Este viernes, aproximadamente a las 16:15 horas, los peregrinos potosinos que partieron el 23 de enero de Morales, en la Caravana Nacional de la Fe, llegaron a San Juan de los Lagos.
A las 17 horas arribaron con banda de guerra, celadores, el sacerdote y los feligreses que caminaron diez días, hasta el altar de la Basílica de San Juan.
En medio de vallas humanas que los esperaban, llegaron arropados por bailes, alegría, cansancio y emoción.
Algunos llorando oraron frente a la imagen de la Virgen de San Juan. Otros, permanecieron unos segundos presenciando el lugar, al que llegaron por primera vez.
Hubo quienes dejaron sus imágenes para que al término de la visita les permitieran bendecir niños Dios, jesucristos, pulseras, vírgenes y veladoras.
A diferencia de otros años, cuando hay participación muy nutrida, la Caravana Nacional de la Fe llegó reducida, dicen los peregrinos, quizá por el temor de muy bajas temperaturas, que en muchos minaron el ánimo de exponerse a la intemperie.
Acude mucha gente nueva, pero muchos ya no caminan la travesía de diez días.
En el atrio hay todo tipo de bailes y danzantes, porque llegaron de todos los Estados del centro del país, en caravanas que provenían de las ciudades de Irapuato, Guanajuato, León, Celaya, Morelia, Ciudad de México, Querétaro, San Luis Potosí, Rioverde, Zacatecas, Pinos, Villa Hidalgo, Fresnillo, Aguascalientes, Guadalajara, Lagos de Moreno y Ojuelos. Por la noche quemaron pólvora en honor a la virgen.
Llega la Caravana de la Fe a su destino (FOTOGALERÍA)
Entre lágrimas, y emoción, se postraron ante la Virgen






















































































