el transcurrir de los sexenios prevalecía la sensación de que todo cambiaba para seguir exactamente igual.
Así, las mismas preguntas planteadas en aquella tesis universitaria seguían vigentes, con asombro cada vez mayúsculo fui testigo -como Usted amable lector-, de la mutación de personajes de la vida política nacional y local que sin decoro alguno cambiaban de partido cada proceso electoral, sin importar las ideas, ni los principios, sólo importaba aparecer una vez más en la boleta, antes férreos defensores de la derecha, tres años después declarados servidores de la izquerda.
Es cierto, que es de sabios cambiar, nadie puede discutir tremenda máxima, se vale recalcular la ruta, pero lo que un ser humano no puede ni debe perder jamás es la esencia de su pensamiento, es decir, válido cambiar siempre que sea para crear algo mejor y distinto, no para pertenecer a lo que se denosta o mucho menos en lo que no se cree, pues ahí se pierde el Ser.
Y entonces frente a ese panorama, un grupo de entusiastas contemporáneos que habitamos a lo largo y ancho de este maravilloso país, hoy casi todos entre los treintas y cuarentas, con la incorporación de brillantes jóvenes millenials y por supuesto de gente mayor con un corazón rebelde que nos inspira; decidimos dar un paso al frente, desde nuestros muy distintos espacios de influencia, en lo público, en lo privado e incluso en distintos partidos políticos.
Hemos coincidido que uno de los grandes diques que no han permitido la evolución de un viejo a un nuevo sistema político, es la inmovilidad de un caduco, obsoleto, retrógrada, alquilosado sistema político mexicano, sostenido por los sobrevivientes de una generación que se auto proclamó “clase política” y que permanece en espacios de decisión, pero decide mal pues le asusta el cambio y ya le falló a México.
Una generación que sigue defendiendo las energías contaminantes, que de un modo insólito se afera a un modelo de Estado machista y patriarcal, que encubre la violencia y que desconoce que la presunción de inocencia ya no podrá jamás estar por encima del agravio y la exigencia de justicia pronta y expedita de mujeres violentadas, cuyos derechos fundamentales también son tutelados por principios constitucionales.
Esa generación, cuyo problema no es su edad, sino el no entender el mundo ni el país, entender que los Jueces, Magistrados y Ministros no son enemigos, sino garantes del Estado Constitucional y Democrático de Derecho. Y entender que la historia de este país no se reduce a pugnas decimonómicas entre conservadores y liberales.
Por eso estimado lector, le comparto que llegado el momento, si la vida me concede el privilegio, seguiré el ejemplo de mi abuelo y de mi padre, retirarme al llegar la sexta década, cuidar con ternura a los nietos, aconsejar a los hijos y permitir sin resistir, que una nueva generación nos releve, cumpliendo a cabalidad el hermoso ciclo de la existencia.
Buen inicio de semana.
Twitter @Jorge_Andrés78.
jorgeandres.manoizquierda@gmail.com.
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