No es la forma de gobierno lo que constituye
la felicidad de una nación sino las virtudes
de sus jefes y magistrados
Aristóteles
Según la Constitución que juraron cumplir, y hoy la pisotean, los diputados no tienen facultades para usar dinero público en “gestoría y apoyos” a los ciudadanos y cometen otro segundo delito cuando falsifican facturas y personas para robar. La verdad, causan vergüenza.
Pero, como que hay algo que no encaja. Algo falta o algo sobra en la información publicada en casi todos los medios locales. Porque ¿Son los diputados panistas los únicos que están inmiscuidos en el escándalo del desvío de recursos por los falsos apoyos que brindan a ciudadanos vivos y muertos, o reales y falsos, para embolsarse recursos del erario público mediante la falsificación de facturas y suplantación de personas? O ¿Existe una oculta intención electorera en dar a conocer con pelos y señales la “operación Facturagate” de cinco de los miembros de la fracción panista del congreso, que podría ayudar mucho a los otros partidos (PRI y PRD principalmente) en los procesos electorales ya en curso? Porque de ser así, todos los demás miembros del congreso, aun si no incurren en ese delito, resultarían cómplices por ignorar o permitir esas prácticas. Activos o pasivos, pero cómplices por su negligencia o indiferencia ante esos hechos que no solo denigran aun más de lo que ya está, al poder legislativo del estado, sino a todos los ciudadanos potosinos que al elegirlos, los nombramos nuestros representantes. Seguimos en espera de ver para qué sirven las dos fiscalías con titular “a modo” del ejecutivo estatal.
-------------------0-------------------
Creo que si somos realistas y consideramos el hecho indiscutible de que una buena parte de los recursos que los políticos priistas le han sustraído a los mexicanos, además de los que se embolsan, van a parar a las arcas del PRI, para comprar apoyos y silencios en los medios de comunicación y en muchos de los “comunicadores” profesionales que también engordan sus bolsillos en las épocas electorales. Así lo enseña nuestra historia política, en la que el partido dominante que fue el PRI, “enseñó”, transmitió una viciada pedagogía política a los mexicanos, durante décadas de poder absoluto, una cultura, sub-cultura más bien, en la que los principios y valores éticos de una democracia realmente republicana, eran pisoteados, burlados una y otra vez. La subcultura del “fraude electoral patriótico”, de que “el que no tranza no avanza”, del “año de Hidalgo (ya sabe usted ch. a su m. el que deje algo)”, el de que “un político pobre es un pobre político” (Carlos Hank González) y el también famoso y no menos cínico“, “no pido que me den, sino que me pongan donde haya”.
Muy atareados en progresar en lo personal, en darle a nuestras familias un buen nivel de vida, en disfrutar de la vida pasándola bien y en formar un patrimonio para la vejez, muchos mexicanos nos olvidamos del cumplimiento de nuestros deberes cívicos, de nuestras responsabilidades para con la sociedad. Se nos pasó por alto el hecho de que tarde o temprano recogeríamos el fruto amargo de nuestra indiferencia hacia la corrupción, la arbitrariedad del poder y hacia las carencias inadmisibles de nuestros congéneres. Eso es lo que ha atrasado a este país.
Cada día, o casi, siguen saliendo a la luz pública nuevos escándalos y noticias que ensombrecen más y más el panorama de la vida pública de este país, que parece que continúa cuesta abajo en su rodada, como dice la letra de un conocido tango argentino, por la oprobiosa corrupción que nos ahoga y su alto grado de impunidad. Las acusaciones de corrupción en contra de un candidato a la presidencia, Ricardo Anaya, que provienen claramente del pavor presidencial a tener que enfrentar graves cargos si éste llega a la presidencia, revelan que Enrique Peña Nieto está decidido a usar todos los peores recursos a su alcance, para detenerlo. Pervertir aun más a las instituciones de la Nación, como a la PGR, que en unos cuantos días levantó una intensa investigación contra Anaya, sin que hasta el momento, se hayan atrevido a someterlo a proceso penal. ¿Porqué? Sencillamente porque no tienen sustento jurídico las acusaciones. Todo es mediático. Si tuvieran pruebas, creo que ya hace tiempo lo habrían procesado y seguramente, condenado.
Además los medios y algunos comunicadores ya “arreglados” con el PRI, ocultan el hecho de que las acusaciones sin comprobar contra Anaya, no se refieren a dinero público, sino a un supuesto enriquecimiento excesivo en operaciones inmobiliarias en las que no se le ha comprobado respon sabilidad, en tanto que callan los gigantescos desvíos de la Estafa Maestra por miles de millones de pesos propiedad de los mexicanos, donde sí resultan con alta responsabilidad José Antonio Meade, Rosario Robles, Ruiz Esparza, y Alfredo del Mazo, entre otros, que fue investigada y documentada ampliamente por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y Animal Político, en la que se le
saquearon al erario nacional más de 7 MIL 400 MILLONES de pesos. Sobre esta monstruosa “operación” revelada desde septiembre pasado, la PGR guarda silencio.
El PRI de Peña quiere repetir la sucia maniobra que le hicieron a Josefina Vázquez Mota el año pasado como candidata a la gubernatura en el Edomex, que fue acusada de un desvío de varios cientos de millones de pesos, lo cual le bajó la votación en varios puntos porcentuales, para que una semana antes del día de la elección, cuando el daño a su imagen ya estaba hecho, la PGR la exonerara de toda acusación y cínicamente, le pidieron disculpas. Con Anaya quieren repetir la maniobra, para bajar su creciente apoyo electoral, sin acusación formal, solo mediáticamente, hasta que llegue, o unos días antes, de la fecha electoral.
Adrián Zepeda, el presidente panista a nivel nacional denunció en un programa televisado hace algunos días, que el PRI y EPN, ya saben desde ahora que es imposible que su candidato Meade, gane la elección, por lo que van a emplear cualquier cantidad de dinero sí, de esa inmensa suma que les han generado sus latrocinios como el de la Estafa Maestra, como el de PEMEX-ODEBRECHT, como el de la española OHL o como los enormes desvíos de sus colegas los ex gobernadores priistas Duartes, Borge, Moreiras, etc., para impedir que Anaya pueda darle alcance a AMLO, que es quien ha prometido en su canto de Amor y Paz que no perseguirá a nadie, podría haberle ya ofrecido impunidad a Peña y a su grupo de políticos corruptos. El sentido común, la lógica más sencilla indican que es altamente probable que Peña Nieto y AMLO hayan entrado en “arreglos” bajo la mesa, si se toma en consideración el hecho de que el PRI, ya sabe desde ahora, como se los ha venido repitiendo Anaya desde hace un par de meses, que ya perdieron la elección y que Anaya, bien podría remontar la distancia que lo separa de AMLO, en los tres meses y medio que faltan para la elección.
lujambio06@hotmail.com
la felicidad de una nación sino las virtudes
de sus jefes y magistrados
Aristóteles
Según la Constitución que juraron cumplir, y hoy la pisotean, los diputados no tienen facultades para usar dinero público en “gestoría y apoyos” a los ciudadanos y cometen otro segundo delito cuando falsifican facturas y personas para robar. La verdad, causan vergüenza.
Pero, como que hay algo que no encaja. Algo falta o algo sobra en la información publicada en casi todos los medios locales. Porque ¿Son los diputados panistas los únicos que están inmiscuidos en el escándalo del desvío de recursos por los falsos apoyos que brindan a ciudadanos vivos y muertos, o reales y falsos, para embolsarse recursos del erario público mediante la falsificación de facturas y suplantación de personas? O ¿Existe una oculta intención electorera en dar a conocer con pelos y señales la “operación Facturagate” de cinco de los miembros de la fracción panista del congreso, que podría ayudar mucho a los otros partidos (PRI y PRD principalmente) en los procesos electorales ya en curso? Porque de ser así, todos los demás miembros del congreso, aun si no incurren en ese delito, resultarían cómplices por ignorar o permitir esas prácticas. Activos o pasivos, pero cómplices por su negligencia o indiferencia ante esos hechos que no solo denigran aun más de lo que ya está, al poder legislativo del estado, sino a todos los ciudadanos potosinos que al elegirlos, los nombramos nuestros representantes. Seguimos en espera de ver para qué sirven las dos fiscalías con titular “a modo” del ejecutivo estatal.
-------------------0-------------------
Creo que si somos realistas y consideramos el hecho indiscutible de que una buena parte de los recursos que los políticos priistas le han sustraído a los mexicanos, además de los que se embolsan, van a parar a las arcas del PRI, para comprar apoyos y silencios en los medios de comunicación y en muchos de los “comunicadores” profesionales que también engordan sus bolsillos en las épocas electorales. Así lo enseña nuestra historia política, en la que el partido dominante que fue el PRI, “enseñó”, transmitió una viciada pedagogía política a los mexicanos, durante décadas de poder absoluto, una cultura, sub-cultura más bien, en la que los principios y valores éticos de una democracia realmente republicana, eran pisoteados, burlados una y otra vez. La subcultura del “fraude electoral patriótico”, de que “el que no tranza no avanza”, del “año de Hidalgo (ya sabe usted ch. a su m. el que deje algo)”, el de que “un político pobre es un pobre político” (Carlos Hank González) y el también famoso y no menos cínico“, “no pido que me den, sino que me pongan donde haya”.
Muy atareados en progresar en lo personal, en darle a nuestras familias un buen nivel de vida, en disfrutar de la vida pasándola bien y en formar un patrimonio para la vejez, muchos mexicanos nos olvidamos del cumplimiento de nuestros deberes cívicos, de nuestras responsabilidades para con la sociedad. Se nos pasó por alto el hecho de que tarde o temprano recogeríamos el fruto amargo de nuestra indiferencia hacia la corrupción, la arbitrariedad del poder y hacia las carencias inadmisibles de nuestros congéneres. Eso es lo que ha atrasado a este país.
Cada día, o casi, siguen saliendo a la luz pública nuevos escándalos y noticias que ensombrecen más y más el panorama de la vida pública de este país, que parece que continúa cuesta abajo en su rodada, como dice la letra de un conocido tango argentino, por la oprobiosa corrupción que nos ahoga y su alto grado de impunidad. Las acusaciones de corrupción en contra de un candidato a la presidencia, Ricardo Anaya, que provienen claramente del pavor presidencial a tener que enfrentar graves cargos si éste llega a la presidencia, revelan que Enrique Peña Nieto está decidido a usar todos los peores recursos a su alcance, para detenerlo. Pervertir aun más a las instituciones de la Nación, como a la PGR, que en unos cuantos días levantó una intensa investigación contra Anaya, sin que hasta el momento, se hayan atrevido a someterlo a proceso penal. ¿Porqué? Sencillamente porque no tienen sustento jurídico las acusaciones. Todo es mediático. Si tuvieran pruebas, creo que ya hace tiempo lo habrían procesado y seguramente, condenado.
Además los medios y algunos comunicadores ya “arreglados” con el PRI, ocultan el hecho de que las acusaciones sin comprobar contra Anaya, no se refieren a dinero público, sino a un supuesto enriquecimiento excesivo en operaciones inmobiliarias en las que no se le ha comprobado respon sabilidad, en tanto que callan los gigantescos desvíos de la Estafa Maestra por miles de millones de pesos propiedad de los mexicanos, donde sí resultan con alta responsabilidad José Antonio Meade, Rosario Robles, Ruiz Esparza, y Alfredo del Mazo, entre otros, que fue investigada y documentada ampliamente por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad y Animal Político, en la que se le
saquearon al erario nacional más de 7 MIL 400 MILLONES de pesos. Sobre esta monstruosa “operación” revelada desde septiembre pasado, la PGR guarda silencio.
El PRI de Peña quiere repetir la sucia maniobra que le hicieron a Josefina Vázquez Mota el año pasado como candidata a la gubernatura en el Edomex, que fue acusada de un desvío de varios cientos de millones de pesos, lo cual le bajó la votación en varios puntos porcentuales, para que una semana antes del día de la elección, cuando el daño a su imagen ya estaba hecho, la PGR la exonerara de toda acusación y cínicamente, le pidieron disculpas. Con Anaya quieren repetir la maniobra, para bajar su creciente apoyo electoral, sin acusación formal, solo mediáticamente, hasta que llegue, o unos días antes, de la fecha electoral.
Adrián Zepeda, el presidente panista a nivel nacional denunció en un programa televisado hace algunos días, que el PRI y EPN, ya saben desde ahora que es imposible que su candidato Meade, gane la elección, por lo que van a emplear cualquier cantidad de dinero sí, de esa inmensa suma que les han generado sus latrocinios como el de la Estafa Maestra, como el de PEMEX-ODEBRECHT, como el de la española OHL o como los enormes desvíos de sus colegas los ex gobernadores priistas Duartes, Borge, Moreiras, etc., para impedir que Anaya pueda darle alcance a AMLO, que es quien ha prometido en su canto de Amor y Paz que no perseguirá a nadie, podría haberle ya ofrecido impunidad a Peña y a su grupo de políticos corruptos. El sentido común, la lógica más sencilla indican que es altamente probable que Peña Nieto y AMLO hayan entrado en “arreglos” bajo la mesa, si se toma en consideración el hecho de que el PRI, ya sabe desde ahora, como se los ha venido repitiendo Anaya desde hace un par de meses, que ya perdieron la elección y que Anaya, bien podría remontar la distancia que lo separa de AMLO, en los tres meses y medio que faltan para la elección.
lujambio06@hotmail.com

