“El rapto de la interioridad”, un espacio para la reflexión

A través de su libro, Tomás Calvillo Unna, investigador del Colsan llama a los lectores a escapar del circuito tecnológico en el que estamos atrapados día y noche

“El rapto de la interioridad”, un espacio para la reflexión

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El rapto de la interioridad”, es un libro para abrir un espacio de reflexión sobre cómo “estamos amarrados” a los Gadgets, pues desde la mañana hasta la noche “estamos encendidos” y “disque comunicados”, narra Tomás Calvillo Unna, investigador del Colegio de San Luis (Colsan).

La bibliografía de 152 páginas, escrita por Calvillo Unna forma parte de una colección divulgación del Centro de Investigación del Conacyt, Colsan en coedición con Editora Mival- Pulso Diario de San Luis, cuyos textos son una recopilación de publicaciones divulgadas en Sin Embargo Mx.

El entrevistado destaca que la colaboración se dio gracias a Miguel Vallares García y Pablo Valladares García, presidente del Consejo de Administración y director general de Mival, respectivamente, así como de David Eduardo Vázquez Salguero, presidente del Colsan.

En el prólogo del ejemplar, a cargo de Guillermo Zermeño, historiador del Colegio de México (Colmex), argumenta que Calvillo Unna “viene tomando el pulso al paso del tiempo, un tiempo que no respeta y no da respiro a nadie”.

Asimismo, remarca que esa situación no respeta: “Ni al tiempo de los políticos, ni al tiempo de los empresarios, ni al tiempo de los académicos, mucho menos al hombre y a las mujeres de a pie”.

Sentencia que en “El rapto de la interioridad”, Calvillo Unna plantea: “Rescatar ese ‘espacio perdido’ es la propuesta del autor de esta obra al lector. Y lo hace con el ritmo pausado y melódico de una escritura diligente, de trazos cortos y punzantes, compendiosa casi al modo de los manuales de vida como el del Epicteto”.

En entrevista, Tomás Calvillo Unna expone que la sociedad contemporánea ha roto la dimensión tradicional del tiempo y el espacio, pues los individuos se encuentran bajo una de la cual ya no se pueda escapar, sino ahora vivir en el vértigo, la precipitación y la velocidad.

Para el doctor en Ciencias Sociales por el CIESAS-Occidente, existe un desafío y un dilema no sólo a la colectividad y a la sociedad en conjunto, sino a cada uno de los seres humanos en la actualidad.

Sobre este título ¿Qué lo llevó a llamarlo así?
-Por lo mismo, parto de un planteamiento de decir que: Los grandes desafíos históricos que confrontaron a dos grandes modelos en el Siglo XX. Somos herederos de ese siglo. En el siglo XX fueron el modelo socialista que encarnó fundamentalmente la Unión Soviética, y el capitalismo encabezado por los Estados Unidos.

Aduce que mientras que en la Unión Soviética se buscó controlar las libertades intelectuales, de pensamiento y políticas, lo cual evitó el desarrollo científico y tecnológico acelerado, Estados Unidos y Europa Occidental tuvieron un proceso donde la Revolución Industrial pasó a la Revolución actual, fundamentada en los avances tecnológicos, informáticos, digital, bioquímica, etcétera.

Según el integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), el aceleramiento tecnológico permitió el “triunfo” del capitalismo de la sociedad del consumo, concepto basado en la multiplicación de los deseos.

Por lo anterior, aduce que las batallas de hoy en día no son por dominar y conquistar territorios físicos, sino que ahora pretenden sujetar la mente. “Este desarrollo nos obliga a pensar (…) que el último territorio de resistencia que tenemos, es en nuestro interior, es nuestra propia mente”.

Relata que en el ejemplar rememora a los primeros personajes previsores de cómo el ser humano entraría en la dinámica actual de hombre-tecnología, es decir, autores de la ciencia ficción que mediante reflexiones literarias y luego fílmicas dejaron entrever el “estar atrapados” en un “circuito tecnológico”.

“¿Cómo abrimos en nuestra cotidianidad un espacio para la reflexión, un espacio, una pausa para el silencio; una pausa para incorporar ciertas técnicas que nos permitan detener este vértigo en el que vivimos cotidianamente?”, cuestiona el académico.

Calvillo Unna alerta que algo que caracteriza esta actualidad, manipulada a través de las tecnologías de la información y la sociedad de consumo, es la exacerbación, la demasía para todo y la falta de acotamiento en las prácticas humanas.

Puntualiza que además de lo anterior, una característica fundamental de este tiempo son los excesos y la pérdida de balances, excesos en las formas de violencia, de la corrupción o del consumo y la afectación en el hábitat.

En este tiempo ¿Cómo percibe la cuestión política ahora que se dieron las elecciones? ¿Cómo ve el reacomodo? Si se puede decir así.

-Yo creo que es uno de los temas, que más allá de posiciones políticas, la política en sí la siento la más afectada por estos cambios tecnológicos tan brutales; la forma de hacer política, los liderazgos los estamos viendo en todo mundo, se erosionan muy rápido.

El investigador cierra el diálogo con Pulso al dilucidar que: “El lenguaje político, los conceptos políticos para entender lo que estamos pasando no está funcionando; ya no están funcionando. Generamos un discurso político, una manera de entender las relaciones de poder que provienen del siglo XVIII o XIX, pero hoy en día la naturaleza que tú mencionabas al principio de la globalización, la naturaleza de esta inmensa red tecnológica que construye otro imaginario, por supuesto está modificando la vida política”.