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La Comisión Estatal del Agua (CEA), negocia con los habitantes de la comunidad Chilares, opositores a la construcción de la presa La Maroma, a quienes se les ha insistido en que conjuntamente con el gobierno federal se puedan construir esas obras de infraestructura, que generen los menores daños y que esas aguas resulten más útiles para todos los habitantes del Altiplano.
Jesús Alfonso Medina Salazar, titular de CEA, reconoció que la instrucción del presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador es muy clara, el erradicar los conflictos sociales, por lo que ese tema está siendo analizando por las autoridades federales.
“Ese punto está en análisis, las obras no se encuentran detenidas, y antes de tomar una decisión es bueno mencionar que esas personas que nos están bloqueando, se encuentran peleando por el tema del acueducto, es por la conducción del agua, ellos argumentan que tienen un decreto presidencial para aguas broncas”.
Explicó que ese decreto será respetado, pero que debe tomarse en cuenta que el agua pluvial no es aprovechada debido a que las aguas broncas son muy difíciles de controlar ante la falta de obras de infraestructura, es decir de ollas de agua a donde se conduzcan esas aguas y puedan almacenarse.
El titular de CEA, indicó que los habitantes de esas localidades son alrededor de mil, de los cuales los que están en contra del proyecto no son más de cien, “estamos dejando a 21 comunidades de Villa de Guadalupe, y de Matehuala sin la probabilidad de contar con un desarrollo sustentable y sin viabilidad de un abastecimiento de agua potable”.
Reconoció que los pozos no resultan aptos, “efectivamente detectamos que los pozos están contaminados y que la calidad del agua no es la adecuada, por eso apostamos por las fuentes superficiales, ya que tienen más sustentabilidad”.








