Pocos donan ropa de abrigo en la vía pública

Con mucha lentitud aparecen donativos de ropa abrigadora en el muro lateral de la avenida Niño Artillero, en el Hospital Central Ignacio Morones Prieto. La dinámica consiste en dejar una prenda abrigadora en ganchos ubicados en el muro lateral del lado oriente, junto a las bancas de espera de los familiares de los pacientes, o en su caso, usar la ropa que se encuentra disponible para horas de frío durante la noche.
Este martes solo había algunas chamarras delgadas, colocadas por donadores
A diferencia de otros programas públicos o de organizaciones civiles, en este caso la colocación de suéteres o su retiro está sujeto a la libertad de quienes donan y de quienes reciben.
Ocasionalmente, acuden personas que llegan a pie o en automóvil a dejar alguna prenda, y de vez en cuando llegan algunos donadores que colocan decenas de chamarras o suéteres y sudaderas para que esperen un usuario.
“¿Tienes frío?, toma uno; ¿Quieres ayudar?, pon uno”, cita una leyenda en el muro exterior del hospital, escrita encima la antigua zona de ascenso y descenso de pacientes. Ayer solo había cinco prendas, y los peatones veían con curiosidad las chamarras y sudaderas colgadas.
La zona de espera de los pacientes, se ubica en el perímetro del hospital por los lados de las avenidas Niño Artillero y Manuel Nava Martínez.
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