Después de una obsesión por el progreso construido a partir del uso del modelo organizacional burocrático, nos encontramos en una etapa de transición que se enfrenta a una sociedad atrapada en la complejidad y hostilidad de su entorno. Es decir, que después de una etapa de confianza en la estructuración y planeación de la sociedad para evitar la incertidumbre, los potosinos nos encontramos ante una realidad más compleja, generada, entre muchos otros factores, por el desarrollo tecnológico, por lo que la ambigüedad es la constante en las sociedad contemporánea de nuestra entidad.
En un mundo complejo y ambiguo, las categorías analíticas del modelo burocrático es rebasado por realidades socialess concretas que adoptan otras formas que responden a lógicas de acción que van más allá de la racionalidad técnica de los problemas, por lo que es necesario considerar la lógica social y políticas de los actores, las cuales son construidas a partir de sus referentes culturales, por lo que categorías analíticas como: estructura, normas, procedimientos y planes, poco dicen de la realidad social local, por ello se requiere reconstruir sus procesos de acción colectiva.
En un mundo globalizado caracterizado por la ambigüedad y la incertidumbre, las sociedades se caracteriza por que tienden a la subdivisión, la automatización y la descentralización, las cuales plantean una nueva forma de concebir el análisis social; esta nueva perspectiva de estudio debe considerar aspectos como: complejización del entorno, el incremento de la competitividad; la existencia de fronteras organizacionales difusas, el incremento de la turbulencia del entorno y ambigüedad interna, la adopción de estructuras flexibles, la obsesión por la productividad y la excelencia; la automatización de los procesos y la demanda por la rendición de cuentas.
Desde la perspectiva de racionalidad limitada se plantea que la acción racional es substituida por una racionalidad colectiva; el conocimiento empírico por la construcción social local y el lenguaje visto como representación e instrumento para la acción. Para el estudio de estas nuevas realidades, es necesaria una reconstrucción conceptual y metodológica creadas para interpretar realidades sociales de los países desarrollados; esto significa plantear a las organizaciones que la conforman como un constructo social local, lo que requiere un transito de un énfasis por el estudio de los aspectos cuantitativos a una preocupación por los aspectos cualitativos de la estructura y funcionamiento organizacional. Esta postura implica cuestionar tres aspectos básicos de la organización burocrática, la racionalidad, la cohesión y la clara separación de interior y un exterior de la organización.
La llegada de la globalización plantea que el funcionamiento social es un proceso de planeación, organización, coordinación y control dinámico e incierto; por lo que se pone énfasis en el reemplazo de la racionalidad individual por una negociación colectiva de la misma, en la importancia de la influencia del entorno social en los acuerdos de acción colectiva.
La globalización con pulverización política y social obliga ha abandonar el concepto de sociedad monolítica y racional, por uno que reconozca la heterogeneidad de sus formas de organización, la existencia de un orden local construido a partir de aspectos culturales profundos, por lo que los actores politicos y sociales en San Luis Potosí, no pueden ser entes homogéneos y completamente racionales, sino entes fraccionados, construidos por relaciones de poder, con ello se abandona la visión monolítica de los individuos y se perciben como entes heterogéneos y dinámicos.
meic2003@hotmail.com
En un mundo complejo y ambiguo, las categorías analíticas del modelo burocrático es rebasado por realidades socialess concretas que adoptan otras formas que responden a lógicas de acción que van más allá de la racionalidad técnica de los problemas, por lo que es necesario considerar la lógica social y políticas de los actores, las cuales son construidas a partir de sus referentes culturales, por lo que categorías analíticas como: estructura, normas, procedimientos y planes, poco dicen de la realidad social local, por ello se requiere reconstruir sus procesos de acción colectiva.
En un mundo globalizado caracterizado por la ambigüedad y la incertidumbre, las sociedades se caracteriza por que tienden a la subdivisión, la automatización y la descentralización, las cuales plantean una nueva forma de concebir el análisis social; esta nueva perspectiva de estudio debe considerar aspectos como: complejización del entorno, el incremento de la competitividad; la existencia de fronteras organizacionales difusas, el incremento de la turbulencia del entorno y ambigüedad interna, la adopción de estructuras flexibles, la obsesión por la productividad y la excelencia; la automatización de los procesos y la demanda por la rendición de cuentas.
Desde la perspectiva de racionalidad limitada se plantea que la acción racional es substituida por una racionalidad colectiva; el conocimiento empírico por la construcción social local y el lenguaje visto como representación e instrumento para la acción. Para el estudio de estas nuevas realidades, es necesaria una reconstrucción conceptual y metodológica creadas para interpretar realidades sociales de los países desarrollados; esto significa plantear a las organizaciones que la conforman como un constructo social local, lo que requiere un transito de un énfasis por el estudio de los aspectos cuantitativos a una preocupación por los aspectos cualitativos de la estructura y funcionamiento organizacional. Esta postura implica cuestionar tres aspectos básicos de la organización burocrática, la racionalidad, la cohesión y la clara separación de interior y un exterior de la organización.
La llegada de la globalización plantea que el funcionamiento social es un proceso de planeación, organización, coordinación y control dinámico e incierto; por lo que se pone énfasis en el reemplazo de la racionalidad individual por una negociación colectiva de la misma, en la importancia de la influencia del entorno social en los acuerdos de acción colectiva.
La globalización con pulverización política y social obliga ha abandonar el concepto de sociedad monolítica y racional, por uno que reconozca la heterogeneidad de sus formas de organización, la existencia de un orden local construido a partir de aspectos culturales profundos, por lo que los actores politicos y sociales en San Luis Potosí, no pueden ser entes homogéneos y completamente racionales, sino entes fraccionados, construidos por relaciones de poder, con ello se abandona la visión monolítica de los individuos y se perciben como entes heterogéneos y dinámicos.
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