"Por lenta, la Fiscalía propicia la impunidad"

Regidor cuestiona la falta de resultados a las denuncias de corrupción del Ayuntamiento

"Por lenta, la Fiscalía propicia la impunidad"

La Fiscalía General del Estado ya tardó mucho en acordar el ejercicio de la acción penal contra quien resulte responsable de las irregularidades de la administración gallardista, que pueden ser constitutivas de delito por el simple hecho de que se cometieron, y la parte agraviada presentó las denuncias en tiempo y forma, advirtió el regidor capitalino Alfredo Lujambio Cataño.

Precisó que la propia fiscalía ha aportado indicadores de que favorece la impunidad, y que se consolide el daño causado contra la ciudadanía que confió los recursos públicos a las autoridades de entonces y en contra de la hacienda municipal, beneficiando a los responsables de cualesquiera de los hechos reportados al ministerio público.

Dijo que la fiscalía ya tardó demasiado y si bien no se puede afirmar que haya una relación cómplice entre la institución investigadora y los gallardistas, y tampoco hay elementos para darlo por un hecho. Lo que sí es visible es la ineficacia y la ineficiencia que se refleja en la falta de resultados.

Explica que hay casos donde toda la información se encuentra a la mano y no hay resoluciones convincentes concluyentes y que arrojen un resultado.

Recordó que finalmente no se trata de delitos muy comunes sino de acciones que han lastimado a toda la ciudadanía de San Luis Potosí, y al patrimonio municipal.

Dijo que vale la pena preguntar a la Fiscalía General del Estado en qué se está entreteniendo, porque al menos en el avance de las investigaciones nada se ve y mucho menos en los resultados.

Comentó por lo menos lo que sí se sabe de la Fiscalía es que lo que hay son muchos pretextos, tales como una supuesta tardanza en las notificaciones y una serie de procedimientos administrativos absurdos con los que la institución ha contribuido para retrasar lo más que se pueda el proceso de integración de las carpetas.

Afirmó que la omisión, la lentitud y la ineficacia son indicadores con los que la propia Fiscalía está favoreciendo la impunidad.