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La hipótesis de que el incremento en la violencia hacia las mujeres se da porque feminicidas depredan a sus víctimas mediante las redes sociales, no es la única posibilidad, pues en otros casos los asesinos buscan emitir un mensaje de poder y control sobre la mujer, coincidieron académicas y activistas.
Este jueves Jorge Luis Olivares Peña, perito adscrito al Instituto de Ciencias Forenses del Supremo Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, sugirió que el aumento de dicho delito se relaciona con las redes sociales, pues los agresores aprovechan que las víctimas suben fotos para depredarlas.
Arely Torres Miranda, activista y ex consejera del Inmujeres, discrepó del planteamiento expuesto por el perito, dado que no todas las víctimas de los asesinos publicaban imágenes en internet.
“Es importante señalar que el tema de la violencia contra las mujeres, es un tema de control sobre nosotras, el sentirnos propiedades, el sentirnos menos; el no visibilizarnos como seres humanos y personas iguales a los hombres”.
Elizabeth Rapp Saint Martín, presidenta de Otra Oportunidad recalcó que no podría encajonarse a quienes cometen el delito de feminicidio, por observar imágenes en las redes sociales.
“Es grave la situación no solo en el estado, ¿qué tendría que pasar más para que se dimensione la gravedad las consecuencias y las secuelas? Triste y lamentablemente la perversidad infringida, la denigración de una mujer”, lamentó.
En entrevista por separado, Urenda Queletzú Navarro Sánchez, investigadora en derechos humanos de la Facultad de Derecho de la UASLP, argumentó que las muertes violentas de mujeres pueden estar relacionadas con dicha virulencia, consumida desde la pornografía.
Citó que en la India se documentó que las violaciones tumultuarias, se hacían por el creciente consumo de pornografía que exponía a una mujer teniendo sexo violento con varios hombres, cuyo contenido vende esa forma de ejercer la sexualidad para generar placer.
“Sin embargo, no es la única hipótesis, la violencia y tortura sexual también está asociada con otro tipo de muertes violentas, que no están siendo perpetradas con un fin de esa naturaleza, es decir, no se busca la violación en sí, sino el mensaje que se envía a otro grupo, como es caso de las mujeres que están aparentemente vinculadas con el crimen organizado”.








