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El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez advirtió que la política del gobierno federal de “abrazos y no balazos” con la delincuencia, no será seguida por aquella entidad federativa, puesto que consideró inadmisible apapachar a quienes roban o cometen crímenes contra la gente.
Comentó que sin el respaldo decidido del gobierno federal, ese tema quedará como una asignatura imposible de resolver para los estados y municipios, y no podrán enfrentar el crimen organizado.
Dijo que hay respaldo y coordinación con el gobierno federal y sin embargo, debe haber un ajuste principalmente en el tema del crimen organizado, puesto que se trata de un caso en el que seguir hablando de “abrazos y no balazos”, no llevará a ningún lado.
Precisó que por más que las entidades federativas hagan el esfuerzo por bajar el índice delictivo, la presencia de los grupos delincuenciales sigue siendo un problema mayúsculo, y un obstáculo decisivo para alcanzar la paz. Recordó que la estrategia de declarar la guerra a los cárteles también fracasó.








