Salvar a México mediante Federalismo efectivo
Si Madero proclamó en 1910 el Sufragio Efectivo y la No Reelección como bandera para implantar la democracia y la justicia social, hoy vemos que no fue suficiente. El respeto al voto no ha permitido por sí solo, alcanzar un sistema social y político justo, democrático, moderno y civilizado. LA SALVACIÓN DE MÉXICO será mediante un sistema federal auténtico que distribuya con equidad social el poder, el saber y el tener, para no volver a caer en manos de un gobernante inepto; ni depender de una maquinaria política centralista y corrupta que tantos daños causa a la sociedad.
Me parece que hoy es el tiempo en el que tenemos que ir pensando los mexicanos en el mediano y largo plazo. Cómo queremos que sea nuestro país, una vez que se vaya AMLO. Sacar provecho de la mala experiencia que nos ha dejado su mal gobierno, para no caer otra vez en manos de un gobernante autócrata, corrupto y abusivo. Si amamos a México, si queremos lo mejor para las próximas generaciones, debemos pensar en grande. Reconocer claramente que las soluciones nunca vendrán de un solo hombre por bueno y capaz que pueda ser. Las soluciones solo se darán con la participación activa, inteligente y responsable de todos los mexicanos actuando en sus respectivos territorios de vida, en los gobiernos locales, es decir, ayuntamientos y gobiernos estatales, tomando decisiones y acciones de amor a México y a los mexicanos. HACER REALIDAD EL PRINCIPIO FEDERAL.
No es necesario inventar el hilo negro. Solo hay que utilizarlo. Lo inventaron hace ya siglo y medio nuestros ancestros que pensaron al federalismo como la mejor forma de organizar al país. También lo han pensado y lo aplican con sus variantes, los países más fuertes y desarrollados del planeta.
México es, conforme a nuestra Constitución y nuestra historia, un país federal o federalista, por lo cual, históricamente se ha luchado en siglos pasados, al costo de miles de vidas y penurias de todo tipo. Po ello, duele ver que ninguno de los gobiernos de los últimos 60 u 80 años, aún de distinto origen partidista, hayan tenido la capacidad ni la voluntad de organizar a nuestra nación con un genuino sentido de la Democracia, para que no sea una autoridad sola, el gobierno central, el que intente resolver los grandes problemas nacionales, porque el país no avanza ni sale de su atraso social, económico y político. Es indispensable, por elemental sentido común y racionalidad, que se distribuyan con genuino sentido de EFICACIA POLÍTICA, las facultades, las responsabilidades y el presupuesto público, entre los estados y los municipios de la nación.
El centralismo y el presidencialismo con mentalidad imperial con que nuestros gobernantes, sobre todo el actual, se han conducido, es, a mi juicio, una de las principales causas de los problemas de todo tipo que hoy sufrimos todos los mexicanos. Los resultados de los gobiernos centralistas o centralizadores, han sido verdaderamente catastróficos. Los embates del actual presidente para añadir cada vez más y más poder a su mandato, destruyendo instituciones y dilapidando el presupuesto según sus intereses electoreros, están dañando más seriamente que nunca, a México y a los mexicanos. Tiempos vendrán a no dudarlo, en que la política y los tomadores de decisiones del país tendrán que entenderlo.
Pero mientras ello ocurre, es necesario que los ciudadanos mexicanos entendamos que la única, la verdadera y permanente solución de nuestros grandes problemas sociales, será la democratización del poder. ¿Cómo? Distribuyendo con sentido de justicia y eficacia reales, el poder, las atribuciones, las responsabilidades y el presupuesto, con inteligencia y sensatez.
La solución a la violencia generalizada en gran parte del territorio mexicano, no se resuelve con enviar grandes contingentes de la Guardia Nacional, como pretende el presidente en su lunática y disparatada, y hasta criminal “estrategia” de abrazos a la delincuencia. Nada de eso, esas medidas son demagogia pura, no son una solución, son como de relumbrón, como para simular que algo se está haciendo. mientras duran unos días o semanas si acaso, los patrullajes de la GN, porque más se tardan en salir de las zonas afectadas, para que los grupos criminales vuelvan a hacer de las suyas. Pero eso sí, le sirve al presidente para aparecer ante los medios junto con los secretarios de Defensa y Marina, en sus fastidiosas mañaneras informando que todos los días se levantan muy temprano para analizar sus supuestos o aparentes avances, porque la trágica realidad los ha rebasado.
Parece que no entiende el presidente, o no quiere entender, que en un territorio como el de nuestro país, con la población de casi 130 millones de habitantes y la gran variedad de costumbres, estilos y formas de ser existentes, lo único pertinente y eficaz, conforme a nuestro régimen federal, es, dejar que sean las regiones, los estados y los municipios, quienes tomen en sus manos esa enorme responsabilidad: PROTEGER Y CUIDAR LA SEGURIDAD DE TODOS LOS MEXICANOS, que es el primer deber de quienes gobiernan. Luego viene todo lo demás: Salud, Economía, Educación, etc.
Así no se resuelve la violencia, presidente, solo se está actuando en lo mediático, para engañar a la población mexicana. Las únicas medidas eficaces para empezar a devolver a millones de familias que la sufren cada día, es hacer un esfuerzo permanente y persistente que imparta castigo efectivo a los perpetradores. Mandar por unos días, a la GN no resuelve nada, eso es sencillo y aparatoso, solo para la foto, pero la solución, por más que le busquen, la única, es:
Empezar por apoyar a los municipios del país, en especial a los 150 o 200 que la padecen con mayor intensidad y registran el 80 o 90% de los hechos de violencia, para que desarrollen cuerpos de Policía municipal y estatales, cuyos elementos, hombres y mujeres, sean debidamente reclutados, con preparación, alta escolaridad y antecedentes limpios, para integrar una nueva etapa en la historia de la lucha contra el crimen, dejando la responsabilidad de su actuación en las manos de autoridades locales electas, es decir, Ayuntamientos y Gobiernos estatales, para que destinen presupuestos suficientes para capacitación permanente de personal, equipamiento moderno y suficiente y salarios dignos y justos para ser representantes confiables de la sociedad que les paga su remuneración. Posteriormente, que los órganos de impartición de justicia, fiscalías y jueces bien remunerados, reciban atención y supervisión adecuadas, de autoridades superiores, como pueden ser la Secretaría de Gobernación, la Fiscalía General de la República, congresos locales y hasta el propio Congreso federal. Solo así.
Si no . . . ¿Cómo?
alr020637@gmail.com
VIVA UCRANIA LIBRE! MUERA EL IMPERIALISMO RUSO!
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