Solo la participación ciudadana soluciona...
En mi carácter de ciudadano, decidí asistir el pasado miércoles, a la protesta pública y libre de muchos vecinos de San Juan de Guadalupe, y de otras colonias, para manifestar ante los represen-tantes del gobierno estatal y del municipal, que no estaban de acuerdo con el anuncio de una obra que se realizaría al costo de 120 millones de pesos, remover o quitar más de 850 árboles y, según palabras del propio gobernador, para “modernizarla”.
Gracias a la participación pública, ENÉRGICA Y PACÍFICA de los ciudadanos en la calle, muchos de ellos de San Juan de Guadalupe, pero también de otros barrios y colonias aledañas de la ciudad, y la de muchos ciclistas usuarios que se unieron a la protesta, y que usan las ciclovías de Himno Nacional cada día para ir y regresar a la escuela o al trabajo, se logró que el gobierno del estado echara para atrás, ese proyecto que no tenía el debido respaldo técnico, documentado y visible para los habitantes de las colonias aledañas ni el de los muchos, miles tal vez, de usuarios de las ciclovías que, piden que las dejen como están y tan solo que se les dé mantenimiento y conservación que toda obra pública o privada, necesita.
Ante la fuerte resistencia de varios cientos de ciudadanos y mediante su diálogo enérgico pero respetuoso con los funcionarios, no observé ningún tipo de manipulación política, EN ABSOLUTO, solo vimos y escuchamos la voz libre de los ciudadanos que razonaban y pedían pacíficamente, que se les mostrara el proyecto por escrito, cosa que no pudieron hacer, ¿porqué? Pues muy sencillo, porque no lo había, como tampoco habían cumplido el requisito legal de la Manifestación de Impacto Ambiental. Por lo visto, no me quedó duda que era una simple ocurrencia ¿de quién? Pues de quien tiene el poder, que no la autoridad, para hacer esos desplantes, el gobernador del estado.
La manifestación pacífica de los ciudadanos en la vía pública, ya se va haciendo cada vez más necesaria, para detener los excesos o abusos de cualquier gobernante que no respeta la Ley ni a los ciudadanos libres. El gobierno estatal y el ayuntamiento no son los dueños de la ciudad, sino sus habitantes, quienes con su trabajo y sus impuestos sostienen al erario público y reclaman cuentas claras, transparencia total, así como información clara y completa del uso que se les dará a los enormes préstamos con que están endeudando al estado, y que comprometen las finanzas públicas de los años venideros en los que habrá que pagarlos, con cargo a las obras y servicios que no podrán ejecutarse.
Falta ver si el alcalde Galindo Ceballos es capaz de ejercer la autonomía que la Ley le otorga al Municipio, para que sea respetada su independencia como institución representativa de los ciudadanos, para que asuma las responsabilidades que la ley le señala, entre las cuales se encuentra la de conservación y mantenimiento de las vialidades. Porque si no cumple cada nivel de gobierno con sus respectivas responsabilidades, surge la confusión y el manejo indebido de los presupuestos. No le corresponde al gobierno del estado reencarpetar vialidades. Sería mucho mejor que se dedique a trabajar en serio para cumplir su compromiso de “un San Luis seguro y sin miedo”, porque la verdad es que está desatada la ola de delincuencia, robos y violencia.
La manifestación de los vecinos de San Juan de Guadalupe y de algunas otras colonias, a mi parecer demuestra un nuevo despertar del espíritu cívico ciudadano, que se expresa con su presencia pública en la calle para defender a su ciudad, a su municipio, de la depredación, del daño a la seguridad vial, al erario público y al medio ambiente que, por obtener beneficios económicos para a algunos vivales, este tipo de obras se llevan a cabo sin siquiera existir un proyecto por escrito debidamente específico y claro, que demuestre su justificación y beneficios, ni tampoco con una MANIFESTACIÓN DE IMPACTO AMBIENTAL”, como señala la Ley.
La voz ciudadana se manifestó en paz y con respeto, pero a la vez, con energía, haciendo cuestionamientos a los funcionarios presentes, pidiendo que se les mostrara el Proyecto y la Manifestación de Impacto Ambiental, debidamente sustentados en información y argumentos válidos. Pues no, no pudieron mostrar ni el Proyecto escrito, ni la manifestación. ¿Por qué? Pues ¡Claro!, simplemente porque no existen.
Esto significa que el gobierno del estado pensaba arrancar y terminar esa obra que tendría un costo que habían anunciado originalmente en 120 millones de pesos, sin los más mínimos estudios técnicos que lo justificaran, y que iba a empezar por suprimir más de 850 árboles, que embellecen a nuestra ciudad y mejoran la calidad del aire que respiramos todos los días.
También se les manifestó a los funcionarios del estado y del ayuntamiento ahí presentes, con claridad, el malestar permanente por el temor a ser víctimas de robos, asaltos y otros delitos, que cada día van en aumento. Lo cual se observa no solo en San Juan de Guadalupe, sino en casi todos los barrios y colonias, reduciendo la calidad de vida de toda la población y observando que no hay respuesta de las autoridades para frenarlo y reducirlo. Y cuando acude la patrulla, sí acude, sabe ¿Qué? Siempre llegan precisamente, cuando los delincuentes hace ya rato que “volaron”.
¡Enhorabuena por la manifestación del miércoles! Ningún país prospera y mejora como sociedad, sin la participación activa y valiente de sus ciudadanos. Ellos dieron un buen ejemplo de valor civil, que es lo que se necesita para que el país se transforme hacia la Democracia con Libertad, Justicia y respeto a la Ley.
alr020637@gmail.com
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