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No todos los pequeños emprendedores surgen de perfiles de egresados de universidades privadas de San Luis Potosí, sino que a veces es necesario buscar la formación para profesiones peculiares o particulares en otros estados. Minerva Edith Rincón se fue a la capital del zapato, León, Guanajuato, y cumplió su sueño de ser diseñadora de modas, enfocada en mujeres latinas para competir con la ropa diseñada para ciudadanas norteamericanas.
La constitución física de las mujeres en México y Estados Unidos es distinta y por lo tanto Minerva asegura que tiene los medios para ingresar a ese mercado.
Después de una larga espera de casi 4 años, Minerva organizó su propio desfile de modas para interés de las damas y deleite de los caballeros.
Años de trabajo en restiradores, estudio de las necesidades, trabajos de prueba y error en corte y confección y su especialización posterior a una carrera que le daba también para diseñar zapatos, llevaron a Minerva a crear su propia línea de lencería para dama que como muy pequeña empresa comienza a exhibir por su propia cuenta.
Estudiar la carrera de diseño de modas no fue asunto difícil. Su familia viene estudiando los productos para vender desde hace más de tres décadas, y ella tomó la determinación de acudir a una universidad para estudiar la carrera de Diseño de Modas y Calzado.
De ahí en adelante ha logrado una carrera de diseñadora, que ahora le permitirá ofrecer sus propios productos originarios de San Luis Potosí, originales de su propia idea, y creados para competir con las marcas nacionales y extranjeras, y explica que espera una muy pronta evolución y crecimiento de la idea de negocio.
En su idea de negocio, establece que el público latino es de mujeres un poco más bajas de estatura y frecuentemente de complexión robusta y sus modelos tratarán de adaptarse al medio.
Asegura que le costó largos años estudiar la carrera y también los materiales de elaboración de sus productos, que aseguró, fueron creados para destacar la belleza femenina muy a la mexicana.
Asegura que desde muy pequeña le gustó el diseño de modas, puesto que a muy corta edad vestía a sus muñecas y les elaboraba su propia ropa.
Sin querer y a lo largo de los años, Minerva hizo su propio estudio de mercado al ver las necesidades de las mujeres potosinas que acudían a la tienda de su mamá, y principalmente han buscado sensualidad y elegancia.
En su estudio de mercado, las mujeres piden mucho las batas de satín de tendencia muy fuerte en ropa, sillones e interiores, en decoración de viviendas y coordinados interiores de dama, y a partir de su complexión física buscan verse sensuales.








