A-AA+
Aficionados a los automóviles Volkswagen organizaron la que se considera en territorio potosino, la exhibición más grande de los últimos tiempos de vehículos de la marca, utilizando un espacio abierto del parque Tangamanga I.
Como ocurre en tiempos de organización, pero esta vez con un mayor número de participantes, aparecieron los propietarios de vehículos cuya historia individual vale la pena contar.
Por igual acudieron a la cita coleccionistas que propietarios de un vehículo con características distintas a los originales, y que hablan de la transformación que los vehículos han recibido a través de toda su historia.
La mayor parte de los vehículos transformados en exhibición, son conocidos con el nombre tradicional “escarabajo”, el vehículo que dio nacimiento a la compañía en 1934 como el “Auto del Pueblo” (Volks Wagen), cuya construcción y venta al mercado fue ordenada por el entonces dictador alemán Adolfo Hitler.
De los también conocidos cariñosamente como “vochos”, “pulgas”, “autos populares”, “mini autos” o “sedanes”, aparecieron vehículos achaparrados, con llantas anchas, motores modificados, pintura exótica, protectores de luz en el parabrisas, alerones, equipamiento de sonido, detalles cromados, asientos distintos, vehículos recortados o alargados y algunos otros experimentos de modificación del modelo.
Los más rigurosos presentaron en la exhibición automóviles parecidos, iguales o cambiados con respecto a su modelo original. Un recorrido entre las mil 500 unidades pudo remitirnos a la historia de la construcción del primer Volkswagen Golf, que en México fue comercializado como Volkswagen Caribe, en Estados Unidos como Volkswagen Rabbit y que en nuestro país llegó con el nombre original hasta su segunda generación, y aún en 2018 es comercializado con ese nombre.
La otra parte de la historia es la que cuenta el Volkswagen Jetta, que en su primera generación fue vendido en México bajo el nombre de Atlantic y en su segunda, tercera y cuarta generación como el Volkswagen Jetta, la quinta generación incorporó el nombre de Bora y al mismo tiempo, la compañía alemana siguió vendiendo la cuarta generación del Jetta con el nombre de Clásico, sustituido o posteriormente por un rediseño conocido como Volkswagen Vento.
Como ocurre en tiempos de organización, pero esta vez con un mayor número de participantes, aparecieron los propietarios de vehículos cuya historia individual vale la pena contar.
Por igual acudieron a la cita coleccionistas que propietarios de un vehículo con características distintas a los originales, y que hablan de la transformación que los vehículos han recibido a través de toda su historia.
La mayor parte de los vehículos transformados en exhibición, son conocidos con el nombre tradicional “escarabajo”, el vehículo que dio nacimiento a la compañía en 1934 como el “Auto del Pueblo” (Volks Wagen), cuya construcción y venta al mercado fue ordenada por el entonces dictador alemán Adolfo Hitler.
De los también conocidos cariñosamente como “vochos”, “pulgas”, “autos populares”, “mini autos” o “sedanes”, aparecieron vehículos achaparrados, con llantas anchas, motores modificados, pintura exótica, protectores de luz en el parabrisas, alerones, equipamiento de sonido, detalles cromados, asientos distintos, vehículos recortados o alargados y algunos otros experimentos de modificación del modelo.
Los más rigurosos presentaron en la exhibición automóviles parecidos, iguales o cambiados con respecto a su modelo original. Un recorrido entre las mil 500 unidades pudo remitirnos a la historia de la construcción del primer Volkswagen Golf, que en México fue comercializado como Volkswagen Caribe, en Estados Unidos como Volkswagen Rabbit y que en nuestro país llegó con el nombre original hasta su segunda generación, y aún en 2018 es comercializado con ese nombre.
La otra parte de la historia es la que cuenta el Volkswagen Jetta, que en su primera generación fue vendido en México bajo el nombre de Atlantic y en su segunda, tercera y cuarta generación como el Volkswagen Jetta, la quinta generación incorporó el nombre de Bora y al mismo tiempo, la compañía alemana siguió vendiendo la cuarta generación del Jetta con el nombre de Clásico, sustituido o posteriormente por un rediseño conocido como Volkswagen Vento.








