El título de esta colaboración merece una explicación previa, pues, de otro modo, para muchos será críptico, como lo era para mí.
Los emoticonos son una forma de expresión en redes sociales, particularmente en whatsapp, usados para acortar palabras o expresar ideas completas, con el fin de agilizar la comunicación. Se forman a partir de combinación de letras y signos ortográficos que pretenden comunicar un estado de ánimo; han evolucionado, al igual que el entorno gráfico digital, y se han transformado en emojis, ya dibujos perfectamente terminados.
El emoji o emoticono conformado por una X y una D representa los ojos cerrados y la boca abierta, en una gran carcajada, cuyo significado es precisamente ese, reir a carcajadas. Las nuevas, muy nuevas generaciones han incorporado este tipo de expresiones, más allá de lo escrito, incluso en conversaciones directas y habladas.
Se preguntará el lector la razón de estos comentarios. Es muy simple: tengo un hijo de doce años, recién cumplidos, que es mi puente con este dinámico mundo que se vive hoy por hoy.
Jorge es una persona noble, cariñosa, expresiva; ¿qué tanto se puede confiar en un padre que habla de su hijo? Me queda claro que poco, pues siempre el amor mueve las percepciones.
Sin embargo, Jorge se ha convertido en un guía y mentor incuestionable en muchas cosas.
Tiene una indudable habilidad en materia de videojuegos, en los cuales me da una capacitacion detallada y amplia que, ya en uso, demuestra que fue sembrada en tierra infértil, porque pierdo estrepitosamente donde él triunfa escandalosamente. El maestro ve con conmiseración al aprendiz eterno y, pacientemente, me vuelve a explicar. Parecerá banal, pero es un canal de comunicación, de tantos otros, en donde es posible fortalecer ese nexo insustituible de confianza y complicidad que nos une.
Es ahí, cuando lo escucho jugar con sus amigos en línea, que la expresión XD surge, como una forma de expresion que vincula a estos niños que han nacido y viven en un mundo totalmente distinto al nuestro, donde las risas y el XD, dichos en un micrófono (se le dice “micro”, abreviado como todo hoy), querámoslo o no, son la nueva forma de establecer vínculos.
Su afición tecnológica, junto con su creatividad, le han llevado a decir que le gustaría ser youtuber.
Ahí donde haya cejas levantadas, cuestionando tal deseo, su padre, yo, estoy convencido de que, el que su mundo sea distinto al mío a su edad, no lo hace malo per se y que, por el contrario, da opciones justo para personas como Jorge, racionales e irreverente.
Ha demostrado una gran capacidad musical y, con su enorme generosidad, ha aceptado compartir conmigo sus conocimientos y enseñarme lo que sabe de guitarra eléctrica. Si los resultados son iguales que en los videojuegos, lamento informar que no seré Eric Clapton, aunque Jorge, de proponérselo, lo dejará muy atrás..
Jorge ha cumplido doce años el pasado viernes. Han sido doce años que pueden traducirse así: XD
Los emoticonos son una forma de expresión en redes sociales, particularmente en whatsapp, usados para acortar palabras o expresar ideas completas, con el fin de agilizar la comunicación. Se forman a partir de combinación de letras y signos ortográficos que pretenden comunicar un estado de ánimo; han evolucionado, al igual que el entorno gráfico digital, y se han transformado en emojis, ya dibujos perfectamente terminados.
El emoji o emoticono conformado por una X y una D representa los ojos cerrados y la boca abierta, en una gran carcajada, cuyo significado es precisamente ese, reir a carcajadas. Las nuevas, muy nuevas generaciones han incorporado este tipo de expresiones, más allá de lo escrito, incluso en conversaciones directas y habladas.
Se preguntará el lector la razón de estos comentarios. Es muy simple: tengo un hijo de doce años, recién cumplidos, que es mi puente con este dinámico mundo que se vive hoy por hoy.
Jorge es una persona noble, cariñosa, expresiva; ¿qué tanto se puede confiar en un padre que habla de su hijo? Me queda claro que poco, pues siempre el amor mueve las percepciones.
Sin embargo, Jorge se ha convertido en un guía y mentor incuestionable en muchas cosas.
Tiene una indudable habilidad en materia de videojuegos, en los cuales me da una capacitacion detallada y amplia que, ya en uso, demuestra que fue sembrada en tierra infértil, porque pierdo estrepitosamente donde él triunfa escandalosamente. El maestro ve con conmiseración al aprendiz eterno y, pacientemente, me vuelve a explicar. Parecerá banal, pero es un canal de comunicación, de tantos otros, en donde es posible fortalecer ese nexo insustituible de confianza y complicidad que nos une.
Es ahí, cuando lo escucho jugar con sus amigos en línea, que la expresión XD surge, como una forma de expresion que vincula a estos niños que han nacido y viven en un mundo totalmente distinto al nuestro, donde las risas y el XD, dichos en un micrófono (se le dice “micro”, abreviado como todo hoy), querámoslo o no, son la nueva forma de establecer vínculos.
Su afición tecnológica, junto con su creatividad, le han llevado a decir que le gustaría ser youtuber.
Ahí donde haya cejas levantadas, cuestionando tal deseo, su padre, yo, estoy convencido de que, el que su mundo sea distinto al mío a su edad, no lo hace malo per se y que, por el contrario, da opciones justo para personas como Jorge, racionales e irreverente.
Ha demostrado una gran capacidad musical y, con su enorme generosidad, ha aceptado compartir conmigo sus conocimientos y enseñarme lo que sabe de guitarra eléctrica. Si los resultados son iguales que en los videojuegos, lamento informar que no seré Eric Clapton, aunque Jorge, de proponérselo, lo dejará muy atrás..
Jorge ha cumplido doce años el pasado viernes. Han sido doce años que pueden traducirse así: XD

