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A fin de evaluar si brinda un servicio eficaz y atento al cliente, el chofer J. Luz Morales, quien opera un camión urbano de “transporte rosa”, dispuso por iniciativa propia colocar dos buzones de sugerencias al interior de la unidad.
El 29 de abril pasado, iniciaron las pruebas piloto del llamado “transporte rosa” en la zona metropolitana de San Luis Potosí, cuyas unidades pueden ser usadas no solo por mujeres, sino por menores y personas de la tercera edad.
Como los dispone la teoría de las buenas prácticas para atender las necesidades de los usuarios, tanto lo hace el IMSS, plataformas como Uber o el mejor hotel cinco estrellas de la ciudad, don J. Luz colocó hace 15 días dos receptores para que las personas expongan sus comentarios.
De forma improvisada, pero con vasta dedicación en la elaboración de los buzones, don J. Luz situó dos cajas forradas con papel metálico color dorado para resaltarlas, en cada lado de los pasamanos. Ambos con las leyendas: “Sugerencias y puntos de vista” y “Comentarios sobre la atención y servicios”.
Narró que en su experiencia, los hombres sí respetan la exclusividad del transporte público urbano. “En las únicas ocasiones en que se da acceso a los varones, es cuando vienen con su esposa o pareja, porque digo que el programa no está en contra de una desintegración familiar, me imagino”.
Indicó que decidió implementar dicha política de atención al pasajero, porque es necesaria la expresión del mismo de una u otra forma, en aras de atender toda observación que pueda surgir en los traslados.








