A-AA+
Ante sucesos de linchamiento hay corresponsabilidad de “todos”, es decir, de instituciones y de la población, valoró Jorge Andrés López Espinosa, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), quien advirtió que podrían verse afectadas personas inocentes.
El jueves pasado por la noche, la capita de San Luis Potosí vivió dos intentos de justicia por propia mano, uno en la colonia Popular donde un hombre acusado de robo sobrevivió, mientras que otro varón acusado de violación en Ciudad Satélite, pereció minutos después de ser golpeado por una turba de residentes.
Sentenció que independiente de si el imputado –ahora occiso- presuntamente cometió determinado ilícito, no se puede “pasar por alto” que se llevó a la cabo la comisión del delito de homicidio.
El presidente local de CEDH recalcó que dichas conductas antisociales no tienen justificación “de ninguna manera”, dado que no solo se deja de observar la ley, pues se aplican medidas indebidas para obtener justicia.
Aunque reconoció la existencia de problemas de inseguridad, urgió a la sociedad potosina a no convertirse en “verdugo”, y mejor optar, de ser el caso, en poner a disposición de las autoridades a presuntos delincuentes en flagrancia.
Instó a las corporaciones municipales a reforzar los aspectos preventivos y de mayor vigilancia en colonias de alta incidencia delictiva, pues las policías estatales son quienes están interviniendo. “Vemos poca participación de las policías municipales”, evaluó López Espinosa.
“Decirte que estos actos de linchamiento o que los ciudadanos tomen la justicia por su propia mano, reflejan una pérdida de valores y muestran que la violencia extrema de quienes piden justicia, se apartan de las normas y del estado de derecho”, comentó.
Sobre ese tema, Amado Nieto Caraveo, académico y psiquiatra de la Facultad de Medicina de la UASLP, analizó que la “anomia” social, es decir, la falta de estructuras normativas, solidarias y cohesivas, es la principal causa para cometer ese tipo de acciones.








