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Desconocidos volvieron a sustraer decenas de rejillas protectoras tanto de cajas colectoras de agua residual como de pozos de visita para medidores de agua en las calles y pasajes peatonales del Centro Histórico.
Casualmente nadie se da cuenta y aquellos que se llevan las rejillas “para el kilo” lo hacen en horas de la madrugada, según los propios comerciantes establecidos.
De las rejillas, la mayor parte de las robadas se localizan en Pasaje Zaragoza y Pasaje Hidalgo, todas metálicas. Algunas desaparecieron en el Pasaje Arista y en la calle Álvaro Obregón, en el jardín de San Francisco y en la calle Guerrero.
En todos los casos hay rejillas que forman parte de la protección de los registros de pozos de visita para instalaciones de red hidráulica o de algunos otros servicios, y en todos los casos, desconocidos se llevaron las piezas metálicas y nadie las repuso.
En los sitios afectados, tampoco hay señalización para evitar que alguien se fracture un pie, o caiga accidentalmente en alguna de ellas.
Además, no hay un dispositivo para que no se las roben, por ejemplo, para soldar las rejillas en el marco adherido al concreto del piso. Por lo tanto, robárselas es relativamente fácil, nada más basta con arrancarlas del lugar y llevárselas sin que nadie los detenga.
Por lo general, las rejillas son de registros de válvulas de agua potable o incluso de medidores y de cajas colectoras del agua pluvial que se encuentran en el Centro Histórico, en tamaños más pequeños, pero que al faltar la tapa provocarían que incluso se ponche una llanta de un carro o alguna persona sufra un accidente.








