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Sobre rieles

Por Miguel Ángel Hernández Calvillo

Septiembre 05, 2023 03:00 a.m.

A

Así podría decirse que camina el proyecto de la Cuarta Transformación en el país: de manera segura y estable. Como todo proyecto, por definición abierto, pero también anclado en una sólida base que le ha dado el actual gobierno federal, la 4T se encamina a consolidar su avance en el próximo sexenio. Las imágenes que han circulado en estos días, con los recorridos de prueba del Tren Maya en el sureste del país, son muestra irrefutable de que sí es posible transformar de fondo la realidad del país en beneficio del desarrollo nacional. ¿Quién puede objetar que la recuperación del transporte ferroviario para los mexicanos es digno de encomio, luego de la infame privatización empujada por Ernesto Zedillo? Y el que quiera objetar, dijo el clásico, pues… qué objete. Más aún, ¿cómo olvidar el agravio de Zedillo cuando apareció como accionista privilegiado de una de las empresas extranjeras beneficiadas con la privatización ferroviaria? Volvemos a lo planteado por Walter Benjamin: articular el pasado no es superponer capas y capas de acontecimientos históricos sin algún significado, basta con tener vivo el recuerdo de lo que ha implicado un hecho en un momento de peligro.

Los ferrocarriles han sido sinónimo de progreso y desarrollo. Se puede conceder que en los inicios de la modernidad capitalista, como toda acumulación salvaje que precede a otras más refinadas, la incursión de los ferrocarriles haya contribuido a generar ciertos problemas entre comunidades originarias que se vieron sorprendidas por el paso de las locomotoras, como lo señaló en su célebre texto John Coatsworth para el caso de las vías férreas tendidas en los inicios del porfiriato, a fines del siglo XIX. Consolidar el mercado interno era precondición ineludible para posibilitar el dominio del capital industrial sobre el capital comercial. Pero ahora, se trata de algo distinto, en primer lugar, como se ha venido haciendo con otros sectores productivos y económicos, no se puede aspirar a lograr el desarrollo nacional si no se generan condiciones propias para la reproducción social ampliada de una formación social, en términos del trabajo y hasta del capital mismo. Ferrocarriles, aeropuertos, carreteras, puertos, refinerías, bancos y otros elementos fundamentales y estratégicos, con orientación social, por supuesto.

Tan impactante ha sido el primer viaje de prueba del Tren Maya, socialmente hablando, que el ungimiento de la abanderada de la coalición de intereses económicos y políticos de la oposición de derecha pasó a segundo plano y las concentraciones públicas para festinarlo se vieron  medio desangeladas. Ya lo habíamos adelantado en este espacio: la atención estará puesta en lo que se defina, en unas horas más, por parte de la Comisión de Encuestas de Morena. Allí también camina sobre rieles el proceso para elegir a quien represente a los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación. No se avizora mayor conflicto por lo que, desde hace tiempo, la mayoría de casas encuestadoras serias ha presentado como tendencia prácticamente irreversible en favor de Claudia Sheinbaum. Por cierto, como señal adicional, la cúpula empresarial del país se reunió hace poco con Claudia y, a juzgar por imágenes y declaraciones de quienes participaron, la confianza de ese sector en el derrotero que sigue el desarrollo del país… también corre sobre rieles. O sea.